Sal de Schüssler Nº 1: Calcium Fluoratum, propiedades y usos

La Sal de Schüssler Nº 1, Calcium fluoratum o Calcarea fluorica, corresponde al fluoruro de calcio y es conocida tradicionalmente como la sal bioquímica de la elasticidad, la firmeza y la resistencia de los tejidos.

Dentro del sistema de las Sales de Schüssler se relaciona especialmente con el tejido conjuntivo, ligamentos, tendones, huesos, dientes, uñas y paredes de los vasos sanguíneos.

Su característica más curiosa es que puede resumirse con una aparente contradicción:

Calcium fluoratum ablanda lo que se ha endurecido y ayuda a dar firmeza a lo que se ha vuelto demasiado laxo.

Por eso aparece tradicionalmente tanto en cicatrices y endurecimientos como en varices, hemorroides, pérdida de elasticidad de los tejidos o debilidad de ligamentos.

Descripción de la Sal de Schüssler Nº 1

En la bioquímica de Schüssler, Calcium fluoratum se considera una de las principales sales relacionadas con la elasticidad y resistencia de las estructuras corporales.

Su terreno tradicional comprende:

  • Tejido conjuntivo.

  • Ligamentos.

  • Tendones.

  • Huesos.

  • Dientes y esmalte dental.

  • Uñas.

  • Paredes de los vasos sanguíneos.

  • Piel.

  • Tejidos que han perdido elasticidad.

  • Tejidos endurecidos o indurados.

La idea no es simplemente «endurecer» los tejidos.

Calcium fluoratum se utiliza tradicionalmente para ayudar a recuperar un grado normal de firmeza y elasticidad.

Y esta diferencia es importante para entender por qué la misma sal puede aparecer en problemas que, a primera vista, parecen completamente opuestos.

Una sal que ablanda y endurece

Esta es probablemente la mejor manera de recordar la Sal de Schüssler Nº 1.

Cuando un tejido se vuelve excesivamente duro, fibroso o rígido, Calcium fluoratum aparece tradicionalmente para favorecer su flexibilidad.

Por eso encontramos entre sus indicaciones:

  • Cicatrices endurecidas.

  • Adherencias.

  • Callosidades.

  • Exostosis.

  • Nódulos duros.

  • Determinadas induraciones.

Pero cuando el problema es justamente el contrario y el tejido ha perdido firmeza o capacidad de sostén, también aparece Calcium fluoratum.

Es el caso de:

  • Varices.

  • Hemorroides.

  • Laxitud de tejidos.

  • Debilidad ligamentosa.

  • Tendencia a los pies planos.

  • Flacidez después del embarazo.

  • Pérdida de firmeza de determinadas estructuras.

Por tanto, dentro de la lógica de Schüssler, no se trata tanto de endurecer o ablandar como de normalizar la elasticidad del tejido.

Calcium fluoratum y tejido conjuntivo

El tejido conjuntivo está distribuido prácticamente por todo el organismo.

Forma parte de estructuras tan diferentes como:

  • Tendones.

  • Ligamentos.

  • Fascias.

  • Cartílagos.

  • Dermis.

  • Paredes vasculares.

  • Tejidos de sostén alrededor de los órganos.

Dentro de la bioquímica de Schüssler, Calcium fluoratum ocupa un lugar especialmente importante cuando estos tejidos presentan alteraciones relacionadas con su firmeza, resistencia o elasticidad.

Por eso su campo de aplicación es extraordinariamente amplio.

Calcium fluoratum y ligamentos

Una de las indicaciones clásicas de la Sal Nº 1 es la laxitud ligamentosa.

Los ligamentos necesitan combinar dos propiedades que pueden parecer contradictorias: deben ser suficientemente resistentes para estabilizar una articulación, pero también conservar cierto grado de elasticidad.

Cuando existe una tendencia constitucional hacia tejidos excesivamente laxos pueden aparecer:

  • Inestabilidad articular.

  • Torceduras frecuentes.

  • Tendencia a esguinces.

  • Alteraciones del apoyo.

  • Pies planos.

  • Sobrecarga de determinadas articulaciones.

Calcium fluoratum aparece tradicionalmente cuando el problema de fondo se interpreta como una falta de firmeza del tejido de sostén.

Calcium fluoratum, huesos y exostosis

Esta sal también se relaciona con el tejido óseo.

Sin embargo, una de sus características tradicionales más curiosas es que no aparece solamente cuando existe fragilidad.

También encontramos Calcium fluoratum cuando existe una tendencia a producir formaciones óseas endurecidas o crecimientos anormales, como:

  • Exostosis.

  • Espolones óseos.

  • Exostosis craneales.

  • Determinadas induraciones relacionadas con estructuras óseas.

Una exostosis es un crecimiento de tejido óseo que sobresale de la superficie normal del hueso.

Dentro de la lógica tradicional de esta sal vuelve a aparecer la misma idea: actuar sobre estructuras que han perdido su equilibrio entre firmeza y elasticidad.

Calcium fluoratum y dientes

Calcium fluoratum mantiene también una estrecha relación tradicional con los dientes y el esmalte dental.

El fluoruro interactúa con los tejidos mineralizados del diente y puede aumentar la resistencia del esmalte frente a los procesos de desmineralización.

Por eso la Sal de Schüssler Nº 1 aparece tradicionalmente relacionada con:

  • Esmalte dental debilitado.

  • Tendencia a caries.

  • Alteraciones de la estructura dental.

El interés del flúor en el esmalte dental es precisamente una de las aplicaciones más conocidas de este elemento fuera incluso del sistema de Schüssler.

Calcium fluoratum y uñas

Las uñas alteradas también forman parte de los signos tradicionales de esta sal.

Puede pensarse en Calcium fluoratum cuando aparecen:

  • Uñas débiles.

  • Crecimiento irregular.

  • Uñas poco atractivas o deformadas.

  • Alteraciones persistentes de las uñas.

  • Uñas afectadas por hongos, dentro de sus indicaciones tradicionales.

En este caso vuelve a aparecer la relación con estructuras que necesitan conservar simultáneamente resistencia y flexibilidad.

Calcium fluoratum y exceso de queratina

Schüssler relacionó también esta sal con los tejidos que producen una cantidad excesiva de queratina.

La queratina es una proteína estructural fundamental de:

  • Piel.

  • Cabello.

  • Uñas.

Cuando se acumula excesivamente en determinadas zonas puede contribuir a la formación de callosidades y engrosamientos cutáneos.

De ahí que Calcium fluoratum aparezca tradicionalmente en:

  • Callos.

  • Verrugas endurecidas.

  • Engrosamientos.

  • Zonas de piel excesivamente queratinizadas.

Esta es otra de las aplicaciones que encaja perfectamente con su carácter de sal de los tejidos endurecidos.

Calcium fluoratum, cicatrices y adherencias

Las cicatrices son otro de los grandes campos tradicionales de la Sal Nº 1.

Durante la reparación de una lesión se deposita tejido conjuntivo para cerrar y reforzar la zona dañada.

En determinadas circunstancias, ese tejido puede quedar:

  • Duro.

  • Tirante.

  • Poco flexible.

  • Engrosado.

  • Adherido a planos profundos.

Dentro de la bioquímica de Schüssler, Calcium fluoratum se utiliza especialmente en cicatrices endurecidas y adherencias, incluidas las postoperatorias.

Aquí volvemos a encontrar su característica más representativa: devolver flexibilidad a aquello que se ha vuelto demasiado rígido.

Calcium fluoratum y varices

Las varices son una de las indicaciones más conocidas de Calcium fluoratum.

Las paredes venosas y sus estructuras de sostén necesitan mantener un determinado tono y elasticidad.

Cuando las venas se dilatan y pierden parte de su capacidad para mantener su forma pueden aparecer:

  • Varices.

  • Pesadez.

  • Dilataciones venosas.

  • Hemorroides.

  • Úlceras varicosas en procesos avanzados.

Dentro de las Sales de Schüssler, Calcium fluoratum se relaciona precisamente con esta pérdida de elasticidad y resistencia del tejido vascular.

Por ello encontramos entre sus indicaciones tradicionales:

  • Venas varicosas.

  • Hemorroides.

  • Dilataciones vasculares.

  • Úlceras varicosas.

Calcium fluoratum después del embarazo

Otra utilización tradicional muy característica aparece después del embarazo y el parto.

El crecimiento del abdomen y de las mamas somete a la piel y al tejido conjuntivo a una importante distensión.

Después del parto, los tejidos deben ir recuperando progresivamente su tono.

Por su relación con la elasticidad, Calcium fluoratum se ha utilizado tradicionalmente para ayudar a recuperar la firmeza del abdomen y los senos después del embarazo.

Síntomas de falta de la Sal de Schüssler Nº 1

Dentro del diagnóstico bioquímico tradicional, existen una serie de signos físicos y generales que pueden orientar hacia Calcium fluoratum.

Entre ellos encontramos:

  • Vientre caído o con escaso tono.

  • Verrugas endurecidas.

  • Hongos en las uñas.

  • Crecimiento irregular o poco saludable de las uñas de manos y pies.

  • Venas varicosas.

  • Dilatación de las venas.

  • Callos.

  • Tendencia a caries.

  • Espolones óseos.

  • Tendencia a los pies planos.

  • Pequeñas arrugas de tonalidad azulada en el ángulo interno de los ojos.

  • Lengua con hendiduras.

Pero la observación tradicional no termina en los síntomas físicos.

También existen determinadas modalidades y características emocionales asociadas a esta sal.

Modalidades características de Calcium fluoratum

Tradicionalmente, la persona correspondiente al terreno de Calcium fluoratum puede presentar:

  • Hipersensibilidad al tiempo nublado.

  • Empeoramiento con el frío.

  • Empeoramiento con el reposo.

  • Mejoría con el movimiento.

  • Mejoría con el aire fresco.

  • Mejoría con el calor.

El hecho de que mejore con el movimiento es especialmente interesante porque vuelve a aparecer la idea de rigidez frente a elasticidad.

Características emocionales tradicionales

En los textos tradicionales encontramos también un perfil psicológico bastante peculiar:

  • Gran temor a la pobreza.

  • Miedo a la ruina.

  • Preocupación excesiva por los asuntos económicos.

  • Avaricia.

  • Indecisión.

  • Tristeza.

  • Desánimo.

  • Tendencia a sentirse descorazonado.

La preocupación por la seguridad material aparece repetidamente dentro del perfil clásico de Calcarea fluorica.

Y es una de esas curiosidades que merece conservarse porque muestra hasta qué punto los antiguos sistemas terapéuticos observaban no solamente el síntoma físico, sino también la forma de reaccionar de la persona.

Indicaciones tradicionales de la Sal de Schüssler Nº 1

Calcium fluoratum presenta un campo de aplicación tradicional muy amplio.

Tejido conjuntivo, huesos y articulaciones

  • Mantener la elasticidad de los tejidos.

  • Laxitud de ligamentos.

  • Tendencia a pies planos.

  • Espolones óseos.

  • Exostosis.

  • Exostosis craneales.

  • Lumbago crónico.

  • Reumatismo.

  • Desviaciones relacionadas con debilidad de estructuras de sostén.

  • Cicatrices endurecidas.

  • Adherencias postoperatorias.

Circulación y vasos sanguíneos

  • Varices.

  • Hemorroides.

  • Dilatación venosa.

  • Úlceras varicosas.

  • Alteraciones de la elasticidad vascular.

En la materia médica histórica también aparecen aneurismas, dilatación cardíaca y determinadas cardiopatías valvulares, relacionadas tradicionalmente con alteraciones de los tejidos elásticos y fibrosos.

Piel

  • Verrugas endurecidas.

  • Callos.

  • Grietas.

  • Fístulas con secreción.

  • Cicatrices.

  • Adherencias.

  • Engrosamientos de la piel.

Dientes y uñas

  • Deficiencias del esmalte dental.

  • Tendencia a caries.

  • Uñas frágiles o deformadas.

  • Alteraciones persistentes de las uñas.

Ojos

Dentro de sus indicaciones tradicionales encontramos:

  • Cataratas.

  • Visión borrosa.

Aparato respiratorio y voz

  • Tos producida por cosquilleo laríngeo.

  • Ronquera después de forzar la voz.

Aparato digestivo

  • Gases.

  • Flatulencia.

  • Diarrea asociada tradicionalmente al terreno gotoso.

Aparato genital

Entre las indicaciones recogidas en la materia médica tradicional encontramos:

  • Fibroma uterino.

  • Nódulos indurados en los testículos.

Ganglios

  • Adenopatías cervicales.

  • Ganglios endurecidos.

Después del parto

Se ha utilizado tradicionalmente para favorecer la recuperación de la firmeza del abdomen y de los senos después del embarazo.

Indicaciones históricas especialmente llamativas

Las antiguas materias médicas de Calcium fluoratum recogen también algunas indicaciones que hoy resultan especialmente llamativas.

Entre ellas encontramos:

  • Cefalohematoma.

  • Tumores óseos.

  • Aneurismas.

  • Dilatación cardíaca.

  • Cardiopatías valvulares.

Estas indicaciones permiten comprender hasta qué punto los antiguos autores extendían el concepto de elasticidad, induración y alteración del tejido conjuntivo a estructuras muy diferentes del organismo.

No todas estas aplicaciones tienen el mismo significado que damos actualmente a esos diagnósticos, pero forman parte de la historia y del desarrollo del remedio.

Signo del zodiaco de la Sal de Schüssler Nº 1

Dentro de las correspondencias tradicionales de las Sales de Schüssler, Calcium fluoratum se relaciona con Cáncer.

Resulta curiosa la asociación porque Cáncer se relaciona simbólicamente con la protección, la seguridad y la necesidad de conservar una estructura estable, mientras que entre los síntomas emocionales clásicos de Calcium fluoratum encontramos precisamente un fuerte temor a perder la seguridad material.

Cómo recordar Calcium fluoratum

Si tuviéramos que reducir toda la Sal de Schüssler Nº 1 a una sola palabra sería:

Elasticidad.

Cuando encontramos un tejido que ha perdido su capacidad para adaptarse correctamente podemos pensar tradicionalmente en Calcium fluoratum.

Puede haberse vuelto demasiado duro, como ocurre con determinadas cicatrices, callosidades o induraciones.

O demasiado laxo, como sucede en tejidos de sostén debilitados, varices o ligamentos poco firmes.

Por eso la aparente contradicción con la que comenzábamos el artículo tiene bastante sentido dentro de la lógica de las Sales de Schüssler:

Calcium fluoratum ayuda a ablandar lo excesivamente duro y a dar firmeza a lo excesivamente laxo, buscando recuperar la elasticidad normal del tejido.

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