
Cuando hago vídeos y doy diferentes recetas, o cuando me preguntáis por un tratamiento concreto, siempre aparece la misma pregunta:
«¿Esto lo puedo tomar si estoy embarazada?»
Y es una pregunta importante, porque que una planta sea natural no significa que pueda utilizarse indistintamente durante el embarazo.
Algunas plantas medicinales contienen sustancias con actividad hormonal, otras pueden estimular el útero y otras poseen una acción depurativa demasiado intensa para una etapa en la que no nos interesa movilizar de forma brusca determinadas sustancias.
Por eso este artículo está dedicado a todas las que me preguntáis si los remedios naturales que explico pueden utilizarse durante el embarazo.
Y para las madres lactantes tenemos otro capítulo aparte.
Plantas medicinales y embarazo: natural no significa inocuo
El embarazo no es una enfermedad, pero sí es una situación fisiológica muy particular.
Nuestro metabolismo cambia, aumenta el volumen sanguíneo, cambian las necesidades nutricionales y todo lo que tomamos debe valorarse teniendo en cuenta también al bebé.
Esto no significa que durante nueve meses no podamos utilizar absolutamente nada.
Significa que debemos seleccionar mucho mejor qué utilizamos.
Además, si aparece cualquier problema importante durante el embarazo, lo primero es comentarlo con el ginecólogo o la matrona.
Nutrientes importantes durante el embarazo
Existen determinados nutrientes que tienen especial importancia durante el embarazo y que también encontramos habitualmente en complementos prenatales.
Ácido fólico y vitaminas del grupo B
El ácido fólico o vitamina B9 tiene una importancia especial desde antes incluso de producirse el embarazo, debido a su participación en la división celular y en el desarrollo embrionario.
Las demás vitaminas del grupo B también intervienen en numerosos procesos metabólicos.
Magnesio
El magnesio participa en el funcionamiento normal del sistema nervioso y muscular y en cientos de reacciones metabólicas.
Omega-3
Entre los omega-3, el DHA resulta especialmente interesante durante el embarazo por su participación en el desarrollo normal del cerebro y la retina del bebé.
Vitamina C
La vitamina C participa en la formación normal del colágeno, el funcionamiento del sistema inmunitario y la protección antioxidante.
En todos estos casos, durante el embarazo no se trata de tomar cuanto más mejor, sino de cubrir correctamente las necesidades de cada mujer.
Verde de cebada
El verde de cebada puede utilizarse como alimento concentrado por su contenido en clorofila y diferentes micronutrientes.
Dentro de la Naturopatía resulta interesante cuando queremos apoyar suavemente las funciones naturales de eliminación sin recurrir a programas depurativos intensos.
También puede formar parte de una alimentación destinada a cuidar el aparato digestivo y proporcionar diferentes nutrientes vegetales.
Durante el embarazo no es el momento de realizar grandes «detox» ni protocolos depurativos agresivos. El objetivo es precisamente el contrario: proporcionar al organismo todos los recursos necesarios para que funcione correctamente.
Probióticos durante el embarazo
Los probióticos pueden resultar muy interesantes cuando existen alteraciones de la microbiota, especialmente si aparecen problemas digestivos, disbiosis o después de determinados tratamientos.
La microbiota materna también resulta especialmente interesante durante el embarazo y posteriormente durante el nacimiento y la lactancia, porque participa en el primer contacto del bebé con diferentes microorganismos.
No es necesario evitar sistemáticamente los probióticos durante el primer trimestre.
Lo importante es elegir correctamente las cepas y el preparado según lo que queramos trabajar.
D-manosa para las molestias urinarias
La D-manosa es un azúcar simple que resulta especialmente interesante en determinados problemas urinarios relacionados con Escherichia coli.
Su mecanismo es bastante curioso.
En lugar de actuar como un antibiótico, puede dificultar la adhesión de determinadas E. coli al epitelio urinario, favoreciendo que sean eliminadas mediante la orina.
Durante el embarazo las infecciones urinarias requieren especial atención y no conviene intentar tratarlas exclusivamente por nuestra cuenta, porque una infección aparentemente sencilla puede complicarse.
La D-manosa puede formar parte del abordaje, pero no sustituye la valoración necesaria cuando existe una infección urinaria durante el embarazo.
Plantas medicinales que podemos utilizar durante el embarazo
No todas las plantas son adecuadas para todos los momentos del embarazo.
Incluso dentro de las plantas tradicionalmente utilizadas por mujeres embarazadas debemos tener en cuenta el trimestre, la cantidad y la finalidad para la que queremos utilizarlas.
Hoja de frambuesa
La hoja de frambuesa es probablemente una de las plantas más conocidas dentro de la tradición herbal relacionada con el embarazo y el parto.
Se ha utilizado durante siglos como tónico uterino y especialmente durante las últimas etapas del embarazo como preparación para el parto.
Tradicionalmente también se ha utilizado durante el posparto para acompañar la recuperación uterina.
Una antigua forma de prepararla consiste en poner en un litro de agua un puñado de hojas de frambuesa. Podemos añadir también un puñado de frambuesas.
Se deja cocer a fuego lento durante aproximadamente media hora y después se cuela.
Tradicionalmente esta preparación se ha tomado repartida a lo largo del día.
Por su relación con el tono uterino, no utilizaría la hoja de frambuesa alegremente durante todo el embarazo. Es una de esas plantas en las que importa especialmente el momento en el que se utiliza.
Té de jengibre con menta
El jengibre es uno de los remedios naturales más conocidos para las náuseas.
Podemos preparar una infusión suave de jengibre y añadir unas hojas de menta para acompañar las náuseas, sensación de pesadez, gases y otras molestias digestivas.
Melisa
La melisa es una planta tradicionalmente utilizada por su efecto relajante.
Puede resultar interesante cuando predominan:
- nerviosismo;
- irritabilidad;
- dificultad para conciliar el sueño;
- molestias digestivas asociadas al estrés.
Además, la melisa tiene una larga tradición de utilización frente al herpes labial, especialmente en preparados de uso tópico.
Hierbabuena
La hierbabuena puede utilizarse como infusión suave y resulta especialmente agradable cuando existen digestiones pesadas, gases o náuseas.
Tradicionalmente también se ha utilizado para aliviar determinados dolores de cabeza.
Azahar y melisa para dormir
Cuando durante el embarazo cuesta relajarse por la noche podemos recurrir a infusiones suaves tradicionalmente utilizadas para favorecer el descanso.
Azahar y melisa son dos de las plantas que podemos tener en cuenta.
En el artículo original incluía también pasiflora. Durante el embarazo prefiero dejarla fuera de una recomendación general y valorar individualmente su utilización.
Rooibos
El rooibos no procede de la planta del té y naturalmente no contiene cafeína, lo que lo convierte en una bebida especialmente interesante cuando queremos sustituir café, té negro o té verde.
Además aporta diferentes polifenoles antioxidantes.
Podemos tomarlo solo o combinarlo con otras plantas y especias adecuadas para esta etapa.
Tomillo
El tomillo es una de nuestras plantas mediterráneas tradicionales.
En infusión se ha utilizado especialmente durante los meses fríos para cuidar las vías respiratorias y acompañar procesos con congestión.
No necesitamos preparar infusiones excesivamente concentradas: durante el embarazo, con las plantas medicinales, más cantidad no significa más beneficio.
¿Qué ocurre con la gripe, la congestión o un resfriado?
Durante el embarazo podemos utilizar medidas muy sencillas antes de lanzarnos a preparados complejos:
- mantener una buena hidratación;
- utilizar lavados nasales con solución salina;
- tomar bebidas calientes;
- descansar;
- humidificar el ambiente si está excesivamente seco;
- utilizar miel para suavizar la garganta si se tolera;
- recurrir a infusiones sencillas y bien seleccionadas.
La idea durante el embarazo es utilizar solamente aquello que necesitamos y evitar mezclas enormes de plantas cuando una solución mucho más sencilla puede resolver el problema.
Durante el embarazo, menos puede ser más
Uno de los errores que podemos cometer con la medicina natural es pensar que si algo es bueno, cinco plantas juntas serán cinco veces mejores.
Durante el embarazo no funciona así.
Es precisamente una etapa en la que debemos simplificar.
Una buena alimentación, los nutrientes necesarios, descanso, ejercicio adaptado, una microbiota cuidada y unas pocas plantas bien escogidas pueden proporcionarnos muchísimos recursos.
Y cuando necesitamos utilizar una planta medicinal para un problema concreto, debemos valorar qué planta es, en qué momento del embarazo estamos y para qué queremos utilizarla.
Porque Fitoterapia no significa tomar hierbas al azar.
Significa saber qué planta necesitamos, cuándo la necesitamos y cuándo es mejor no utilizarla.


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