Remedios naturales para la menopausia: alimentación, plantas, consejos

¿Qué es la menopausia?

La menopausia es el cese permanente de la menstruación como consecuencia de la pérdida de la actividad folicular de los ovarios.

Se considera que una mujer ha llegado a la menopausia cuando han transcurrido 12 meses consecutivos sin menstruación y no existe otra causa que lo explique.

Lo habitual es que suceda entre los 45 y los 55 años, aunque la edad puede variar considerablemente de una mujer a otra.

Los años anteriores, durante los cuales comienzan las irregularidades menstruales y las fluctuaciones hormonales, corresponden a la perimenopausia.

Y precisamente esta etapa puede resultar bastante más movida que la propia menopausia.

La menopausia no significa dejar de ser mujer

La menopausia sigue rodeada de demasiados eufemismos porque, sin ningún motivo real, durante siglos se ha asociado con la vejez, la inutilidad y el final de una etapa considerada esencial en la vida femenina.

Este planteamiento procede en buena parte de una cultura en la que las principales funciones de la mujer se identificaron con la procreación, la crianza de los hijos y la obligación de seguir siendo sexualmente deseable.

Como si dejar de ser fértil significara dejar de ser mujer.

Nada más lejos de la realidad.

La menopausia puede ser precisamente el momento en el que una mujer comienza a dedicarse más a sí misma, a desarrollar su potencial, recuperar intereses abandonados y utilizar toda esa energía que durante décadas ha dedicado a cuidar a los demás.

No es el comienzo de la vejez.

Es otra etapa de la madurez.

Cambios que se producen durante la menopausia

Durante esta transición disminuye progresivamente la actividad de los ovarios y cambia la producción de hormonas sexuales, especialmente estrógenos y progesterona.

Como consecuencia:

  • desaparece la ovulación;
  • finalizan los ciclos menstruales;
  • termina la fertilidad natural;
  • cambian diferentes tejidos sensibles a los estrógenos;
  • pueden aparecer sofocos, sudores nocturnos y alteraciones del sueño;
  • pueden producirse cambios en la piel, mucosas, huesos, metabolismo y aparato genitourinario.

Pero cada mujer vive esta transición de una manera completamente diferente.

Síntomas de la menopausia

Entre los síntomas más característicos encontramos los sofocos y los cambios genitourinarios.

Sofocos, oleadas de calor y sudores

El sofoco es una sensación repentina de calor, especialmente en la parte superior del cuerpo, que puede acompañarse de enrojecimiento y sudoración.

Cuando termina puede aparecer incluso sensación de frío o escalofríos.

Está relacionado con las fluctuaciones hormonales y con los cambios que estas producen en los mecanismos de termorregulación.

Cuando aparecen durante la noche pueden alterar considerablemente el sueño.

Sequedad y cambios vaginales

La disminución de estrógenos modifica progresivamente las paredes y mucosas de la vagina y puede reducir su elasticidad y lubricación.

Puede aparecer:

  • sequedad;
  • irritación;
  • molestias durante las relaciones sexuales;
  • cambios urinarios;
  • mayor vulnerabilidad de las mucosas.

Actualmente hablamos de síndrome genitourinario de la menopausia para englobar muchos de estos cambios.

Otros síntomas que pueden aparecer

Durante la perimenopausia y la menopausia también podemos encontrar:

  • palpitaciones;
  • ansiedad;
  • mareos;
  • hinchazón;
  • insomnio;
  • falta de energía;
  • dolores de cabeza;
  • fatiga;
  • cambios de humor;
  • dificultad para concentrarse.

Desde mi forma de entender la Naturopatía, la intensidad con la que una mujer vive esta transición no depende únicamente de sus hormonas.

También importa muchísimo cómo llega a ella.

El estado de su circulación, aparato digestivo, hígado, sistema nervioso, alimentación, estrés, descanso, carga tóxica y estado nutricional pueden modificar enormemente la manera en la que atraviesa esta etapa.

Por eso no trato la menopausia como si fuera simplemente «falta de estrógenos».

Una nueva etapa en la vida de la mujer

La menopausia suele coincidir además con un momento vital bastante particular.

Los hijos se hacen mayores y pueden marcharse de casa, cambian las relaciones familiares, algunas mujeres están cuidando simultáneamente a padres ancianos y aparecen preguntas sobre qué queremos hacer con el resto de nuestra vida.

Todo esto ocurre precisamente mientras nuestro cuerpo también está cambiando.

Hay que ser conscientes de que la menopausia es una transición y no el final de nada.

La mujer queda liberada de la función de procrear y esto puede abrir una etapa completamente nueva para desarrollarse como persona, redescubrirse y dedicar a sí misma parte del tiempo que anteriormente dedicaba a los demás.

Alimentación: qué conviene reducir durante la menopausia

Azúcar

El exceso de azúcar y productos refinados no nos ayuda precisamente en una etapa en la que pueden cambiar la sensibilidad a la insulina, la distribución de la grasa corporal y el metabolismo.

Además, dentro de un abordaje naturopático también nos interesa evitar una alimentación que favorezca desequilibrios de la microbiota y proliferaciones intestinales no deseadas.

Alcohol

Puede aumentar los sofocos en algunas mujeres y empeorar la calidad del sueño.

Cafeína

Puede favorecer nerviosismo, palpitaciones e insomnio en mujeres especialmente sensibles.

Comidas picantes

En algunas mujeres desencadenan o intensifican los sofocos.

Harinas refinadas y alimentos ultraprocesados

Conviene disminuir productos con grandes cantidades de harinas refinadas, azúcares, grasas de mala calidad y aditivos y basar nuestra alimentación en alimentos reales.

Refrescos

Especialmente los refrescos azucarados y las bebidas tipo cola deberían convertirse en algo ocasional.

Alimentos que no toleramos correctamente

No existe ninguna necesidad de retirar los lácteos, el gluten u otros alimentos automáticamente a todas las mujeres.

Pero cuando existe mala tolerancia digestiva, alergia, intolerancia o sensibilidad individual, sí merece la pena valorar su presencia en nuestra dieta.

Alimentos recomendados durante la menopausia

La alimentación debería proporcionar suficientes minerales, proteínas, fibra, antioxidantes y grasas saludables.

Frutas y verduras

Nos aportan vitaminas, minerales, fibra, polifenoles y numerosos compuestos vegetales.

Una dieta vegetal variada también ayuda a alimentar nuestra microbiota intestinal, que participa en el metabolismo de diferentes compuestos, incluidas las hormonas.

Natto y alimentos de soja fermentada

El natto es un alimento tradicional japonés elaborado mediante fermentación de la soja.

La soja contiene isoflavonas, compuestos vegetales con actividad fitoestrogénica.

Los fitoestrógenos no son estrógenos humanos: son sustancias vegetales capaces de interactuar de manera mucho más débil y selectiva con los receptores estrogénicos.

En mujeres con antecedentes de tumores hormonodependientes, la utilización de complementos concentrados de isoflavonas merece una valoración individual.

Omega-3

Los omega-3 presentes principalmente en el pescado azul, y el ácido alfa-linolénico de lino y chía, resultan interesantes para cuidar el terreno inflamatorio, cardiovascular y la piel.

Agua

Los sofocos y sudores nocturnos pueden aumentar la pérdida de líquidos.

No necesitamos obligarnos a beber una cantidad idéntica todas las mujeres, pero sí mantener una hidratación adecuada a lo largo del día.

Aceites prensados en frío

Aceite de oliva virgen extra, aceite de lino y otros aceites vegetales de buena calidad proporcionan ácidos grasos y diferentes compuestos antioxidantes.

Verduras crucíferas

Brócoli, coliflor, col, coles de Bruselas y otras crucíferas contienen glucosinolatos de los que derivan compuestos como el indol-3-carbinol.

Precisamente por su relación con las diferentes vías del metabolismo de los estrógenos, las crucíferas son especialmente interesantes dentro de una alimentación destinada a acompañar la menopausia.

Remedios naturales para la menopausia

Cimicífuga o cohosh negro

La cimicífuga (Actaea racemosa) es una de las plantas más utilizadas en Fitoterapia para acompañar los síntomas de la menopausia, especialmente sofocos y sudoración.

Progesterona natural o bioidéntica

Existen preparados de progesterona bioidéntica utilizados en determinadas mujeres durante la transición menopáusica.

Pero que una hormona sea idéntica a la que produce nuestro organismo no significa que deje de ser una hormona.

Su utilización debe individualizarse teniendo en cuenta los síntomas, antecedentes, etapa hormonal y situación particular de cada mujer.

Vitex agnus-castus o sauzgatillo

El sauzgatillo es una planta especialmente relacionada con la regulación del ciclo femenino.

Puede resultar particularmente interesante durante la perimenopausia, cuando todavía existen ciclos pero comienzan las irregularidades y fluctuaciones hormonales.

Ginseng americano

El ginseng americano se utiliza tradicionalmente como adaptógeno y puede resultar interesante cuando predominan el cansancio y la falta de energía.

Maca

La maca es otro de los grandes recursos utilizados durante esta etapa.

Se emplea tradicionalmente para mejorar la vitalidad, adaptación al estrés, energía y bienestar sexual.

Isoflavonas de soja

Las isoflavonas son fitoestrógenos que pueden utilizarse para acompañar diferentes síntomas relacionados con el descenso estrogénico.

Como ocurre con cualquier intervención hormonal o fitoestrogénica, conviene individualizar su utilización, especialmente cuando existen antecedentes hormonodependientes.

Aceite de onagra

El aceite de onagra aporta ácido gamma-linolénico (GLA), un ácido graso de la familia omega-6.

Es uno de los complementos tradicionalmente utilizados para acompañar diferentes etapas hormonales de la mujer y resulta también interesante para cuidar la piel y las mucosas.

Remedios de la abuela para la menopausia

Estas son algunas de las antiguas fórmulas de plantas que tradicionalmente se han utilizado para acompañar diferentes molestias de la menopausia.

Receta 1: fórmula depurativa

Esta receta se ha utilizado tradicionalmente tanto para los trastornos propios de la menopausia como para favorecer la depuración y las funciones del hígado, riñones y aparato digestivo.

Mezclar a partes iguales:

  • ajedrea;
  • muérdago;
  • frángula;
  • flor de saúco;
  • menta;
  • manzanilla;
  • cola de caballo;
  • zarzaparrilla;
  • pensamiento silvestre;
  • regaliz.

Añadiremos además cinco ramitas de romero fresco.

Hervimos litro y medio de agua, retiramos del fuego y añadimos siete cucharaditas de la mezcla anterior.

Tapamos y dejamos reposar durante 15 minutos.

Colamos y guardamos en la nevera.

Tradicionalmente se toman dos tazas al día, una durante el desayuno y otra después de comer, calentando ligeramente la cantidad que vayamos a tomar y bebiéndola a pequeños sorbos.

Podemos endulzarla con un poco de miel si lo deseamos.

Receta 2: para el descanso y el sistema nervioso

Esta mezcla se ha utilizado tradicionalmente cuando durante la menopausia predominan insomnio, ansiedad, bajo estado de ánimo o inestabilidad nerviosa.

Mezclar a partes iguales:

  • manzanilla;
  • valeriana;
  • lúpulo;
  • espino blanco;
  • agracejo;
  • abedul;
  • tormentilla;
  • salvia;
  • angélica.

Hervimos un litro de agua y, cuando comience a hervir, retiramos del fuego.

Añadimos cuatro cucharaditas de la mezcla, removemos y tapamos.

Dejamos reposar durante 15 minutos y colamos.

Se toma tradicionalmente después de la cena, aproximadamente dos horas antes de acostarse.

Receta 3: fórmula tradicional para los síntomas de la menopausia

Mezclar a partes iguales:

  • muérdago;
  • raíz de valeriana;
  • flores de lúpulo;
  • hipérico;
  • anís verde.

Hervimos una taza de agua y añadimos dos cucharaditas de la mezcla.

Dejamos reposar durante 15 minutos y colamos.

Tradicionalmente se toman dos tazas al día durante 15 días.

Después se descansa durante una semana, periodo durante el cual puede utilizarse aceite de onagra.

Tras esa semana de descanso se vuelve a utilizar la infusión durante otros 15 días y se continúa alternando ambos periodos.

El hipérico presenta numerosas interacciones con medicamentos, por lo que esta fórmula debe tenerse especialmente en cuenta cuando se utiliza medicación.

Receta 4: fórmula sencilla de manzanilla, salvia y abedul

Mezclar a partes iguales:

  • manzanilla;
  • salvia;
  • hojas de abedul.

Calentamos una taza de agua y añadimos una cucharadita de la mezcla.

Tradicionalmente se toman dos tazas al día.

Aceites esenciales para la menopausia

Salvia

La salvia es una de las plantas tradicionalmente más utilizadas para los sofocos y la sudoración excesiva.

En aromaterapia podemos utilizar preparados a base de aceite esencial de salvia correctamente diluidos.

Manzanilla romana

El aceite esencial de manzanilla romana resulta especialmente interesante cuando predominan tensión, nerviosismo y dificultad para relajarnos.

Tomillo

El tomillo se ha utilizado tradicionalmente dentro de preparados destinados a favorecer el bienestar general durante diferentes etapas de la mujer.

Los aceites esenciales son sustancias muy concentradas y no deben aplicarse puros sobre la piel. Podemos utilizarlos diluidos en un aceite vegetal para masaje o mediante difusión ambiental.

Sequedad vaginal durante la menopausia

La sequedad vaginal merece un apartado propio porque puede afectar muchísimo a la calidad de vida y a las relaciones sexuales.

Además de trabajar sobre el terreno hormonal, podemos utilizar lubricantes y productos específicamente formulados para la mucosa vaginal.

En las antiguas recetas naturales se utilizaban aceites ricos en vitamina E y aceite de germen de trigo para mejorar la lubricación.

Actualmente, si queremos utilizar un producto dentro de la vagina, prefiero que esté específicamente formulado para uso vaginal, porque la mucosa tiene unas características diferentes a las de la piel.

Menopausia: no se trata solamente de sustituir hormonas

La menopausia es mucho más que una analítica hormonal.

La mujer llega a ella después de décadas de alimentación, estrés, embarazos o no, medicación, actividad física, sueño, problemas digestivos, experiencias emocionales y circunstancias personales.

Por eso dos mujeres con edades y niveles hormonales parecidos pueden vivirla de maneras completamente distintas.

Desde la Naturopatía podemos trabajar sobre la alimentación, el hígado, la microbiota, la circulación, el sistema nervioso, el descanso, el estado nutricional y utilizar plantas y nutrientes adaptados a cada mujer.

La finalidad no debería ser luchar contra la menopausia.

Debería ser atravesarla en las mejores condiciones posibles y entender que no hemos llegado al final de nada.

Simplemente hemos llegado a una etapa nueva.

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1 comentarios

Por Angeles 23/04/2022 01:00:29

Gracias por la información me ha ayudado mucho