Verrugas: remedios naturales, plantas y cuidados

Las verrugas son pequeñas proliferaciones benignas de la piel producidas por determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH).

Pueden aparecer prácticamente a cualquier edad, aunque son especialmente frecuentes durante la infancia y adolescencia.

Las encontramos sobre todo en manos, dedos, rodillas, codos y pies, aunque existen diferentes tipos de verrugas dependiendo de su aspecto y localización.

Muchas terminan desapareciendo espontáneamente cuando el sistema inmunitario consigue controlar el virus. Otras, sin embargo, pueden permanecer durante meses o incluso años y convertirse en un problema bastante persistente.

Precisamente por eso, además de trabajar directamente sobre la verruga, desde la Naturopatía también resulta interesante prestar atención al terreno inmunitario de la persona.

¿Qué son las verrugas?

Las verrugas son pequeños crecimientos benignos de la capa superficial de la piel producidos por la infección de los queratinocitos por determinados tipos de VPH.

Actualmente conocemos más de 200 tipos de virus del papiloma humano, y no todos producen las mismas lesiones ni afectan a las mismas zonas.

El virus estimula la proliferación de las células de la epidermis y termina formando esa pequeña masa de piel engrosada que conocemos como verruga.

Pueden tener diferentes tamaños y formas.

Las verrugas plantares, debido a la presión que soporta continuamente el pie, pueden crecer hacia el interior y llegar a ser bastante dolorosas.

También es frecuente observar en algunas verrugas unos pequeños puntos oscuros. No son «raíces»: corresponden a pequeños vasos sanguíneos trombosados.

Tipos de verrugas

Existen diferentes tipos.

Verrugas comunes

Suelen aparecer en las manos y los dedos, aunque pueden crecer en otras zonas.

Normalmente tienen una superficie rugosa y queratinizada.

Verrugas planas

Son más pequeñas y lisas y pueden aparecer agrupadas.

Son frecuentes en niños y jóvenes y suelen localizarse en cara, frente, manos o piernas.

Verrugas plantares

Aparecen en las plantas de los pies.

Debido a la presión ejercida al caminar, pueden resultar dolorosas y provocar molestias al caminar o practicar deporte.

Verrugas subungueales y periungueales

Aparecen debajo o alrededor de las uñas de manos y pies.

Pueden ser especialmente persistentes debido a su localización.

Verrugas genitales o condilomas

Los condilomas genitales también están producidos por determinados tipos de VPH, pero debemos diferenciarlos de las verrugas cutáneas comunes.

Pueden aparecer en la vulva, pene, región perianal, vagina y otras zonas genitales.

En este caso es especialmente importante identificar correctamente las lesiones porque existen numerosos tipos de VPH y no todos tienen el mismo significado.

Alimentación que conviene reducir cuando aparecen verrugas

Como las verrugas dependen en buena medida de la interacción entre el virus y nuestro sistema inmunitario, también podemos cuidar el terreno general.

Conviene reducir:

  • Grasas trans y aceites hidrogenados.

  • Exceso de azúcar.

  • Harinas y cereales refinados.

  • Alimentos ultraprocesados.

  • Fritos.

  • Exceso de alcohol.

  • Exceso de bebidas estimulantes.

En algunas personas también podemos valorar individualmente la tolerancia al gluten, especialmente cuando existen problemas digestivos o sensibilidades asociadas.

Alimentos recomendados para las verrugas

Alimentos ricos en vitamina C

La vitamina C participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Podemos encontrarla en:

  • Cítricos.

  • Kiwi.

  • Fresas.

  • Pimientos.

  • Brócoli.

  • Perejil.

Alimentos ricos en zinc

El zinc desempeña un papel fundamental en numerosas funciones inmunitarias y en el mantenimiento de la piel.

Una excelente fuente son las semillas de calabaza.

También podemos encontrarlo en huevos, marisco, carnes, frutos secos y semillas.

Vegetales de hoja verde

Aportan carotenoides, folatos, minerales y numerosos compuestos antioxidantes.

Alimentos ricos en potasio

Podemos incorporar:

  • Vegetales de hoja verde.

  • Aguacate.

  • Plátano.

  • Agua de coco.

Alimentos ricos en selenio

El selenio participa en diferentes sistemas antioxidantes y en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Las nueces de Brasil son especialmente ricas en este mineral.

Otros alimentos interesantes

También podemos incorporar regularmente:

  • Espárragos.

  • Huevos.

  • Ajo.

  • Cebolla.

Remedios naturales para las verrugas

Tuya

La tuya (Thuja occidentalis) es probablemente una de las plantas más conocidas tradicionalmente cuando hablamos de verrugas.

Se ha utilizado en diferentes sistemas de medicina natural para las proliferaciones verrugosas y forma parte de numerosas preparaciones destinadas al cuidado de este tipo de lesiones.

Dependiendo del preparado utilizado, su aplicación será diferente, por lo que no debemos confundir extractos, tinturas y aceite esencial.

Extracto de hoja de olivo

La hoja de olivo contiene oleuropeína y otros polifenoles y se utiliza tradicionalmente por sus propiedades antimicrobianas y como apoyo al terreno inmunitario.

Ajo

El ajo contiene diferentes compuestos azufrados y tiene una larga tradición de utilización frente a las verrugas.

Puede emplearse externamente, pero debemos tener cuidado porque el ajo fresco mantenido durante demasiado tiempo sobre la piel, especialmente bajo un vendaje oclusivo, puede irritarla e incluso producir quemaduras.

Más cantidad y más tiempo no significa necesariamente mejores resultados.

Equinácea

La equinácea es una de las plantas más conocidas cuando queremos trabajar sobre el sistema inmunitario.

En el caso de las verrugas, el interés no está en aplicarla sobre la lesión sino en trabajar sobre la respuesta del organismo frente al virus.

Selenio

Cuando existe una deficiencia de selenio puede verse comprometido el funcionamiento normal del sistema inmunitario y de los sistemas antioxidantes.

Por eso puede ser interesante valorar el estado nutricional de este mineral, en lugar de suplementarlo automáticamente.

Magnesio

El magnesio participa en cientos de reacciones del organismo y resulta fundamental para numerosos procesos celulares.

Tradicionalmente también encontramos el cloruro de magnesio entre los remedios utilizados para las verrugas.

En este caso, más que asumir que toda verruga está causada por una carencia de magnesio, podemos valorar el estado mineral general de la persona y el conjunto de síntomas.

Remedios de la abuela para las verrugas

Cola de caballo

Tradicionalmente se han utilizado infusiones de cola de caballo como parte del cuidado de las verrugas.

Es una planta especialmente rica en compuestos minerales y con una larguísima tradición dentro de la fitoterapia.

Ajo

Otro remedio tradicional consiste en machacar ajo fresco y colocarlo sobre la verruga.

Si utilizamos este remedio debemos proteger cuidadosamente la piel sana que rodea la verruga y evitar mantener el ajo durante periodos prolongados o bajo una oclusión intensa, ya que puede irritar considerablemente la piel.

Celidonia o verruguera

Éste probablemente sea uno de los remedios tradicionales más interesantes.

La Chelidonium majus recibe precisamente nombres populares como celidonia o hierba verruguera por su antiquísima utilización sobre las verrugas.

Al romper el tallo aparece un característico látex amarillo-anaranjado que tradicionalmente se aplica cuidadosamente sobre la verruga durante varios días, evitando la piel sana.

La celidonia es una planta potente y su látex puede resultar irritante, por lo que su aplicación debe ser localizada.

Aceites esenciales para las verrugas

Entre los aceites esenciales tradicionalmente utilizados encontramos:

  • Orégano.

  • Incienso.

  • Árbol de té.

Una preparación sencilla para verrugas cutáneas consiste en diluir una gota de aceite esencial de orégano y una gota de incienso en aceite de coco y aplicarla de manera localizada sobre la verruga.

El aceite esencial de orégano es especialmente potente y puede irritar la piel, por lo que debemos evitar aplicarlo puro.

El árbol de té también se utiliza tradicionalmente sobre las verrugas por sus propiedades antimicrobianas.

¿Y las verrugas genitales?

Aquí haría una separación clara.

Los condilomas genitales no deberían tratarse como una simple verruga de un dedo.

No aplicaría sobre mucosas genitales ajo, celidonia, aceite esencial de orégano ni otras sustancias potencialmente irritantes.

Existe un antiguo remedio popular consistente en utilizar saliva en ayunas sobre las verrugas. Lo menciono como curiosidad etnobotánica porque forma parte de los remedios tradicionales transmitidos durante generaciones, pero no lo utilizaría como estrategia para tratar un condiloma genital.

Cuando aparecen verrugas genitales interesa identificar correctamente la lesión y realizar el seguimiento correspondiente.

Algunos trucos si tienes verrugas

  • No cortes una verruga por tu cuenta.

  • No intentes quemarla con productos corrosivos improvisados.

  • No la rasques ni la manipules continuamente.

  • No compartas limas, cuchillas, cortaúñas o utensilios que hayan estado en contacto con ella.

  • Mantén los pies secos si tienes verrugas plantares.

  • Utiliza chanclas en piscinas, duchas y vestuarios públicos.

  • Si tienes verrugas genitales, realiza la valoración correspondiente.

Manipular una verruga hasta hacerla sangrar puede favorecer la autoinoculación del virus en zonas próximas.

La verruga y el terreno inmunitario

Una de las cosas más curiosas de las verrugas es que dos personas pueden entrar en contacto con el mismo tipo de VPH y evolucionar de manera completamente diferente.

Una puede desarrollar varias verrugas persistentes mientras que otra controla el virus sin apenas problemas.

Y una verruga que lleva meses aparentemente sin cambiar puede empezar a desaparecer espontáneamente.

Esto nos recuerda que no estamos trabajando únicamente con un trocito de piel.

Estamos observando la relación entre un virus, la piel y el sistema inmunitario de esa persona.

Por eso, además de trabajar localmente sobre la verruga, desde la Naturopatía podemos prestar atención a la alimentación, el estado nutricional, el intestino, el descanso, el estrés y todos aquellos factores que participan en el funcionamiento normal de nuestras defensas.

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