
Unas pestañas largas y bonitas se consideran un signo de belleza en muchas culturas. De hecho, basta ver la cantidad de máscaras, extensiones y pestañas postizas que utilizamos para intentar conseguirlas.
Pero las pestañas no están ahí solamente para hacernos los ojos bonitos.
Su verdadera función es proteger los ojos frente al polvo, pequeñas partículas y cuerpos extraños, actuando como una primera barrera de defensa.
Su longitud y densidad tienen un importante componente genético, pero también podemos cuidar las pestañas que tenemos para evitar que se vuelvan quebradizas, se deterioren o se caigan antes de tiempo.
Hoy os traigo algunos de mis trucos caseros favoritos para conseguir unas pestañas kilométricas, fuertes y bonitas.
Empieza por la dieta
Parece que cuando hablamos de pestañas todo tenga que aplicarse por fuera, pero para fabricar pelo necesitamos nutrientes.
Una alimentación insuficiente puede afectar tanto al cabello como a cejas y pestañas.
Procura incluir una buena cantidad de:
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Proteínas.
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Aminoácidos.
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Hierro.
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Zinc.
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Vitaminas del grupo B.
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Vitaminas A, C y E.
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Ácidos grasos esenciales.
Huevos, pescado, legumbres, frutos secos, semillas, verduras y frutas son estupendos aliados.
Antes de comprar veinte sérums diferentes, asegúrate de que la materia prima necesaria para fabricar una pestaña está entrando por la boca.
Nunca te acuestes sin desmaquillarte
Ésta probablemente sea una de las medidas más importantes.
Si has utilizado máscara de pestañas, eyeliner o cualquier otro cosmético, retíralo antes de acostarte.
Y hazlo con cuidado.
Las pestañas son pequeñas y delicadas y frotar los ojos continuamente para retirar una máscara resistente puede terminar arrancando unas cuantas cada noche.
Utiliza un desmaquillante suave, deja que actúe unos segundos y retira el maquillaje sin restregar.
Después puedes pasar suavemente un cepillo limpio de máscara para mantener las pestañas separadas.
Cuidado con las pestañas postizas y las extensiones
Utilizadas ocasionalmente no tienen por qué destrozar nuestras pestañas.
El problema aparece cuando abusamos de ellas, utilizamos adhesivos irritantes o las retiramos tirando.
Las extensiones también añaden peso a la pestaña natural.
Si queremos recuperar unas pestañas debilitadas, puede ser una buena idea darles una temporada de descanso.
Masaje alrededor de los ojos
Un masaje muy suave alrededor del ojo puede favorecer la circulación local y, sobre todo, ayudarnos a relajar una zona que solemos tocar y frotar muchísimo.
Lávate muy bien las manos y masajea suavemente con las yemas de los dedos.
No necesitamos frotar directamente la raíz de las pestañas ni ejercer presión sobre el globo ocular.
Vaselina
La vaselina es uno de los remedios caseros más sencillos para acondicionar las pestañas.
No funciona como un fertilizante que obligue al folículo a fabricar pestañas nuevas, pero crea una película protectora que ayuda a reducir la pérdida de humedad y puede hacer que las pestañas se vean:
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Más brillantes.
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Flexibles.
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Definidas.
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Menos quebradizas.
Pon una cantidad mínima en un cepillo de máscara perfectamente limpio y pásalo suavemente por las pestañas.
No hace falta embadurnarse el ojo.
Podemos hacerlo varias veces por semana.
Aceite de almendras
El aceite de almendras es rico en lípidos y resulta estupendo para acondicionar pestañas secas o quebradizas.
Podemos aplicarlo de la misma manera que la vaselina:
Ponemos una pequeña cantidad sobre un cepillo limpio y lo distribuimos por las pestañas evitando que entre en el ojo.
Utilizado regularmente ayuda a mantenerlas flexibles, brillantes y cuidadas, algo especialmente interesante si utilizamos máscara con frecuencia.
Aceite de ricino
Éste es probablemente el remedio casero más famoso para las pestañas.
El aceite de ricino es muy viscoso y rico en ácido ricinoleico.
Se utiliza tradicionalmente para cuidar cabello, cejas y pestañas y, aunque no necesitamos afirmar que hace aparecer pestañas nuevas por arte de magia, sí es un excelente producto acondicionador que ayuda a mantenerlas protegidas y menos quebradizas.
Podemos utilizarlo por la noche.
Pon una pequeña cantidad en:
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Un cepillo de máscara limpio.
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Un bastoncillo.
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O la yema de un dedo perfectamente limpio.
Después distribúyelo suavemente sobre las pestañas.
La palabra importante es poca cantidad.
Si utilizamos medio bote, lo único kilométrico que conseguiremos será el rato que estaremos intentando quitarnos el aceite del ojo.
Mascarilla de ricino y almendras
En la receta antigua utilizaba clara de huevo mezclada con aceite de ricino.
La clara contiene proteínas, pero no colágeno, y con los años he encontrado una alternativa mucho más cómoda para utilizar tan cerca del ojo.
Mezclamos:
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Aceite de ricino.
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Aceite de almendras.
A partes iguales.
Guardamos la mezcla en un pequeño recipiente limpio y aplicamos una cantidad mínima sobre las pestañas con un cepillo de máscara.
Es una combinación sencilla para acondicionar pestañas secas y quebradizas.
Té verde
El té verde es rico en polifenoles, especialmente catequinas y otros flavonoides.
Podemos preparar una infusión, dejarla enfriar completamente y utilizarla como un sencillo tónico para las pestañas.
Empapa ligeramente un algodón y pásalo suavemente sobre las pestañas limpias.
Después, una vez secas, puedes aplicar el aceite que hayas elegido:
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Ricino.
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Almendras.
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O una cantidad mínima de vaselina.
No guardes durante días una infusión casera para utilizarla alrededor de los ojos. Es preferible prepararla fresca.
Vitamina E
La vitamina E es un antioxidante liposoluble muy utilizado en cosmética.
Aplicada dentro de una fórmula oleosa puede ayudar a acondicionar y proteger las pestañas y los aceites que utilizamos sobre ellas.
Podemos incorporarla ocasionalmente a nuestra rutina, siempre en una preparación adecuada para uso cosmético alrededor de los ojos.
No necesitamos utilizarla todos los días.
Una última cosa: las pestañas también tienen un ciclo
Cada pestaña nace, crece, permanece durante un tiempo y finalmente cae para ser sustituida por otra.
Por eso encontrar alguna pestaña suelta de vez en cuando es completamente normal.
Lo que ya merece nuestra atención es observar una caída repentina o excesiva, zonas donde han desaparecido muchas pestañas o pérdida simultánea de pestañas, cejas y cabello.
En esos casos ya no buscaría únicamente qué aceite poner por fuera.
Revisaría también qué está ocurriendo por dentro.
Pero si nuestras pestañas simplemente son finas, secas o castigadas por maquillaje, extensiones y desmaquillados poco delicados, una rutina sencilla puede hacer muchísimo:
buena alimentación, desmaquillado cuidadoso, descanso de las extensiones y un poquito de aceite.
No hace falta complicarlo más.


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