
La tos no es en realidad una enfermedad, sino un síntoma que puede aparecer como consecuencia de numerosas afecciones.
Y esto es importante porque no todas las toses deben tratarse de la misma manera.
Hay toses que necesitamos calmar y otras que están cumpliendo una función: expulsar moco, partículas o sustancias que están irritando nuestras vías respiratorias.
Antes de intentar eliminar una tos, por tanto, tendremos que preguntarnos qué la está provocando.
¿Qué es la tos?
La tos es un reflejo defensivo del aparato respiratorio.
Cuando determinados receptores detectan moco, polvo, humo, partículas, sustancias irritantes o algún cuerpo extraño, se desencadena el reflejo de la tos para intentar expulsarlos.
También puede aparecer sin que exista nada que expulsar, por ejemplo cuando las vías respiratorias permanecen inflamadas o hiperreactivas después de una infección.
Desde un punto de vista práctico, en Naturopatía me interesa diferenciar especialmente dos situaciones.
Tos productiva
Es la típica tos acompañada de mucosidad que podemos tener durante un catarro o una infección respiratoria.
En estos casos la tos está realizando un trabajo.
Está intentando movilizar y expulsar las secreciones.
Por eso no siempre nos interesa suprimirla completamente, sino hacer que el moco sea menos espeso y facilitar su expulsión.
Tos seca o persistente
Cuando la tos es seca, irritativa o continúa durante mucho tiempo, tendremos que buscar qué hay detrás.
Entre las posibles causas encontramos:
-
Irritación después de una infección.
-
Bronquitis.
-
Asma.
-
Alergias.
-
Reflujo gastroesofágico.
-
Tabaco.
-
Medicamentos.
-
Irritantes ambientales.
-
Problemas respiratorios crónicos.
Y, con mucha menor frecuencia, también puede ser uno de los síntomas de enfermedades pulmonares importantes.
En resumen: una tos ocasional puede ser simplemente un mecanismo defensivo.
Una tos persistente necesita una causa.
Alimentos que conviene reducir cuando tenemos tos
Azúcar
Cuando estamos enfermos no necesitamos llenar nuestra alimentación de:
-
Bollería.
-
Dulces.
-
Refrescos.
-
Postres azucarados.
-
Ultraprocesados.
El sistema inmunitario necesita un buen estado nutricional general, no simplemente eliminar el azúcar porque supuestamente «desactive los glóbulos blancos».
Zumos de frutas
No necesitamos beber litros de zumo porque tengamos un catarro.
Cuando tomamos la fruta entera obtenemos además su fibra y producimos una respuesta metabólica diferente.
Podemos utilizar perfectamente limón diluido en agua y, si queremos endulzarlo, una pequeña cantidad de miel resulta especialmente interesante cuando existe irritación de garganta.
Productos lácteos
Tradicionalmente se ha considerado que los lácteos aumentan la producción de moco.
No ocurre necesariamente en todas las personas.
Sin embargo, algunas sí notan una mayor sensación de mucosidad o secreciones más espesas después de consumir leche.
Si comprobamos que nos sucede, podemos reducir temporalmente los lácteos mientras dura el proceso respiratorio.
Chocolate
Aquí ocurre algo curioso.
El chocolate se ha relacionado tradicionalmente con una mayor sensación de mucosidad en algunas personas, pero el cacao contiene además teobromina, un compuesto que ha sido estudiado por su posible acción sobre el reflejo de la tos.
Por tanto, no tenemos ninguna necesidad de prohibir universalmente el chocolate.
Si observamos que nos empeora, lo retiramos.
Si no, un poco de chocolate negro no tiene por qué convertirse en enemigo público número uno cada vez que tosemos.
Alimentos ultraprocesados
Conviene reducir aquellos productos que aportan mucha sal, azúcar, harinas refinadas y grasas de mala calidad y muy pocos nutrientes.
Durante una infección necesitamos precisamente lo contrario: alimentos sencillos y nutricionalmente densos.
Alimentos recomendados para la tos
Agua
Una buena hidratación ayuda a mantener las secreciones menos espesas y facilita su movilización.
No necesitamos obligarnos a beber cantidades enormes cada dos horas.
Simplemente debemos mantener una hidratación adecuada, especialmente si tenemos fiebre o estamos perdiendo más líquidos de lo habitual.
Caldo de pollo
El caldo de pollo es uno de esos remedios tradicionales que sobreviven generación tras generación por una razón muy sencilla: cuando estamos enfermos resulta fácil de tomar, aporta líquido y sales minerales y el calor puede resultar muy agradable para garganta y vías respiratorias superiores.
Ajo
El ajo contiene diferentes compuestos azufrados y podemos incorporarlo habitualmente a nuestra alimentación.
Jengibre
El jengibre es otro gran clásico de las preparaciones para resfriados y garganta.
Podemos utilizarlo fresco en infusión junto con limón y miel.
Alimentos fermentados
Alimentos como:
-
Kéfir.
-
Yogur.
-
Chucrut.
-
Kimchi.
-
Otras verduras fermentadas.
pueden formar parte de una alimentación destinada a cuidar nuestra microbiota.
Y microbiota, mucosas y sistema inmunitario mantienen una relación muchísimo más estrecha de lo que antiguamente imaginábamos.
Remedios naturales para la tos
Vitamina C
La vitamina C participa en numerosas funciones del sistema inmunitario y actúa además como antioxidante.
Podemos encontrarla abundantemente en:
-
Kiwi.
-
Cítricos.
-
Fresas.
-
Grosellas.
-
Pimiento.
-
Brócoli.
-
Perejil.
Equinácea
La equinácea es una de las plantas más utilizadas tradicionalmente al comienzo de los procesos respiratorios.
Resulta especialmente conocida por su relación con las defensas y suele utilizarse desde las primeras señales del resfriado.
Regaliz
El regaliz ayuda a suavizar las mucosas y tradicionalmente se ha utilizado en preparaciones para garganta y tos.
No es una planta para utilizar indiscriminadamente durante periodos prolongados y debemos tener especial precaución cuando existe hipertensión arterial.
N-acetilcisteína
La N-acetilcisteína o NAC es especialmente interesante cuando tenemos una tos productiva acompañada de secreciones espesas.
Presenta acción mucolítica, ayudando a disminuir la viscosidad del moco.
Además es precursora del glutatión, uno de nuestros principales sistemas antioxidantes.
Astrágalo
El astrágalo tiene una larga tradición dentro de la Medicina Tradicional China.
Se utiliza especialmente como planta tónica y dentro de estrategias destinadas a fortalecer el terreno y la respuesta defensiva.
No lo considero una planta destinada simplemente a cortar una tos en el momento, sino una herramienta diferente dentro del trabajo sobre el terreno de la persona.
Extracto de semilla de pomelo
El extracto de semilla de pomelo se ha utilizado dentro de la medicina natural por su actividad antimicrobiana.
No debemos equipararlo directamente a un antibiótico farmacológico ni utilizarlo como sustituto cuando existe una infección bacteriana que requiere tratamiento.
Bayas de saúco
Las bayas de saúco tienen una larga tradición de utilización durante resfriados y procesos respiratorios.
Podemos encontrarlas en jarabes, extractos y diferentes preparados destinados especialmente a las épocas de mayor incidencia de infecciones respiratorias.
Remedios de la abuela para la tos
Receta 1
Mezclamos a partes iguales:
-
Liquen de Islandia.
-
Amapola.
-
Tomillo.
-
Llantén.
-
Flor de malva.
Utilizamos 1 cucharadita de la mezcla por taza de agua.
Añadimos agua caliente, dejamos reposar unos 5 minutos, colamos y podemos endulzar con miel.
Tradicionalmente se toma una taza después de las comidas durante periodos cortos.
Es una combinación muy interesante porque reúne plantas aromáticas con otras ricas en mucílagos, como la malva y el liquen de Islandia, especialmente agradables cuando existe irritación.
Receta 2: infusión de eucalipto
Utilizamos:
-
1 cucharadita de hojas de eucalipto por taza de agua.
Añadimos agua caliente, dejamos reposar unos 10 minutos, colamos y podemos endulzar con miel.
Aquí estamos hablando de hoja de eucalipto en infusión, no de ingerir aceite esencial de eucalipto, que es algo completamente diferente.
Aceites esenciales para la tos
Los aceites esenciales de eucalipto y menta son probablemente dos de los aromas más relacionados con los tradicionales remedios respiratorios.
Podemos utilizarlos mediante un difusor específicamente diseñado para aceites esenciales, siempre que la persona los tolere bien.
Lo que no debemos hacer es echar aceites esenciales directamente al depósito de cualquier humidificador.
Un humidificador convencional está diseñado para producir humedad, no necesariamente para dispersar aceites.
Y tampoco necesitamos añadir árbol de té con la idea de «desinfectar todo el aire de la casa».
Si alguien está tosiendo debido a una infección respiratoria, lo que realmente ayuda a disminuir la transmisión es:
-
Ventilar.
-
Lavarse las manos.
-
No compartir vasos o cubiertos.
-
Cubrirse al toser.
-
Mantener una distancia razonable cuando sea necesario.
Los aceites esenciales pueden proporcionar un ambiente aromático agradable, pero no sustituyen estas medidas.
El viejo truco de la cebolla en la mesilla
¿Quién no ha visto alguna vez una cebolla cortada al lado de la cama de alguien que estaba tosiendo?
El remedio tradicional consiste simplemente en cortar una cebolla y dejarla en la mesilla durante la noche.
La cebolla libera compuestos volátiles azufrados responsables de su característico olor y algunas personas aseguran que el ambiente les resulta más agradable para respirar y que tosen menos durante la noche.
Lo que la cebolla no hace es convertirse en una aspiradora de microbios.
No «absorbe todas las bacterias de la habitación».
Y sí: después de pasar toda la noche abierta en la mesilla, mejor la tiramos y mañana cortamos otra para cocinar.
Vicks VapoRub en las plantas de los pies
Éste es otro de esos trucos domésticos que han ido pasando de familia en familia.
Consiste en aplicar una pequeña cantidad de Vicks VapoRub en las plantas de los pies, ponerse unos calcetines y acostarse.
Muchas personas aseguran que les ayuda con la tos nocturna.
Podemos conservarlo como remedio popular, pero no porque las plantas de los pies absorban mejor los principios activos.
De hecho, la piel de las plantas tiene una capa córnea particularmente gruesa.
Probablemente el efecto, cuando se percibe, esté más relacionado con los vapores aromáticos del producto, la sensación de confort y el propio ritual que con una absorción especial a través de los pies.
Antes de intentar cortar la tos, escucha lo que está haciendo
Ésta es probablemente la idea más importante.
Si tenemos una tos productiva que está consiguiendo movilizar secreciones, quizá no queramos eliminarla completamente.
Podemos ayudar con:
-
Hidratación.
-
Plantas expectorantes.
-
Mucolíticos.
-
Calor.
-
Descanso.
-
Humedad ambiental adecuada.
Si tenemos una tos seca e irritativa, nos interesarán más los remedios demulcentes y calmantes.
Y si la tos persiste, aparece sangre, dificultad respiratoria importante, dolor torácico, fiebre elevada mantenida o empeora progresivamente, ya no estamos buscando otro jarabe casero.
Estamos buscando la causa de esa tos.
Porque la tos es un síntoma.
Y el remedio correcto depende de qué está intentando decirnos.


Batido para reforzar nuestro cerebro: memoria, concentración y cerebro
Zumo alcalino para combatir el estrés: receta natural y beneficios
Trucos para aliviar el estreñimiento en los bebés