Cómo nació Herbolario de Confianza

Herbolario de Confianza no nació como una tienda online. Ni siquiera nació con la intención de convertirse algún día en una.

Nació muchos años antes, mientras yo ejercía como naturópata y estudiaba continuamente plantas medicinales, nutrientes, alimentación y remedios naturales.

Por aquel entonces fui creando una especie de biblioteca personal. Cuando encontraba una planta que me interesaba, investigaba sobre ella y escribía. Lo mismo hacía con determinados nutrientes, remedios tradicionales o problemas de salud que aparecían en mi trabajo.

Aquellos primeros artículos ni siquiera estaban pensados para que los leyera demasiada gente. En ocasiones eran bastante técnicos y otros estaban escritos deprisa. Lo importante para mí era recopilar la información, entenderla y poder volver a ella cuando la necesitara.

Era, de alguna manera, mi propio archivo de naturopatía.

Y aquel archivo terminó llamándose Índigo Hierbas.

De escribir para mí a que me leyeran millones de personas

Lo que jamás imaginé es lo que ocurrió después.

La gente empezó a encontrar aquellos artículos.

Primero unos pocos lectores, después muchos más y, con los años, algunos de aquellos contenidos llegaron a acumular millones de visitas.

Todavía me resulta curioso pensarlo porque nunca escribí pensando en posicionamiento, palabras clave, algoritmos ni ninguna de las cosas de las que hablamos ahora cuando hablamos de crear contenido en Internet.

Escribía porque quería aprender.

Y cuanto más escribía, más aprendía.

También ocurría algo que sigo considerando fundamental en mi profesión: una cosa es estudiar una planta o un nutriente y otra muy diferente empezar a relacionarlo con aquello que ves cada día trabajando con personas.

La naturopatía no consiste solamente en aprender una lista de propiedades. Consiste en observar, relacionar y tratar de comprender por qué un organismo ha perdido su equilibrio.

Probablemente por eso aquellos artículos empezaron a interesar a tanta gente.

No habían nacido para vender nada.

Habían nacido de una naturópata estudiando su profesión.

Y entonces llegó YouTube

Después se me ocurrió hacer un vídeo.

Tampoco existía detrás una gran estrategia de comunicación ni un plan para convertirme en creadora de contenido. Simplemente trasladé a otro formato lo mismo que llevaba años haciendo por escrito: explicar medicina natural de una forma que la gente pudiera entender.

Y volvió a ocurrir algo que nunca había previsto.

El canal creció hasta reunir alrededor de 300.000 seguidores.

Entre el blog y YouTube empezó a formarse una comunidad enorme de personas interesadas en plantas medicinales, suplementos, alimentación y otras formas de cuidar su salud.

Y esas personas empezaron a hacerme una pregunta constantemente:

¿Dónde compro esto?

Porque yo podía pasarme un artículo hablando de una planta, explicar para qué la utilizaba, contar sus propiedades y después dejar al lector completamente solo buscando dónde encontrarla.

Y poco a poco fueron siendo mis propios lectores y seguidores quienes me empujaron hacia el siguiente paso.

La tienda que yo no había pensado abrir

Así nació la tienda.

Al principio se llamó La Tienda Índigo Hierbas.

El nombre era bastante lógico: si Índigo Hierbas era el lugar donde explicaba las plantas, nutrientes y remedios naturales, la tienda sería el lugar donde poder encontrarlos.

Pero debajo de aquel nombre había una frase:

«Su herbolario de confianza».

Por diferentes circunstancias, con el tiempo La Tienda Índigo Hierbas desapareció como nombre y aquella frase que estaba debajo terminó ocupando su lugar.

Así nació Herbolario de Confianza.

Y visto con los años, probablemente el nombre definitivo explicaba mucho mejor lo que estaba intentando construir.

Porque Internet está lleno de sitios donde comprar suplementos.

Lo difícil no es encontrar un bote.

Lo difícil es saber qué estás comprando, para qué sirve, por qué lo estás tomando y quién está detrás de lo que te están recomendando.

Primero fue la naturopatía, después llegó el herbolario

Ese orden explica bastante bien qué es Herbolario de Confianza.

Yo no abrí una tienda y después decidí crear un blog para vender sus productos.

Ocurrió exactamente al revés.

Primero fui naturópata. Después escribí. La gente empezó a leerme. Después llegaron los vídeos. Y finalmente fueron los propios lectores y seguidores quienes hicieron necesaria la tienda.

Por eso, aunque hoy Herbolario de Confianza sea un comercio, detrás sigue existiendo la misma idea con la que empezó Índigo Hierbas.

Conocer aquello que utilizamos.

La fitoterapia, aunque pueda parecernos una disciplina moderna cuando la encontramos dentro de un complemento alimenticio perfectamente envasado, procede del antiquísimo conocimiento de las plantas medicinales.

Durante siglos aprendimos qué plantas podían utilizarse, qué partes se empleaban, cómo prepararlas y cómo combinarlas. Buena parte de ese conocimiento se transmitió de generación en generación y otra parte quedó recogida en los antiguos tratados de medicina y herboristería.

La medicina moderna nos trajo avances extraordinarios, especialmente en campos como la cirugía, el diagnóstico y la medicina de urgencias.

Pero nuestra forma de vivir también cambió.

También cambió nuestra forma de enfermar

Nos alejamos progresivamente de la forma de vida que habíamos mantenido durante generaciones.

Cambió nuestra alimentación. Cambió la manera de producir los alimentos. Llegaron los productos ultraprocesados, los colorantes, conservantes y saborizantes. Aumentó nuestra exposición a sustancias con las que anteriormente apenas convivíamos.

Y, sobre todo, cambió nuestro ritmo.

Vivimos deprisa.

Comemos deprisa, dormimos menos, estamos permanentemente conectados, recibimos estímulos durante todo el día y hemos normalizado unos niveles de estrés que nuestro organismo no siempre sabe gestionar.

El ser humano cambió la tranquilidad de la naturaleza, el murmullo de los ríos y el sonido de las hojas de los árboles por ciudades, tráfico, pantallas, contaminación y una agenda que parece no terminar nunca.

Y nuestro cuerpo ha tenido que adaptarse a todo ello.

Ahí es donde la naturopatía sigue teniendo mucho que observar.

¿Para qué sirve entonces la naturopatía?

Para mí, la naturopatía nunca ha consistido en tener un remedio natural para cada enfermedad.

Eso sería sustituir un protocolo por otro.

La naturopatía intenta observar a la persona en su conjunto y preguntarse qué ha ocurrido para que haya perdido su equilibrio.

Cómo come.

Cómo duerme.

Cómo digiere.

Cómo elimina.

Qué nutrientes pueden estar faltando.

Cómo está funcionando su sistema hormonal.

Qué ocurre con su intestino.

Cuánto estrés soporta.

Qué hábitos mantiene.

Qué señales lleva tiempo enviando su cuerpo.

Y también qué podemos modificar para ayudar al organismo a recuperar un funcionamiento más adecuado.

Las plantas medicinales forman parte de este trabajo, pero la naturopatía actual va mucho más allá de la antigua herboristería.

Hoy trabajamos también con nutrición, micronutrientes, vitaminas, minerales, oligoelementos, ácidos grasos, probióticos y diferentes herramientas que permiten abordar a la persona desde una perspectiva mucho más amplia.

La naturopatía ha evolucionado porque también ha evolucionado nuestra forma de vivir.

Las plantas nunca se fueron

Hay algo, sin embargo, que no ha cambiado demasiado.

Las plantas siguen ahí.

El diente de león continúa creciendo donde nadie lo ha plantado. La ortiga sigue apareciendo en los caminos. El cardo mariano, la valeriana, el espino blanco, la pasiflora, el romero o el tomillo continúan teniendo la misma composición que tenían mucho antes de que existieran los herbolarios online.

Lo que ha cambiado somos nosotros.

Quizá por eso, después de tantos años, sigo encontrando fascinante la fitoterapia.

No porque crea que debamos volver al pasado ni renunciar a todo lo que hemos aprendido desde entonces, sino porque me parece absurdo perder un conocimiento que la humanidad tardó siglos en reunir.

Un herbolario dirigido por una naturópata

Y probablemente esta sea la mejor manera de explicar qué hay detrás de Herbolario de Confianza.

Soy una naturópata al frente de un herbolario.

No llegué a la naturopatía porque tuviera una tienda de suplementos.

La tienda llegó muchos años después como consecuencia de mi trabajo como naturópata.

Por eso seguimos escribiendo sobre plantas medicinales, nutrientes, alimentación y salud natural. Por eso algunos artículos de este blog tienen muchos años y otros acaban de publicarse. Y por eso sigo revisando, estudiando y actualizando información continuamente.

Porque Herbolario de Confianza sigue siendo, en cierto modo, aquella biblioteca que empezó siendo Índigo Hierbas.

Solo que aquella biblioteca que escribía para mí terminó siendo leída por millones de personas.

Y aquello sí que jamás lo había planeado.

Aviso

Los contenidos de este blog tienen carácter informativo y educativo y no sustituyen el diagnóstico, tratamiento o seguimiento de un profesional sanitario. La información sobre plantas medicinales, complementos alimenticios y otras herramientas de medicina natural debe adaptarse siempre a las circunstancias particulares de cada persona.

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