Remedios naturales para la celulitis y la piel de naranja

¿Qué es la celulitis?

La llamada celulitis estética o piel de naranja es una alteración del tejido situado debajo de la piel que produce esos característicos hoyuelos e irregularidades en su superficie.

Afecta principalmente a las mujeres y no tiene necesariamente ninguna relación con la obesidad. Una mujer delgada puede tener mucha celulitis mientras que otra con mayor cantidad de grasa corporal puede presentar muy poca.

Suele localizarse principalmente en:

  • muslos;
  • piernas;
  • nalgas;
  • abdomen;
  • caderas;
  • parte posterior de los brazos.

En su aparición intervienen la disposición del tejido adiposo, las fibras de colágeno que atraviesan ese tejido, la circulación sanguínea y linfática y diferentes factores hormonales y genéticos.

Por eso intentar solucionar la celulitis limitándonos únicamente a adelgazar no siempre funciona.

Causas de la celulitis

La celulitis puede aparecer o hacerse más visible por diferentes circunstancias.

Entre ellas encontramos:

  • retención de líquidos;
  • mala circulación;
  • alteraciones de la circulación linfática;
  • una estructura de colágeno debilitada;
  • aumento de la grasa corporal;
  • desequilibrios hormonales;
  • factores genéticos;
  • mala alimentación;
  • sedentarismo;
  • alteraciones metabólicas;
  • acumulación de sustancias de desecho en los tejidos.

Las hormonas tienen una importancia especial y ayudan a explicar por qué la celulitis es muchísimo más frecuente en las mujeres.

Además, la estructura del tejido conjuntivo subcutáneo femenino favorece que los depósitos grasos puedan sobresalir hacia la superficie mientras determinadas fibras tiran de la piel hacia dentro, produciendo el característico aspecto acolchado o de piel de naranja.

Alimentos que debemos evitar para reducir la celulitis

La alimentación y el estado de nuestros tejidos influyen en el aspecto de la piel.

Por eso, si queremos trabajar sobre la celulitis, conviene reducir aquellos alimentos que favorecen inflamación, retención de líquidos o acumulación excesiva de grasa corporal.

Azúcar

El consumo excesivo de azúcar favorece alteraciones metabólicas, inflamación y acumulación de grasa corporal.

Por eso conviene reducir especialmente refrescos, bollería, dulces y productos con grandes cantidades de azúcar añadido.

Exceso de sal refinada

Un consumo excesivo de sodio puede favorecer la retención de líquidos y hacer que la celulitis resulte todavía más visible.

El problema suele estar especialmente en embutidos, aperitivos, salsas, platos preparados y otros productos ultraprocesados.

Harinas y cereales refinados

Los productos elaborados con harinas muy refinadas se absorben rápidamente y suelen aportar poca fibra.

Podemos sustituirlos progresivamente por alimentos integrales y ricos en fibra según nuestra tolerancia digestiva.

Alimentos que nos producen alergia o intolerancia

Cuando existe una verdadera alergia, intolerancia o sensibilidad individual a un alimento, su consumo puede favorecer diferentes respuestas digestivas e inflamatorias.

Gluten, lácteos, marisco, cacahuetes u otros alimentos deberán valorarse individualmente cuando sospechemos que están produciendo problemas.

Grasas trans e hidrogenadas

Conviene reducirlas al máximo.

En su lugar utilizaremos grasas de buena calidad como aceite de oliva virgen extra, frutos secos, semillas, aguacate y pescado azul.

Alimentos recomendados para la celulitis

Alimentos ricos en fibra

Verduras, frutas, frutos secos, semillas, legumbres y frutos rojos aportan fibra y ayudan a mantener un tránsito intestinal adecuado.

La fibra también alimenta nuestra microbiota y participa indirectamente en diferentes procesos relacionados con el metabolismo hormonal.

Los frutos rojos resultan especialmente interesantes por su contenido en antocianinas y otros antioxidantes.

Proteínas

Las proteínas proporcionan aminoácidos necesarios para mantener y reparar nuestros tejidos.

Podemos obtenerlas mediante:

  • pescado;
  • huevos;
  • carne;
  • aves;
  • legumbres;
  • frutos secos y semillas.

Además, cuando acompañamos una alimentación adecuada con ejercicio de fuerza, una ingesta suficiente de proteínas ayuda a desarrollar y conservar la masa muscular.

Y un músculo con buen tono debajo de la piel puede mejorar considerablemente el aspecto de determinadas zonas con celulitis.

Alimentos ricos en potasio

El potasio participa en el equilibrio normal de líquidos del organismo.

Podemos encontrarlo en:

  • verduras de hoja verde;
  • aguacate;
  • plátano;
  • patata;
  • legumbres;
  • frutos secos;
  • agua de coco.

Caldo de huesos

Los caldos preparados tradicionalmente con huesos y tejidos conjuntivos aportan diferentes aminoácidos, entre ellos glicina y prolina.

Estos aminoácidos participan en la formación del colágeno, una proteína fundamental para la estructura de nuestra piel y tejido conjuntivo.

Además, dentro de un enfoque naturopático, cuidar el aparato digestivo y proporcionar suficientes nutrientes para la reparación de los tejidos forma parte del abordaje global de la celulitis.

Omega-3

Los ácidos grasos omega-3 resultan interesantes cuando buscamos cuidar el terreno inflamatorio y la salud cardiovascular.

Podemos obtenerlos principalmente mediante pescado azul, y también incorporar semillas de lino y chía como fuentes vegetales de ácido alfa-linolénico.

Remedios naturales para la celulitis

Centella asiática

La centella asiática es probablemente una de las plantas más interesantes cuando hablamos de celulitis.

Se utiliza tradicionalmente para cuidar el tejido conjuntivo, favorecer la microcirculación y ayudar a mantener la estructura normal del colágeno.

Por estas características aparece con frecuencia tanto en complementos como en preparados cosméticos destinados a la piel de naranja.

Diente de león

El diente de león es una de nuestras grandes plantas depurativas.

Tradicionalmente se utiliza para favorecer la función hepática y renal y presenta además actividad diurética.

Una característica interesante es su contenido natural en potasio, mineral que participa en el equilibrio normal de líquidos del organismo.

Ginkgo biloba

El ginkgo se utiliza especialmente para favorecer la microcirculación.

Precisamente por esta acción circulatoria puede resultar interesante cuando la celulitis se acompaña de sensación de piernas pesadas o mala circulación periférica.

Té verde

El té verde aporta catequinas y otros polifenoles antioxidantes.

Además de su interés antioxidante, se utiliza frecuentemente como complemento de programas destinados al control del peso y al metabolismo de las grasas.

No va a hacer desaparecer por sí solo la celulitis, pero puede formar parte de un abordaje más amplio acompañado de alimentación y ejercicio.

Aceites esenciales para la celulitis

Aceite esencial de pomelo

El aceite esencial de pomelo es uno de los más utilizados tradicionalmente en masajes destinados a las zonas con celulitis.

Podemos añadir unas gotas a un aceite vegetal y realizar un masaje sobre muslos, nalgas, abdomen o las zonas que queramos trabajar.

El masaje es aquí casi tan importante como el propio preparado, porque favorece el movimiento de los tejidos y estimula la circulación local.

Si utilizamos aceite esencial de pomelo sobre la piel debemos tener en cuenta que determinados aceites cítricos pueden ser fotosensibilizantes, por lo que evitaremos posteriormente la exposición solar de la zona cuando el producto utilizado presente esta característica.

Masajes para combatir la celulitis

El masaje es especialmente interesante en la celulitis porque permite trabajar directamente sobre los tejidos afectados.

Podemos realizar movimientos circulares y amasamientos suaves destinados a favorecer la circulación sanguínea y linfática.

Cuando realizamos un masaje de drenaje, los movimientos se orientan siguiendo el retorno linfático y venoso, sin realizar una presión excesiva.

La constancia resulta mucho más importante que realizar un masaje brutal una vez al mes.

Unos minutos de masaje regularmente pueden resultar mucho más útiles.

Ejercicio para reducir la celulitis

El sedentarismo es uno de los factores que pueden agravar la celulitis.

Podemos realizar un mínimo de 20 a 30 minutos de ejercicio varias veces por semana.

Caminar, nadar, montar en bicicleta o realizar otros ejercicios aeróbicos ayuda a mejorar la circulación y el metabolismo.

Pero no debemos olvidarnos del ejercicio de fuerza.

Sentadillas, zancadas, puentes de glúteos y otros ejercicios que desarrollan la musculatura de piernas y glúteos pueden mejorar considerablemente el aspecto de la piel porque aumentan el tono muscular debajo del tejido subcutáneo.

Lo ideal es combinar ambos tipos de ejercicio.

Trucos para reducir la piel de naranja

Además de la alimentación, las plantas y el ejercicio, podemos incorporar algunos hábitos sencillos:

  • beber suficiente agua;
  • evitar permanecer muchas horas completamente inmóviles;
  • caminar todos los días;
  • mantener un tránsito intestinal adecuado;
  • realizar masajes regularmente;
  • alternar ejercicio aeróbico y ejercicio de fuerza;
  • evitar el tabaco;
  • reducir azúcar y ultraprocesados;
  • consumir suficientes proteínas;
  • cuidar la circulación de las piernas.

Y, sobre todo, debemos tener paciencia.

La celulitis forma parte de la estructura del tejido subcutáneo y está muy condicionada por nuestra genética y nuestras hormonas. No es una enfermedad ni significa que tengamos exceso de peso.

Sin embargo, trabajar conjuntamente sobre la circulación, la retención de líquidos, el tejido conjuntivo, la alimentación y el tono muscular puede ayudarnos a mejorar considerablemente el aspecto de la piel.

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