Piedras en la vesícula: alimentación y remedios naturales

La vesícula biliar es un pequeño saco en forma de pera situado debajo del hígado.

Su función principal es almacenar y concentrar la bilis que produce el hígado para liberarla posteriormente hacia el intestino delgado, especialmente cuando comemos alimentos que contienen grasa.

La bilis es fundamental para la digestión y absorción de las grasas.

Uno de los problemas más frecuentes de la vesícula es la formación de piedras o cálculos biliares, que pueden permanecer durante años sin producir síntomas o comenzar a causar problemas cuando interfieren con el flujo normal de la bilis.

Causas de las piedras en la vesícula

Los problemas de vesícula pueden verse favorecidos por diferentes factores, entre ellos:

  • Obesidad.

  • Pérdida rápida de peso.

  • Determinados tratamientos hormonales.

  • Alimentación pobre en fibra.

  • Dietas desequilibradas.

  • Estreñimiento.

  • Alteraciones metabólicas.

  • Predisposición familiar.

En la vesícula pueden aparecer diferentes problemas.

Uno de ellos es la formación de cálculos biliares y otro la inflamación de la propia vesícula, denominada colecistitis.

Los cálculos biliares pueden ser de distintos tipos, aunque los más frecuentes son los cálculos de colesterol.

Estos aparecen cuando se altera la composición de la bilis y existe una sobresaturación de colesterol que favorece su cristalización.

También pueden intervenir alteraciones del vaciamiento de la vesícula, ya que una bilis que permanece demasiado tiempo almacenada puede favorecer el crecimiento de esos cristales.

Existen además cálculos pigmentarios, relacionados fundamentalmente con la bilirrubina y que presentan mecanismos diferentes.

Síntomas de las piedras en la vesícula

Muchas personas tienen cálculos biliares y no lo saben porque no producen ningún síntoma.

Cuando comienzan a dar problemas podemos encontrar:

  • Dolor en la zona superior derecha del abdomen.

  • Dolor después de comidas muy grasas.

  • Pesadez digestiva.

  • Náuseas.

  • Vómitos.

  • Hinchazón.

  • Mala tolerancia a las grasas.

  • Digestiones lentas.

El típico cólico biliar puede producir un dolor intenso en la parte superior derecha del abdomen o en la zona central superior y extenderse hacia la espalda o el hombro derecho.

En consulta también podemos encontrarnos personas con problemas de vesícula que presentan simultáneamente alteraciones digestivas, intolerancias alimentarias, permeabilidad intestinal o determinados problemas cutáneos, por lo que merece la pena observar el aparato digestivo en su conjunto.

Alimentos que conviene reducir cuando existen piedras en la vesícula

Fritos y grasas hidrogenadas

Los fritos y las grasas de mala calidad pueden hacer mucho más pesada la digestión y provocar molestias importantes cuando la vesícula no funciona correctamente.

Azúcar y carbohidratos refinados

Una alimentación excesivamente rica en azúcar, bollería y carbohidratos refinados favorece alteraciones metabólicas que también pueden relacionarse con un mayor riesgo de formación de cálculos biliares.

Alimentos a los que somos sensibles

Cuando existen simultáneamente problemas digestivos y sensibilidades alimentarias, merece la pena investigar qué alimentos están provocando inflamación, hinchazón o malas digestiones.

Cerdo y carnes grasas

Las carnes excesivamente grasas pueden resultar difíciles de digerir cuando existe una mala tolerancia a las grasas.

Podemos sustituirlas temporalmente por proteínas más magras y observar la respuesta.

Productos lácteos

Los lácteos muy grasos pueden producir molestias en algunas personas con problemas biliares.

Nuevamente, la tolerancia individual es importante.

Comidas excesivamente grasas

Cuando existe una vesícula sensible, incluso una grasa saludable puede provocar molestias si tomamos una cantidad demasiado grande de una sola vez.

Por eso muchas veces funciona mejor repartir las grasas en pequeñas cantidades que concentrarlas en una comida muy abundante.

Alimentos recomendados para las piedras en la vesícula

Alimentos ricos en fibra

Una alimentación rica en fibra ayuda al funcionamiento intestinal y al metabolismo de los ácidos biliares.

Podemos intentar alcanzar aproximadamente 30-40 gramos diarios de fibra, aumentando progresivamente mediante:

  • Verduras.

  • Frutas.

  • Legumbres.

  • Semillas.

  • Frutos secos.

  • Cereales integrales.

Remolacha, alcachofa y diente de león

La remolacha, la alcachofa y el diente de león se utilizan tradicionalmente dentro de estrategias destinadas a favorecer el funcionamiento hepático y biliar.

La alcachofa y el diente de león son especialmente conocidos por su utilización tradicional como plantas coleréticas y digestivas.

Aceite de coco

El aceite de coco contiene una proporción importante de ácidos grasos de cadena media, cuyo metabolismo presenta diferencias respecto a las grasas de cadena larga.

Aun así, cuando existe mala tolerancia a las grasas no necesitamos tomar grandes cantidades.

Podemos utilizar hasta una cucharada cada vez y observar la tolerancia individual.

Semillas germinadas

Los germinados y semillas de:

  • Lino.

  • Chía.

  • Cáñamo.

  • Calabaza.

aportan fibra, minerales y diferentes tipos de grasas.

Alimentos vegetales frescos

Una alimentación rica en frutas, verduras, semillas y otros alimentos vegetales proporciona fibra y numerosos compuestos antioxidantes.

No hace falta que toda la dieta sea cruda, especialmente si existe una digestión delicada.

Podemos combinar alimentos crudos con verduras cocidas, al vapor o preparadas de la manera que mejor toleremos.

Proteína magra

Podemos incorporar:

  • Pollo.

  • Pavo.

  • Pescado.

  • Carnes magras.

  • Otras fuentes de proteína bien toleradas.

La idea es conseguir suficiente proteína sin convertir cada comida en una enorme carga de grasa.

Remedios naturales para las piedras en la vesícula

Lipasa

La lipasa es la enzima encargada de participar en la digestión de las grasas.

Cuando existe dificultad para digerirlas podemos utilizar enzimas digestivas que contengan lipasa.

Sales biliares

Las sales biliares y la bilis de buey se utilizan para facilitar la emulsificación y digestión de las grasas.

Pueden resultar especialmente interesantes cuando existe una capacidad reducida para manejar correctamente comidas grasas.

Cardo mariano

El cardo mariano (Silybum marianum) es una de las plantas clásicas cuando trabajamos sobre el terreno hepático.

Su principal complejo de principios activos es la silimarina.

Cúrcuma

La cúrcuma (Curcuma longa), y especialmente sus curcuminoides, se utiliza tradicionalmente tanto por sus propiedades sobre el terreno inflamatorio como por su relación con la función digestiva y biliar.

Diente de león

El diente de león (Taraxacum officinale) es una de las plantas tradicionales relacionadas con hígado, bilis y digestión.

Puede utilizarse dentro de estrategias destinadas a favorecer el flujo biliar y mejorar las digestiones.

Sales de Epsom

Las sales de Epsom, formadas por sulfato de magnesio, aparecen tradicionalmente en diferentes protocolos destinados a estimular el intestino y el sistema biliar.

No debemos confundir, sin embargo, una mayor evacuación intestinal o biliar con la certeza de haber eliminado un cálculo de la vesícula.

Recetas de la abuela para las piedras en la vesícula

Receta 1

  • Exprimir el zumo de 4 limones.

  • Beberlo en ayunas.

  • Repetir durante una semana seguida.

Receta 2

Tomar todos los días en ayunas:

  • El zumo de 1 manzana.

  • 1 cucharada de vinagre de manzana.

Receta 3

Mezclar a partes iguales:

  • Boldo.

  • Diente de león.

  • Semillas de hinojo.

  • Corteza de naranja amarga.

Colocar una cucharada de la mezcla en una taza de agua.

Hervir durante 3 minutos, dejar reposar y colar.

Tomar 3 tazas al día después de las comidas principales.

Receta 4

Mezclar a partes iguales:

  • Boldo.

  • Angélica.

  • Alcachofa.

  • Fumaria.

  • Diente de león.

Poner una cucharadita de la mezcla en una taza de agua hirviendo.

Dejar reposar y colar.

Beber una taza después de las comidas.

No todos los problemas de vesícula se trabajan igual

Aquí existe una diferencia muy importante.

Una cosa es trabajar sobre:

  • Digestiones grasas.

  • Flujo biliar lento.

  • Terreno metabólico.

  • Alimentación.

  • Funcionamiento hepático y digestivo.

Y otra distinta es tener un cálculo obstruyendo la salida de la bilis.

Muchas de las plantas utilizadas tradicionalmente para la vesícula estimulan precisamente la producción o el flujo biliar.

Por eso, cuando sabemos que existen cálculos, necesitamos conocer también su situación y no limitarnos a estimular la vesícula indiscriminadamente.

Un dolor intenso que no desaparece, especialmente acompañado de fiebre, vómitos persistentes, escalofríos, ictericia o color muy oscuro de la orina, necesita valoración médica.

Nuestro objetivo no debería ser solamente intentar eliminar una piedra.

También debemos preguntarnos por qué esa bilis ha terminado formando cálculos y trabajar sobre el terreno digestivo y metabólico que ha favorecido su aparición.

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