Celidonia Mayor: Usos, Beneficios y Contraindicaciones

La celidonia mayor (Chelidonium majus) es una planta medicinal de la familia de las Papaveráceas, conocida también como golondrinera, hierba verruguera, celidueña o hierba de las verrugas.

Es una planta originaria de Europa y de algunas regiones de Asia occidental, aunque actualmente se encuentra naturalizada en numerosos lugares.

Una de sus características más llamativas aparece al romper sus tallos u hojas: la planta libera un látex amarillo-anaranjado que tradicionalmente se ha utilizado sobre verrugas, callosidades y diferentes alteraciones de la piel.

Propiedades de la Celidonia Mayor

La Celidonia Mayor es una planta especialmente rica en alcaloides isoquinolínicos, entre ellos quelidonina, sanguinarina, coptisina y berberina, responsables de buena parte de sus propiedades y también de las precauciones que requiere su utilización.

Tradicionalmente se ha empleado internamente por sus propiedades antiespasmódicas, especialmente en trastornos digestivos y biliares, y también para favorecer la sudoración, aliviar determinados tipos de tos, jaquecas y dolores menstruales.

Su relación tradicional con el hígado y la vesícula biliar es especialmente interesante. La celidonia se ha utilizado como planta colerética y antiespasmódica en molestias relacionadas con el flujo de la bilis y los espasmos de las vías biliares.

Sin embargo, precisamente por su riqueza en alcaloides y por los problemas de toxicidad que puede ocasionar, su utilización interna no es adecuada para la automedicación. Se han descrito además casos de lesión hepática asociados a preparados orales de celidonia.

Por esta razón, actualmente su utilización doméstica resulta mucho más conocida por vía externa.

Beneficios de la Celidonia Mayor

La celidonia posee una larguísima tradición de utilización tanto interna como externa. Sin embargo, por razones de seguridad, nos centraremos principalmente en sus aplicaciones externas.

Su látex amarillo-anaranjado ha sido utilizado tradicionalmente sobre diferentes alteraciones cutáneas.

De hecho, uno de sus nombres populares, hierba verruguera, procede precisamente de esta aplicación.

Tradicionalmente se le atribuyen propiedades:

  • Antisépticas.

  • Antimicrobianas.

  • Antifúngicas.

  • Queratolíticas.

  • Cicatrizantes.

  • Antiespasmódicas.

El látex y los extractos de la planta han sido utilizados sobre verrugas, callosidades, eccemas, pequeñas ulceraciones y otras alteraciones de la piel.

Sin embargo, el mismo látex que explica algunas de estas aplicaciones es una sustancia irritante, por lo que debe aplicarse con mucha precaución y exclusivamente sobre la zona que se pretende tratar.

Celidonia Mayor para las verrugas

Esta es probablemente la utilización popular más conocida de la planta.

El látex fresco de celidonia se ha aplicado tradicionalmente directamente sobre las verrugas, procurando no tocar la piel sana que las rodea.

Su utilización como hierba verruguera aparece desde hace siglos en la medicina popular europea y posteriormente fue llevada también a Norteamérica, donde volvió a utilizarse con esta finalidad.

La acción sobre la verruga se relaciona tanto con determinados alcaloides presentes en la planta como con el efecto irritante y queratolítico de su látex.

Precisamente por ello hay que utilizarlo con precaución: el látex fresco puede irritar intensamente la piel e incluso producir ampollas o pequeñas quemaduras.

Nunca debe aplicarse sobre los ojos, alrededor de ellos ni directamente sobre mucosas.

Otros usos tradicionales de la Celidonia Mayor

Además de las verrugas, la celidonia se ha utilizado tradicionalmente para:

  • Callosidades de los pies.

  • Papilomas.

  • Condilomas.

  • Eccemas.

  • Forúnculos.

  • Pequeñas ulceraciones cutáneas.

  • Llagas.

  • Hongos.

  • Pequeñas heridas.

  • Alteraciones de las uñas.

  • Lesiones cutáneas queratinizadas.

También aparece tradicionalmente como cicatrizante.

Antiguamente se preparaban además enjuagues muy diluidos para gingivitis y estomatitis, aunque debido al carácter irritante de la planta y al riesgo de ingestión accidental, esta aplicación requiere especial precaución y no debe realizarse con látex fresco.

La Celidonia Mayor y el hígado

Curiosamente, una planta que actualmente requiere tanta precaución por vía interna posee una larga tradición como planta hepática y biliar.

La celidonia se utilizaba para favorecer el flujo de la bilis y aliviar los espasmos de las vías biliares, apareciendo en la tradición herbal relacionada con:

  • Digestiones pesadas.

  • Espasmos digestivos.

  • Trastornos biliares.

  • Cólicos.

  • Alteraciones de la vesícula biliar.

También se empleó tradicionalmente frente a los cálculos biliares.

Sin embargo, esta es una de esas plantas en las que la dosis marca enormemente la diferencia entre el remedio y el tóxico. Su composición en alcaloides hace que la utilización interna requiera un conocimiento preciso de la planta y de su preparación.

Por este motivo no recomendamos su empleo interno doméstico.

Curiosidades de la Celidonia Mayor

El nombre Chelidonium procede del griego chelidón, que significa golondrina.

Una antigua tradición sostenía que la planta comenzaba a florecer con la llegada de las golondrinas y se marchitaba cuando estas se iban.

Otra leyenda aseguraba que las propias golondrinas utilizaban la celidonia para devolver la vista a sus crías, lo que hizo que durante siglos la planta estuviera también relacionada con preparados tradicionales para los ojos.

Actualmente esta última aplicación debe considerarse exclusivamente una curiosidad histórica: el látex de celidonia es irritante y no debe introducirse en los ojos.

Contraindicaciones de la Celidonia Mayor

La celidonia es una planta potencialmente tóxica y no debe utilizarse internamente como remedio casero.

Su riqueza en alcaloides puede provocar efectos adversos importantes cuando se utiliza incorrectamente o en cantidades elevadas.

Por vía interna puede producir:

  • Náuseas.

  • Vómitos.

  • Dolor abdominal.

  • Diarrea.

  • Irritación digestiva.

  • Alteraciones neurológicas en intoxicaciones importantes.

  • Lesión hepática.

No debe utilizarse internamente durante el embarazo o la lactancia ni en personas con enfermedades hepáticas.

Por vía externa, el látex fresco puede producir irritación intensa, dermatitis, ampollas o quemaduras, especialmente cuando alcanza la piel sana.

No debe aplicarse sobre los ojos ni en su contorno, sobre mucosas, heridas profundas o superficies extensas de piel.

También conviene recordar que una lesión cutánea de origen desconocido no debe eliminarse como si fuera una simple verruga sin saber previamente qué es.

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