
La L-carnosina es una pequeña molécula formada por dos aminoácidos:
beta-alanina + histidina.
Por eso se clasifica como un dipéptido.
Se encuentra especialmente concentrada en tejidos que trabajan intensamente y están sometidos a importantes cambios metabólicos, como:
-
Músculo esquelético.
-
Corazón.
-
Cerebro.
También aparece en otros tejidos y órganos.
La carnosina resulta especialmente interesante porque puede realizar varias funciones simultáneamente.
Se ha estudiado por su capacidad:
-
Antioxidante.
-
Antiglicación.
-
Amortiguadora del pH.
-
Quelante de determinados metales.
-
Captadora de aldehídos reactivos.
-
Protectora de proteínas y membranas.
Y precisamente esa combinación explica por qué aparece investigada en campos aparentemente tan diferentes como:
-
Rendimiento muscular.
-
Envejecimiento.
-
Diabetes.
-
Sistema nervioso.
-
Cerebro.
-
Salud cardiovascular.
-
Piel.
-
Estrés oxidativo.
¿Qué es exactamente la carnosina?
La carnosina fue descubierta a comienzos del siglo XX en extractos musculares.
Nuestro organismo puede sintetizarla mediante una enzima llamada carnosina sintasa.
Para ello necesita:
beta-alanina + histidina → carnosina.
La beta-alanina suele ser el factor que más limita esta síntesis.
Esta es precisamente la razón por la que la suplementación con beta-alanina puede aumentar las concentraciones musculares de carnosina y se utiliza tanto en nutrición deportiva.
La carnosina también puede degradarse mediante unas enzimas llamadas carnosinasas.
Así que su concentración depende de un equilibrio entre:
-
Síntesis.
-
Degradación.
-
Disponibilidad de sus aminoácidos.
-
Tipo de tejido.
-
Edad.
-
Alimentación.
¿Dónde tenemos más carnosina?
Una de las mayores concentraciones aparece en el músculo esquelético.
Y tiene bastante lógica.
Cuando un músculo trabaja intensamente se producen:
-
Cambios de pH.
-
Radicales libres.
-
Metabolitos reactivos.
-
Cambios en calcio celular.
-
Estrés metabólico.
La carnosina parece estar especialmente bien diseñada para desenvolverse en ese entorno.
También encontramos carnosina y otros dipéptidos relacionados en:
-
Cerebro.
-
Músculo cardíaco.
-
Tejidos excitables.
Carnosina y músculo
Esta es una de sus funciones mejor conocidas.
Durante el ejercicio intenso aumenta la producción de protones y disminuye el pH muscular.
La carnosina funciona como un tampón intracelular.
Es decir, ayuda a amortiguar esos cambios de acidez.
Por eso las concentraciones musculares de carnosina se han relacionado especialmente con la capacidad para mantener esfuerzos intensos.
Esto explica también por qué la beta-alanina se ha convertido en uno de los suplementos más utilizados en determinados deportes.
Al aportar beta-alanina facilitamos que el músculo fabrique más carnosina.
L-Carnosina y beta-alanina no son lo mismo
Conviene distinguirlas.
La L-carnosina es el dipéptido completo.
La beta-alanina es uno de los aminoácidos que necesitamos para fabricarlo.
En nutrición deportiva se utiliza frecuentemente beta-alanina porque consigue aumentar de manera eficaz los depósitos musculares de carnosina.
Pero tomar carnosina directamente y tomar beta-alanina no son exactamente la misma estrategia.
Carnosina y antioxidantes
La carnosina puede ayudar a proteger diferentes estructuras frente al estrés oxidativo.
Tiene capacidad para interactuar con:
-
Radicales libres.
-
Especies reactivas.
-
Productos derivados de la oxidación de grasas.
-
Determinados metales capaces de favorecer reacciones oxidativas.
Esto resulta especialmente interesante en tejidos con gran actividad metabólica.
Por ejemplo:
-
Músculo.
-
Cerebro.
-
Corazón.
Algo más interesante que neutralizar radicales libres
Probablemente una de las características más interesantes de la carnosina sea que no se limita a comportarse como un antioxidante convencional.
Cuando las grasas de nuestras membranas celulares se oxidan pueden producirse moléculas muy reactivas llamadas aldehídos.
Entre ellas encontramos:
-
4-hidroxinonenal o 4-HNE.
-
Malondialdehído o MDA.
-
Acroleína.
Estas moléculas pueden reaccionar posteriormente con:
-
Proteínas.
-
ADN.
-
Fosfolípidos.
Es decir, el daño puede continuar incluso después de haberse producido la oxidación inicial.
La carnosina puede reaccionar con algunos de estos compuestos y formar conjugados más estables.
Por eso se habla de ella como un captador de carbonilos reactivos.
Esta propiedad resulta especialmente interesante en envejecimiento y enfermedades metabólicas.
L-Carnosina y glicación
Aquí encontramos probablemente una de sus propiedades más conocidas.
La glicación ocurre cuando determinados azúcares o derivados reactivos reaccionan espontáneamente con proteínas, grasas o ácidos nucleicos.
Con el tiempo pueden terminar formándose:
productos finales de glicación avanzada o AGEs.
Los AGEs pueden acumularse en tejidos y modificar sus propiedades.
Se relacionan especialmente con:
-
Envejecimiento.
-
Diabetes.
-
Rigidez vascular.
-
Alteraciones del colágeno.
-
Riñón.
-
Retina.
-
Sistema nervioso.
La carnosina se estudia por su capacidad para interferir en diferentes etapas de estos procesos.
¿Qué hace la carnosina frente a la glicación?
Puede actuar de varias maneras.
Por una parte, ayuda a controlar estrés oxidativo.
Por otra, puede reaccionar con moléculas carbonílicas altamente reactivas antes de que estas dañen otras proteínas.
Entre estas moléculas encontramos:
metilglioxal.
El metilglioxal se produce como consecuencia del metabolismo celular, especialmente relacionado con la glucosa.
Es muchísimo más reactivo que la propia glucosa.
Puede modificar rápidamente proteínas y favorecer la formación de AGEs.
La carnosina puede actuar como una especie de molécula sacrificable:
reacciona ella con el compuesto reactivo para evitar que este reaccione con estructuras más importantes.
Y esta es una de las propiedades que hacen especialmente interesante a la carnosina.
Carnosina y envejecimiento
La relación entre carnosina y envejecimiento lleva décadas estudiándose.
Los primeros experimentos celulares observaron algo muy curioso.
Fibroblastos humanos cultivados en presencia de carnosina podían mantener durante más tiempo características propias de células jóvenes.
También se observaron cambios en células que ya se acercaban a la senescencia.
De estos trabajos surgió buena parte de la fama de la carnosina como sustancia antienvejecimiento.
Posteriormente se han estudiado muchos otros mecanismos que podrían explicar esta relación:
-
Antioxidación.
-
Antiglicación.
-
Protección frente a aldehídos.
-
Protección de proteínas.
-
Regulación del pH.
-
Interacción con metales.
-
Protección mitocondrial.
La historia es bastante más interesante que decir simplemente que “la carnosina rejuvenece las células”.
Carnosina y proteínas envejecidas
Con el paso del tiempo nuestras proteínas pueden sufrir modificaciones.
Entre ellas:
-
Oxidación.
-
Glicación.
-
Carbonilación.
-
Reticulación.
Cuando una proteína cambia demasiado su estructura puede dejar de realizar correctamente su función.
La carnosina se ha estudiado por su capacidad para limitar algunas de estas modificaciones.
Esto puede resultar especialmente importante en proteínas de larga duración como las presentes en:
-
Cristalino.
-
Tejido conjuntivo.
-
Sistema nervioso.
Carnosina y colágeno
El colágeno es una proteína especialmente sensible a la glicación.
Cuando aumenta la formación de enlaces entre sus fibras puede perder parte de su flexibilidad.
Esto afecta potencialmente a:
-
Piel.
-
Vasos sanguíneos.
-
Tendones.
-
Cartílago.
Por eso la acción antiglicación de la carnosina resulta especialmente interesante cuando hablamos de envejecimiento del tejido conjuntivo.
L-Carnosina y piel
La piel está sometida continuamente a:
-
Radiación.
-
Oxidación.
-
Contaminación.
-
Glicación.
-
Inflamación.
-
Renovación celular.
La carnosina se utiliza también en determinados productos cosméticos precisamente por sus propiedades antioxidantes y antiglicación.
No debemos interpretar las arrugas como un signo específico de “deficiencia de carnosina”.
Pero sí existe una conexión interesante entre:
glicación → colágeno → envejecimiento cutáneo
y la carnosina se investiga dentro de esa relación.
Carnosina y telómeros
También se ha investigado la relación entre carnosina, senescencia celular y mantenimiento de los telómeros.
Los telómeros son estructuras situadas en los extremos de los cromosomas.
Se acortan progresivamente durante numerosas divisiones celulares y están relacionados con procesos de envejecimiento celular.
Algunos trabajos experimentales han observado que la carnosina puede influir sobre mecanismos relacionados con:
-
Estrés oxidativo.
-
Senescencia.
-
Protección telomérica.
Es un campo interesante, aunque todavía no podemos reducirlo a la idea de que tomar carnosina “alarga los telómeros”.
L-Carnosina y mitocondrias
Las mitocondrias son una fuente fundamental de energía.
Pero precisamente porque utilizan oxígeno para producir ATP también están expuestas a estrés oxidativo.
Con la edad puede deteriorarse:
-
Respiración mitocondrial.
-
Producción energética.
-
Control de radicales libres.
-
Integridad de membranas.
En modelos experimentales la carnosina ha mostrado capacidad para proteger diferentes aspectos de la función mitocondrial.
Esta protección probablemente se relaciona con varias de sus propiedades:
-
Antioxidante.
-
Anticarbonilo.
-
Regulación del pH.
-
Interacción con metales.
-
Protección de proteínas.
Carnosina y vegetarianos
La carnosina dietética se encuentra prácticamente exclusivamente en alimentos animales.
Especialmente:
-
Carne.
-
Aves.
-
Pescado.
Los alimentos vegetales no aportan cantidades significativas de carnosina.
Por eso vegetarianos y, especialmente, veganos suelen presentar concentraciones musculares menores de carnosina que las personas que consumen carne.
Pero esto necesita una aclaración importante.
Nuestro organismo puede fabricar carnosina.
Por tanto, no consumir carne no produce automáticamente una enfermedad por deficiencia de carnosina.
Lo que sí cambia es la cantidad aportada directamente por la dieta y pueden existir diferencias en las reservas musculares.
Fuentes naturales de L-Carnosina
Las principales fuentes son:
-
Carne de vacuno.
-
Cerdo.
-
Pollo.
-
Pavo.
-
Pescados.
Las cantidades pueden variar según:
-
Especie.
-
Tipo de músculo.
-
Alimentación.
-
Procesamiento.
-
Cocinado.
Carnosina y cerebro
La carnosina y otros dipéptidos relacionados están presentes en el sistema nervioso.
Se encuentran especialmente relacionados con regiones del sistema olfativo y otros tejidos neuronales.
En el cerebro se ha estudiado por diferentes mecanismos:
-
Protección antioxidante.
-
Captación de aldehídos reactivos.
-
Interacción con zinc y cobre.
-
Regulación del glutamato.
-
Protección mitocondrial.
-
Antiglicación.
Esta combinación ha despertado muchísimo interés en investigación sobre neurodegeneración.
Carnosina, zinc y cerebro
La relación entre carnosina y zinc es especialmente curiosa.
Ambos aparecen en determinadas zonas del sistema nervioso y la carnosina puede formar complejos con zinc.
El zinc tiene importantes funciones neuronales, pero una cantidad excesiva de zinc libre en determinados lugares también puede resultar dañina.
La capacidad de la carnosina para interactuar con iones metálicos podría participar en la regulación de este equilibrio.
L-Carnosina y memoria
Se han realizado estudios utilizando carnosina, anserina y combinaciones de estos dipéptidos para estudiar:
-
Memoria.
-
Atención.
-
Función cognitiva.
-
Envejecimiento cerebral.
Algunos ensayos en adultos mayores han encontrado mejoras en determinadas medidas cognitivas.
Es una línea especialmente interesante porque carnosina y anserina son abundantes en tejidos animales y poseen propiedades similares, aunque su metabolismo no es idéntico.
Carnosina y esquizofrenia
También existen ensayos clínicos con carnosina como complemento en personas con esquizofrenia.
El interés surgió por su posible influencia sobre:
-
Estrés oxidativo.
-
Neurotransmisión.
-
Glutamato.
-
Función neuronal.
En algunos estudios se han observado mejoras en determinadas funciones cognitivas o síntomas cuando se utiliza como complemento del tratamiento habitual.
Es una aplicación todavía en investigación, pero merece conservarse porque existe investigación clínica humana detrás de ella.
Carnosina y Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer ha sido otra línea importante de investigación.
En estudios experimentales la carnosina puede interactuar con mecanismos relacionados con:
-
Beta-amiloide.
-
Estrés oxidativo.
-
Glicación.
-
Metales.
-
Aldehídos reactivos.
-
Excitotoxicidad por glutamato.
También se ha estudiado su capacidad para interferir con determinados procesos de agregación de beta-amiloide.
Todo esto la convierte en una molécula interesante para investigación neuroprotectora.
La mayor parte de estos mecanismos procede todavía de modelos celulares y animales, por lo que hablamos de investigación sobre neuroprotección y no de una utilización establecida para tratar Alzheimer.
Carnosina y Parkinson
En Parkinson encontramos otra combinación de procesos donde las propiedades de la carnosina resultan interesantes:
-
Estrés oxidativo.
-
Disfunción mitocondrial.
-
Carbonilación de proteínas.
-
Aldehídos reactivos.
-
Alteraciones del metabolismo energético.
En modelos experimentales de Parkinson la carnosina ha mostrado efectos protectores frente a determinados tipos de daño neuronal.
También existe una pequeña investigación clínica especialmente curiosa.
Se estudió la adición de carnosina al tratamiento convencional con L-dopa y se observaron mejoras en determinados parámetros clínicos y marcadores de estrés oxidativo.
Es una línea preliminar, pero bastante más interesante que muchos de los usos genéricos que suelen repetirse sobre la carnosina.
Carnosina y glutamato
El glutamato es nuestro principal neurotransmisor excitador.
Lo necesitamos.
Pero una liberación excesiva puede producir excitotoxicidad y dañar las neuronas.
La carnosina se ha investigado por su posible capacidad para modular determinados procesos relacionados con:
-
Liberación de glutamato.
-
Calcio intracelular.
-
Estrés oxidativo neuronal.
Esta es otra de las vías que podrían contribuir a su acción neuroprotectora.
Carnosina y GABA
También se han estudiado interacciones entre carnosina y sistemas relacionados con neurotransmisión inhibitoria.
Pero aquí la relación es bastante más compleja que decir simplemente que “la carnosina aumenta el GABA”.
Su efecto sobre el sistema nervioso parece depender de múltiples mecanismos simultáneos.
Carnosina y diabetes
Probablemente sea otra de las líneas más interesantes.
En diabetes aumenta especialmente:
-
Estrés oxidativo.
-
Glicación.
-
Formación de AGEs.
-
Metilglioxal.
-
Daño vascular.
Precisamente son procesos frente a los que la carnosina posee mecanismos potencialmente protectores.
Por eso se ha investigado tanto en:
-
Glucosa.
-
Resistencia a la insulina.
-
Complicaciones diabéticas.
-
Riñón.
-
Nervios.
-
Retina.
-
Vasos sanguíneos.
-
Cicatrización.
Carnosina y glucosa
En personas con alteraciones metabólicas se han realizado pequeños ensayos de suplementación con carnosina.
Algunos resultados sugieren posibles efectos sobre:
-
Glucemia.
-
Insulina.
-
Resistencia a la insulina.
-
Estrés carbonílico.
La investigación clínica todavía es pequeña, pero el mecanismo resulta especialmente interesante por la capacidad de la carnosina para reaccionar con metilglioxal, uno de los compuestos reactivos que aumentan cuando el metabolismo de la glucosa está alterado.
Carnosina y complicaciones de la diabetes
Aquí probablemente la propiedad antiglicación sea incluso más interesante que un posible efecto directo sobre la glucemia.
Los AGEs participan en alteraciones de:
-
Vasos sanguíneos.
-
Riñón.
-
Retina.
-
Nervios periféricos.
-
Colágeno.
Por eso la carnosina se estudia como posible molécula protectora frente a las consecuencias del exceso prolongado de glucosa.
Carnosina y cicatrización
La cicatrización puede complicarse cuando existe:
-
Hiperglucemia.
-
Inflamación.
-
Estrés oxidativo.
-
Mala circulación.
-
Glicación.
En modelos experimentales la carnosina ha mostrado capacidad para favorecer determinados procesos de reparación y modular factores relacionados con la cicatrización.
Esto resulta especialmente interesante en el contexto de alteraciones metabólicas.
Carnosina y sistema cardiovascular
El corazón es otro tejido rico en carnosina y dipéptidos relacionados.
La investigación cardiovascular se ha centrado especialmente en:
-
Estrés oxidativo.
-
Calcio celular.
-
Glicación.
-
Aldehídos producidos por oxidación lipídica.
-
Función vascular.
Los aldehídos reactivos generados durante la oxidación de grasas pueden resultar especialmente dañinos para corazón y vasos sanguíneos.
La capacidad de la carnosina para captarlos ofrece un mecanismo bastante interesante de protección.
Carnosina y presión arterial
También se ha investigado la relación entre carnosina y regulación vascular.
En modelos experimentales se han observado efectos sobre:
-
Vasodilatación.
-
Función endotelial.
-
Regulación del calcio.
-
Óxido nítrico.
Algunos estudios humanos con carnosina o dipéptidos relacionados han explorado también parámetros cardiovasculares.
No la reduciría a “la carnosina baja la tensión”, porque probablemente intervengan varios mecanismos y los resultados dependen de la población estudiada.
Carnosina y sistema inmunitario
La carnosina puede modular diferentes procesos inflamatorios.
En investigación experimental se han observado efectos sobre mediadores como:
-
TNF-α.
-
Interleucinas.
-
Óxido nítrico.
-
Estrés oxidativo.
Esto ha generado interés en su posible papel como modulador de determinadas respuestas inflamatorias.
Más que pensar en ella como un simple “estimulante de las defensas”, resulta más interesante entenderla como una molécula capaz de interactuar con el entorno oxidativo y metabólico en el que funcionan las células inmunitarias.
L-Carnosina y zinc-carnosina
Aquí encontramos una aplicación especialmente interesante y diferente.
Cuando unimos zinc y carnosina obtenemos un complejo conocido como:
polaprezinc o zinc-L-carnosina.
No es simplemente tomar zinc y carnosina por separado.
El complejo presenta propiedades particulares y tiene una larga historia de utilización para proteger la mucosa gastrointestinal.
Zinc-carnosina y estómago
El zinc-carnosina se utiliza especialmente por su acción sobre:
-
Mucosa gástrica.
-
Reparación.
-
Barrera gastrointestinal.
-
Inflamación.
-
Lesiones producidas por determinados medicamentos.
Se ha utilizado durante décadas en Japón como medicamento para la úlcera gástrica.
Posteriormente se ha investigado en otras alteraciones de la mucosa gastrointestinal.
Zinc-carnosina e intestino permeable
Uno de los estudios más interesantes utilizó indometacina, un antiinflamatorio capaz de aumentar la permeabilidad intestinal.
La administración de zinc-carnosina ayudó a proteger la integridad de la barrera intestinal.
También se han estudiado mecanismos relacionados con:
-
Uniones estrechas.
-
Reparación epitelial.
-
Estrés oxidativo.
-
Respuesta inflamatoria.
Por eso zinc-carnosina es probablemente mucho más interesante para hablar de barrera intestinal que la carnosina aislada.
Carnosina e intestino
La mucosa intestinal está expuesta continuamente a:
-
Alimentos.
-
Microorganismos.
-
Ácidos.
-
Enzimas.
-
Oxidantes.
-
Medicamentos.
La combinación de zinc y carnosina permite unir las propiedades reparadoras del zinc con las propiedades antioxidantes y antiglicación de la carnosina.
Por eso aparece en fórmulas destinadas a:
-
Estómago.
-
Mucosa digestiva.
-
Permeabilidad intestinal.
-
Protección gastrointestinal.
Carnosina y Helicobacter pylori
El zinc-carnosina también se ha estudiado dentro del contexto de Helicobacter pylori y lesiones de la mucosa gástrica.
Su interés principal está en:
-
Protección de la mucosa.
-
Modulación inflamatoria.
-
Reparación.
Esto no significa que la carnosina actúe simplemente como un antibiótico frente a Helicobacter.
Su interés está especialmente en el terreno mucoso.
Carnosina y metales
La carnosina puede formar complejos con diferentes iones metálicos.
Especialmente se ha estudiado su interacción con:
-
Zinc.
-
Cobre.
-
Hierro.
Esta propiedad puede modificar la disponibilidad y reactividad de determinados metales.
Por ejemplo, hierro y cobre libres pueden participar en reacciones capaces de generar radicales libres.
Al interactuar con ellos, la carnosina puede ayudar a modular estas reacciones.
¿La carnosina sirve para eliminar metales pesados?
Aquí conviene ser más precisa.
En laboratorio la carnosina puede formar complejos con diferentes metales y se han investigado efectos protectores frente a toxicidad por:
-
Cadmio.
-
Plomo.
-
Mercurio.
-
Otros metales.
Pero de ahí no podemos concluir que tomar carnosina funcione como una terapia quelante capaz de eliminar cualquier metal pesado del organismo.
Su capacidad de quelación e interacción con metales es real.
Su utilización como sustituto de los tratamientos específicos de quelación es otra cuestión diferente.
Carnosina y cáncer
Esta es una de las líneas más curiosas del artículo antiguo y merece conservarse.
Desde hace décadas existen estudios celulares y animales donde la carnosina puede modificar el metabolismo de determinadas células tumorales.
Se han observado efectos sobre:
-
Proliferación.
-
Producción de ATP.
-
Metabolismo de glucosa.
-
Estrés oxidativo.
-
Migración celular.
Una hipótesis especialmente interesante está relacionada con el metabolismo energético de las células tumorales.
Muchas utilizan intensamente la glucólisis incluso cuando existe oxígeno disponible.
Este fenómeno se conoce como:
efecto Warburg.
La carnosina ha mostrado capacidad para interferir con determinados aspectos de este metabolismo en modelos experimentales.
Carnosina y energía de las células tumorales
En cultivos celulares se ha observado que la carnosina puede reducir:
-
Glucólisis.
-
Producción de ATP.
-
Proliferación de determinadas células tumorales.
También se han investigado efectos sobre:
-
MMP-9.
-
Migración.
-
Invasión celular.
Es una línea de investigación muy interesante, pero todavía pertenece fundamentalmente al terreno experimental.
Por eso hablaría de investigación antitumoral de la carnosina, no de utilizarla como tratamiento del cáncer.
Carnosina y quimioterapia
También se investiga la posibilidad de utilizar sustancias capaces de proteger tejidos sanos frente a determinados tipos de daño producido durante tratamientos oncológicos.
La carnosina aparece en algunos trabajos experimentales por sus propiedades:
-
Antioxidantes.
-
Anticarbonilo.
-
Protectoras de membranas.
Pero aquí es especialmente importante diferenciar protección experimental de tejidos y utilización clínica junto a un tratamiento oncológico concreto.
Carnosina y epilepsia
En modelos animales de epilepsia la carnosina ha mostrado efectos anticonvulsivantes y neuroprotectores.
Se han propuesto mecanismos relacionados con:
-
GABA.
-
Histamina.
-
Glutamato.
-
Estrés oxidativo.
-
Excitabilidad neuronal.
Es una línea experimental interesante.
Los estudios animales del artículo antiguo no justifican llamarla un “anticonvulsivo poderoso” en humanos, pero sí merece conservarse como investigación sobre la regulación de la excitabilidad neuronal.
Carnosina y salud ósea
La glicación también afecta al hueso.
El colágeno constituye una parte fundamental de la matriz ósea y la acumulación de AGEs puede modificar sus propiedades.
Por eso la acción antiglicación de la carnosina ha despertado interés también en:
-
Osteoblastos.
-
Matriz ósea.
-
Envejecimiento del hueso.
Además, buena parte de los trabajos del artículo antiguo sobre crecimiento óseo se realizaron utilizando zinc-carnosina, donde debemos tener en cuenta también la importante función del zinc en el metabolismo óseo.
Carnosina e hígado
El hígado está continuamente expuesto a sustancias que necesita:
-
Transformar.
-
Neutralizar.
-
Conjugar.
-
Eliminar.
En modelos animales la carnosina ha mostrado efectos protectores frente a diferentes tipos de lesión hepática relacionados con:
-
Alcohol.
-
Sustancias químicas.
-
Estrés oxidativo.
-
Inflamación.
Se han observado cambios en:
-
Glutatión.
-
Peroxidación lipídica.
-
Citoquinas inflamatorias.
-
Daño estructural.
Esto explica por qué aparece investigada dentro de la protección hepática.
Carnosina y alcohol
El metabolismo del alcohol genera acetaldehído, un aldehído altamente reactivo.
Además aumenta:
-
Estrés oxidativo.
-
Peroxidación de lípidos.
-
Producción de otros compuestos carbonílicos.
Como la carnosina puede reaccionar con determinados aldehídos y productos de oxidación, existe una base interesante para estudiar su papel protector frente al daño producido por alcohol.
Esto explica también su presencia en algunos complementos destinados a las consecuencias del consumo de alcohol.
Carnosina y cataratas
El cristalino es especialmente vulnerable a:
-
Oxidación.
-
Glicación.
-
Modificación de proteínas.
Y sus proteínas deben mantenerse transparentes durante décadas.
Por eso la carnosina y sus derivados han despertado interés en investigación sobre cataratas.
Aquí, sin embargo, existe una distinción importantísima.
L-Carnosina y N-acetilcarnosina
Las gotas oftálmicas investigadas para cataratas contienen principalmente:
N-acetilcarnosina o NAC.
No simplemente L-carnosina.
La N-acetilcarnosina es un derivado más resistente a determinadas enzimas y puede actuar como precursor de carnosina en el ojo.
Existen estudios, especialmente procedentes de grupos rusos, que han investigado gotas de N-acetilcarnosina en cataratas.
Se observaron mejoras en algunos parámetros como:
-
Agudeza visual.
-
Sensibilidad al deslumbramiento.
-
Opacidad del cristalino.
Pero la investigación clínica es limitada y ha generado bastante discusión.
Por tanto, cuando encontremos un colirio para cataratas debemos mirar si estamos hablando de:
L-carnosina
o de:
N-acetilcarnosina.
No son exactamente lo mismo.
¿Disminuye la carnosina con la edad?
Las concentraciones musculares pueden cambiar con:
-
Edad.
-
Tipo de fibra muscular.
-
Sexo.
-
Alimentación.
-
Actividad física.
En algunas poblaciones se han observado concentraciones menores con el envejecimiento.
Esto ha contribuido al interés por la carnosina dentro del envejecimiento saludable.
Además, con la edad aumentan precisamente muchos de los procesos frente a los que se investiga:
-
Glicación.
-
Oxidación.
-
Disfunción mitocondrial.
-
Carbonilación de proteínas.
¿Existe realmente una deficiencia de carnosina?
No hablamos de carnosina como hablamos de vitamina C, hierro o vitamina B12.
No existe una ingesta diaria recomendada de carnosina ni una enfermedad carencial habitual producida simplemente por no consumirla.
Nuestro organismo puede sintetizarla.
Lo que sí pueden existir son:
-
Diferencias en concentraciones tisulares.
-
Menor aporte dietético.
-
Menor carnosina muscular.
-
Alteraciones en su síntesis o degradación.
Por eso resulta más correcto hablar de niveles de carnosina que de una deficiencia nutricional clásica.
Carnosinasa: la enzima que destruye la carnosina
Esta es una parte especialmente interesante.
Nuestro organismo posee enzimas llamadas carnosinasas que degradan la carnosina.
Una de ellas, CN1, circula en sangre.
Esto significa que cuando ingerimos carnosina parte puede ser rápidamente degradada en:
-
Beta-alanina.
-
Histidina.
Y esta es una de las razones por las que la farmacología de la carnosina resulta bastante particular.
Carnosinasa, diabetes y riñón
La carnosinasa ha despertado muchísimo interés porque determinadas variantes genéticas del gen CNDP1 se han relacionado con diferencias en el metabolismo de la carnosina y con el riesgo de determinadas complicaciones diabéticas, especialmente renales.
La historia es fascinante:
más actividad carnosinasa → menos carnosina disponible
y potencialmente menos protección frente a:
-
Glicación.
-
Carbonilos.
-
Estrés oxidativo.
Esta relación continúa investigándose y añade otra pieza al interés de la carnosina en diabetes.
¿Cuánta L-Carnosina se utiliza?
No existe una cantidad diaria recomendada porque no se considera un nutriente esencial con una ingesta establecida.
En complementos podemos encontrar cantidades muy diferentes.
En investigación humana se han utilizado frecuentemente dosis desde varios cientos de miligramos hasta aproximadamente:
1–2 gramos diarios.
La cantidad depende mucho del objetivo y del tipo de estudio.
Y debemos distinguir siempre entre:
-
Carnosina.
-
Beta-alanina.
-
Zinc-carnosina.
-
N-acetilcarnosina.
Son sustancias relacionadas, pero no intercambiables.
¿Cuándo tomar L-Carnosina?
La carnosina puede encontrarse en complementos sola o combinada con otros nutrientes.
No existe una necesidad general de tomarla obligatoriamente en ayunas.
La idea de que debe separarse siempre de los minerales porque los “quelaría” y provocaría deficiencias simplifica demasiado su comportamiento.
La carnosina puede interactuar con metales, pero esto forma parte también de su actividad biológica normal.
La forma de administración dependerá principalmente de:
-
Producto.
-
Dosis.
-
Objetivo.
-
Otros ingredientes.
¿Es segura la L-Carnosina?
En los estudios humanos realizados hasta ahora generalmente presenta una buena tolerabilidad.
No obstante, la información sobre utilización prolongada de dosis muy elevadas es bastante menor que la disponible para nutrientes habituales.
Por eso conviene respetar las cantidades utilizadas en cada preparado.
Carnosina y coagulación
Se han descrito experimentalmente interacciones de la carnosina con diferentes procesos relacionados con:
-
Plaquetas.
-
Fibrina.
-
Transglutaminasas.
Pero no existe una base suficiente para afirmar de forma general que las cantidades habituales de L-carnosina actúen como un anticoagulante potente.
Esta precaución cobra más importancia cuando se utilizan fórmulas complejas que contienen otros ingredientes con actividad sobre la coagulación.
Principales usos de la L-Carnosina
Según el objetivo y el tipo de preparado, encontramos carnosina o derivados de carnosina especialmente en productos destinados a:
-
Envejecimiento saludable.
-
Antiglicación.
-
Protección antioxidante.
-
Rendimiento muscular.
-
Protección de proteínas.
-
Metabolismo de la glucosa.
-
Sistema nervioso.
-
Memoria y función cognitiva.
-
Piel.
-
Salud cardiovascular.
-
Protección frente a aldehídos reactivos.
También encontramos derivados específicos:
zinc-carnosina → mucosa gastrointestinal
N-acetilcarnosina → investigación ocular
beta-alanina → aumento de carnosina muscular
Y esta distinción es importante porque cada uno tiene una utilización diferente.
Mucho más que un antioxidante
Definir la carnosina simplemente como antioxidante se queda corto.
Su interés está precisamente en la cantidad de procesos que conecta.
Puede ayudar a amortiguar el pH dentro del músculo.
Puede interactuar con determinados metales.
Puede reaccionar con aldehídos producidos durante la oxidación de las grasas.
Puede interferir en procesos de glicación.
Puede proteger proteínas frente a modificaciones.
Y está presente precisamente en algunos de los tejidos metabólicamente más activos del organismo.
Por eso encontramos carnosina investigada en campos aparentemente tan alejados como:
-
Ejercicio.
-
Diabetes.
-
Envejecimiento.
-
Neurodegeneración.
-
Intestino.
-
Sistema cardiovascular.
Pero probablemente la manera más sencilla de recordar para qué sirve sea esta:
la carnosina ayuda a proteger nuestras proteínas y tejidos frente a algunos de los residuos reactivos que genera nuestro propio metabolismo.
Y eso explica buena parte de todo lo demás.


Batido para reforzar nuestro cerebro: memoria, concentración y cerebro
Zumo alcalino para combatir el estrés: receta natural y beneficios
Trucos para aliviar el estreñimiento en los bebés
Por Inaudito 24/04/2023 19:33:44
Excelente publicación. Muchas gracias.