
El vitíligo es un trastorno de la pigmentación en el que se produce la pérdida o destrucción de los melanocitos, las células responsables de fabricar melanina y proporcionar color a nuestra piel, cabello y ojos.
¿Qué es el vitíligo?
Debido a la ausencia de melanina en determinadas zonas, la piel desarrolla manchas blancas de formas irregulares. Estas manchas suelen resultar más visibles en las personas de piel oscura.
Puede comenzar con pequeños parches que posteriormente aumentan de tamaño o aparecen en otras zonas del cuerpo. A menudo afecta a áreas muy visibles, como la cara, el cuello, las manos, los codos, las rodillas y los pies, aunque puede aparecer prácticamente en cualquier parte.
El vitíligo no es contagioso ni infeccioso, aunque existe una predisposición genética y es más frecuente encontrar antecedentes familiares.
Tradicionalmente se distinguen diferentes formas:
-
Vitíligo generalizado: las manchas aparecen de forma bastante simétrica en ambos lados del cuerpo.
-
Vitíligo segmentario: suele comenzar a edades más tempranas y afecta principalmente a un lado o segmento del cuerpo.
-
Vitíligo localizado o focal: las manchas aparecen inicialmente en una o pocas áreas y pueden permanecer localizadas.
Síntomas del vitíligo
El signo más característico es la aparición de áreas despigmentadas en la piel. Sin embargo, la pérdida de pigmentación también puede manifestarse de otras formas:
-
Encanecimiento o blanqueamiento prematuro del cabello.
-
Pestañas o cejas blancas o grises.
-
Blanqueamiento de la barba.
-
Pérdida de pigmentación en las mucosas.
-
Alteraciones de pigmentación en estructuras oculares.
Causas y factores relacionados
El vitíligo es una alteración compleja en la que pueden intervenir diferentes factores.
Existe una importante relación con determinados trastornos autoinmunes, especialmente los relacionados con la tiroides, y también puede aparecer asociado a enfermedad de Addison, anemia perniciosa o diabetes.
En personas con vitíligo también resulta interesante valorar el estado nutricional, especialmente de vitamina B12, folato, cobre, zinc y vitamina D, entre otros nutrientes relacionados con la piel, el sistema inmunitario y el metabolismo celular.
La genética también desempeña un papel y tener antecedentes familiares puede aumentar la predisposición.
Otro elemento que siempre me parece importante observar es el estrés. No significa que el estrés sea por sí solo la causa del vitíligo, pero puede actuar como desencadenante o acompañar periodos en los que aparecen o progresan las lesiones.
También se han descrito como posibles desencadenantes los traumatismos repetidos sobre la piel, las quemaduras solares intensas y la exposición a determinadas sustancias químicas.
En algunos pacientes, determinados tratamientos inmunológicos utilizados contra el melanoma y otros cánceres también pueden producir despigmentación.
El vitíligo en Ayurveda
La medicina ayurvédica conoce desde hace siglos los trastornos de despigmentación de la piel. Dentro de su interpretación tradicional se relacionan con factores digestivos, emocionales y alimentarios.
Entre ellos se mencionan las combinaciones de alimentos incompatibles, determinados excesos alimentarios, el consumo abundante de alimentos ácidos y fermentados y, nuevamente, el estrés.
Esta visión resulta especialmente interesante porque no contempla la piel como algo aislado, sino relacionada con el estado digestivo, nutricional y emocional de la persona.
Alimentación y vitíligo
No existe una alimentación idéntica para todas las personas con vitíligo. Conviene observar especialmente aquellos alimentos que irritan el aparato digestivo, producen sensibilidad, alergia o empeoran claramente el estado de la piel.
Entre los alimentos que tradicionalmente se suelen limitar o vigilar encontramos:
-
Cítricos.
-
Pescado de río o piscifactoría.
-
Embutidos y carnes rojas.
-
Encurtidos.
-
Uvas.
-
Bebidas carbonatadas.
-
Alimentos ultraprocesados.
-
Edulcorantes artificiales.
-
Granada.
-
Grosellas.
-
Zumos de frutas.
-
Leche.
-
Gluten.
-
Alcohol.
Esto no significa necesariamente que todas las personas con vitíligo deban retirar todos estos alimentos. Lo interesante es observar la tolerancia individual y la existencia de otros problemas digestivos o inflamatorios asociados.
Alimentos interesantes en el vitíligo
Una alimentación rica en nutrientes necesarios para la piel y la pigmentación puede incluir:
-
Verduras de hoja verde, como kale, espinacas, acelgas y coles de Bruselas.
-
Remolacha.
-
Zanahorias.
-
Rábanos.
-
Dátiles.
-
Higos.
-
Garbanzos.
-
Pescado salvaje.
-
Hígado.
-
Queso cottage.
-
Levadura nutricional.
-
Lentejas.
-
Almendras.
-
Chocolate negro.
-
Melaza.
-
Espárragos.
-
Setas.
La papaya también se utiliza tradicionalmente en la alimentación de las personas con vitíligo.
Remedios naturales para el vitíligo
El vitíligo requiere paciencia. Tanto las estrategias convencionales como las naturales necesitan tiempo y la respuesta puede variar enormemente de una persona a otra.
Betacaroteno y otros carotenoides
Los carotenoides son especialmente interesantes para la salud de la piel.
Betacaroteno, luteína, licopeno y zeaxantina pueden obtenerse a través de alimentos como zanahorias, boniatos, tomates, kale y otras verduras de colores intensos.
Además de su actividad antioxidante, participan en la protección de los tejidos frente al estrés oxidativo.
Cobre
El cobre está directamente relacionado con diferentes enzimas que participan en la formación de melanina, por lo que resulta un mineral especialmente interesante cuando hablamos de pigmentación.
Entre los alimentos ricos en cobre encontramos:
hígado, chocolate negro, semillas de girasol, anacardos, garbanzos, pasas, lentejas, avellanas, orejones, aguacate, sésamo, quinoa, melaza, shiitake, almendras, espárragos, kale, queso de cabra y semillas de chía.
En Ayurveda existe además la costumbre de dejar reposar el agua en un recipiente de cobre antes de beberla.
Vitamina B12 y ácido fólico
La relación entre vitamina B12, folato y vitíligo lleva años siendo estudiada.
Un estudio realizado en Suecia observó repigmentación en parte de los participantes que recibieron vitamina B12 y ácido fólico junto con exposición solar, y también se observó una detención de la progresión en un porcentaje importante de los participantes.
Por ello, comprobar el estado de estos nutrientes puede resultar especialmente interesante.
Zinc
El zinc participa en numerosos procesos relacionados con el sistema inmunitario, la reparación de tejidos y la protección celular.
Podemos encontrarlo principalmente en carnes, mariscos, huevos, semillas y frutos secos.
Vitamina C
La vitamina C participa en la formación de colágeno y constituye uno de los antioxidantes más importantes del organismo.
Puede obtenerse de alimentos como kiwi, fresas, pimientos, brócoli y numerosas frutas y verduras frescas.
En algunas personas con vitíligo se observa que los cítricos no sientan especialmente bien, por lo que no tienen por qué ser nuestra única fuente de vitamina C.
Vitamina D
La vitamina D resulta especialmente interesante por su relación con el sistema inmunitario y la piel.
Entre sus fuentes alimentarias encontramos el aceite de hígado de bacalao, sardinas, salmón, caballa, atún, huevos y algunas setas.
Ginkgo biloba
El Ginkgo biloba también ha sido estudiado en personas con vitíligo.
Algunas investigaciones han observado estabilización de la progresión y cierto grado de repigmentación en determinados participantes.
Además, es una planta especialmente interesante cuando el estrés y el estado emocional acompañan al problema.
Kutki
La Kutki (Picrorhiza kurroa) es una planta ampliamente utilizada en Ayurveda.
Posee propiedades antioxidantes e inmunomoduladoras y tradicionalmente se ha utilizado en diferentes alteraciones de la piel, incluido el vitíligo.
Calaguala
La calaguala (Polypodium leucotomos) es conocida por sus propiedades antioxidantes y fotoprotectoras y se utiliza en diferentes problemas dermatológicos.
Resulta especialmente interesante su estudio junto a tratamientos de fototerapia. Algunas investigaciones han observado una mayor repigmentación cuando se combinaba Polypodium leucotomos con determinados tipos de fototerapia que cuando se utilizaba únicamente la fototerapia.
Polifenoles del té verde
Los polifenoles del té verde, especialmente la epigalocatequina-3-galato (EGCG), poseen actividad antioxidante e inmunomoduladora.
Su interés en el vitíligo se centra especialmente en su posible papel frente al estrés oxidativo que afecta a los melanocitos.
Remedios caseros para el vitíligo
Mostaza y cúrcuma
Un remedio utilizado tradicionalmente en Ayurveda consiste en mezclar aceite de mostaza y cúrcuma.
Mezcla 2 cucharadas de cúrcuma en polvo de buena calidad con suficiente aceite de mostaza para obtener una pasta.
Se aplica sobre las zonas deseadas y se deja actuar unos 20 minutos antes de aclarar con agua tibia.
La cúrcuma puede teñir temporalmente la piel y mancha bastante la ropa, así que conviene tenerlo en cuenta.
Arcilla roja y jengibre
Otro remedio tradicional consiste en mezclar una cucharada de zumo de jengibre con dos cucharadas de arcilla roja hasta obtener una pasta que pueda aplicarse sobre las zonas despigmentadas.
El jengibre produce una estimulación local de la circulación, mientras que la arcilla roja aporta minerales y se utiliza tradicionalmente sobre la piel.
Algunos consejos que pueden ayudar
Mantener una buena hidratación
La piel necesita una correcta hidratación, por lo que beber suficiente agua durante el día es una medida sencilla pero importante.
En Ayurveda también se utiliza tradicionalmente el agua que ha permanecido varias horas en un recipiente de cobre.
Vigilar el estrés
Este punto me parece especialmente importante.
El estrés puede actuar como desencadenante y además vivir con vitíligo, especialmente cuando afecta a zonas visibles, puede convertirse por sí mismo en una fuente considerable de estrés.
Yoga, ejercicio, meditación, masaje, técnicas de relajación o terapia pueden formar parte del abordaje global.
En niños y adolescentes el componente emocional merece todavía más atención, porque las manchas visibles pueden afectar a la autoestima y favorecer situaciones de aislamiento o acoso.
Evitar la fricción continuada
Conviene observar si determinadas prendas, costuras, cinturones, zapatos o zonas sometidas continuamente a roce coinciden con la aparición de nuevas lesiones.
La piel con vitíligo necesita especialmente que evitemos agresiones innecesarias.
Proteger la piel del exceso de sol
Las zonas despigmentadas han perdido buena parte de la protección que proporciona la melanina y pueden quemarse con mayor facilidad.
Por eso es importante evitar las quemaduras solares y proteger adecuadamente las zonas afectadas mediante ropa, sombra y protección solar cuando sea necesario.
El vitíligo es una de esas alteraciones en las que merece la pena mirar más allá de la mancha. Estado nutricional, aparato digestivo, sistema inmunitario, estrés, antecedentes familiares y circunstancias en las que comenzó pueden aportar información interesante para comprender mejor qué está ocurriendo en cada persona.


Zumo alcalino para combatir el estrés: receta natural y beneficios
Trucos para aliviar el estreñimiento en los bebés
Diagnóstico facial: lo que tu cara revela sobre tu salud