La bromelina o bromelaína es un conjunto de enzimas proteolíticas que se encuentra de forma natural en la piña (Ananas comosus), especialmente en su tallo, aunque también está presente en el fruto.
Las enzimas proteolíticas tienen la capacidad de descomponer las proteínas en fragmentos más pequeños, facilitando posteriormente su aprovechamiento. Por esta razón, la bromelina se utiliza como enzima digestiva, aunque sus propiedades van mucho más allá de la digestión.
Una de sus peculiaridades más interesantes es que su utilización puede ser diferente dependiendo de cuándo la tomemos.
Propiedades de la bromelina
Las enzimas actúan como catalizadores: facilitan determinadas reacciones químicas sin consumirse en ellas de la misma manera que los compuestos que participan en la reacción.
Una correcta asimilación de los alimentos no depende únicamente de aquello que comemos, sino también de nuestra capacidad para digerirlo y de las enzimas digestivas disponibles.
Dentro de ellas encontramos las enzimas proteolíticas, especializadas en la digestión de las proteínas.
La bromelina pertenece a este grupo.
Cuando se toma acompañando una comida, su principal interés está relacionado con la digestión, ayudando a descomponer las proteínas y facilitando el proceso digestivo.
Sin embargo, cuando buscamos otras propiedades de la bromelina, tradicionalmente se recomienda tomarla fuera de las comidas, ya que de esta manera no se utiliza principalmente en la digestión de las proteínas alimentarias.
Esta diferencia explica que podamos encontrar bromelina tanto en preparados de enzimas digestivas como en complementos destinados a inflamación, circulación, articulaciones o recuperación de los tejidos.
Bromelina para digerir las proteínas
Probablemente sea su función más sencilla de comprender.
Las proteínas que ingerimos deben descomponerse progresivamente en péptidos y aminoácidos para poder ser utilizadas por nuestro organismo.
La bromelina ayuda a realizar esta proteólisis, por lo que puede resultar especialmente interesante cuando existen:
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Digestiones pesadas.
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Dificultad para digerir alimentos proteicos.
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Sensación de plenitud después de comer.
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Gases y flatulencias relacionados con una digestión deficiente.
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Problemas de asimilación.
Con la edad pueden producirse además diferentes cambios en las secreciones digestivas, incluida una disminución de ácido clorhídrico en algunas personas. Las enzimas digestivas pueden entonces convertirse en un apoyo interesante para facilitar la digestión de determinados alimentos.
Bromelina e inflamación
Una de las propiedades más conocidas de la bromelina fuera del aparato digestivo es su relación con los procesos inflamatorios.
Se ha estudiado su influencia sobre diferentes mediadores de la inflamación y sobre la respuesta de los tejidos después de traumatismos o lesiones.
Por esta razón se utiliza especialmente como apoyo en:
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Inflamaciones.
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Artritis y artrosis.
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Molestias musculares.
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Tendinitis.
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Traumatismos.
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Recuperación después del ejercicio.
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Hinchazón y edema.
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Procesos inflamatorios de los tejidos.
Esta propiedad explica también su utilización después de determinadas intervenciones y traumatismos, aunque precisamente por sus efectos sobre la coagulación debe suspenderse antes de una operación.
Bromelina, edema y recuperación de los tejidos
La bromelina presenta propiedades antiedematosas, por lo que se ha utilizado para favorecer la reducción de la hinchazón producida por la acumulación de líquido en los tejidos.
También se ha estudiado en relación con los mecanismos de reparación tisular y recuperación después de determinadas lesiones.
Por ello encontramos bromelina en complementos destinados a:
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Articulaciones.
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Músculos y tendones.
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Traumatismos.
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Edemas.
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Recuperación de los tejidos.
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Procesos inflamatorios posteriores a lesiones.
Bromelina y senos nasales
Una aplicación especialmente interesante de la bromelina es la relacionada con las vías respiratorias altas y los senos paranasales.
Se ha utilizado por su relación con la inflamación de las mucosas y por su capacidad para favorecer la fluidificación de las secreciones.
Por esta razón resulta especialmente interesante en procesos como:
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Congestión nasal.
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Inflamación de los senos paranasales.
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Rinitis.
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Rinitis alérgica o fiebre del heno.
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Mucosidad espesa.
Además, se ha estudiado su influencia sobre determinados mediadores implicados en la respuesta inflamatoria y alérgica.
Bromelina y alergias
La bromelina también resulta interesante en determinados procesos alérgicos, especialmente cuando existe inflamación de las mucosas respiratorias.
Se ha investigado su influencia sobre diferentes mediadores inflamatorios implicados en la respuesta alérgica.
Esto explica su presencia en algunas fórmulas naturales destinadas a la rinitis alérgica, congestión y molestias respiratorias estacionales.
Bromelina y circulación sanguínea
La bromelina también se ha estudiado por sus propiedades relacionadas con la agregación plaquetaria, la fibrina y la circulación sanguínea.
Entre las actividades descritas para esta enzima encontramos efectos:
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Antitrombóticos.
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Fibrinolíticos.
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Antiedematosos.
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Sobre la agregación plaquetaria.
La fibrina es una proteína que participa en la formación de los coágulos y también aparece en diferentes procesos de reparación de los tejidos.
La relación de la bromelina con estos mecanismos explica parte de su interés para la circulación, pero también una de sus principales precauciones: puede potenciar el efecto de medicamentos anticoagulantes y antiagregantes.
Bromelina y aparato digestivo
Además de ayudar directamente a digerir las proteínas, la bromelina ha sido estudiada en diferentes alteraciones del aparato digestivo.
Entre sus usos y líneas de investigación encontramos:
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Digestiones lentas.
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Gases y flatulencias.
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Problemas de asimilación.
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Síndromes de malabsorción.
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Insuficiencia digestiva.
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Diarrea en determinadas circunstancias.
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Procesos inflamatorios intestinales.
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Colitis ulcerosa.
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Enfermedad de Crohn.
En estos últimos casos su interés no procede únicamente de su actividad como enzima digestiva, sino también de sus propiedades relacionadas con la inflamación y la respuesta inmunitaria.
Bromelina y sistema inmunitario
La bromelina también ha sido estudiada por su capacidad para interactuar con diferentes componentes de la respuesta inmunitaria.
Su actividad sobre determinadas moléculas de señalización, mediadores inflamatorios y proteínas de superficie celular ha generado interés en el estudio de procesos inflamatorios, infecciosos y alteraciones de la respuesta inmunitaria.
Por esta razón también aparece tradicionalmente entre las enzimas utilizadas como apoyo en determinados trastornos autoinmunitarios.
Bromelina y próstata
La bromelina se ha utilizado también como apoyo en procesos donde existe inflamación de la próstata, especialmente formando parte de combinaciones de enzimas proteolíticas y otros nutrientes.
Su interés en estos casos está relacionado principalmente con sus propiedades antiinflamatorias y antiedematosas.
Bromelina, colesterol y arteriosclerosis
Por su influencia sobre la agregación plaquetaria, la fibrina y diferentes mecanismos inflamatorios, la bromelina también ha sido estudiada en relación con la salud cardiovascular y la arteriosclerosis.
Tradicionalmente se ha utilizado para favorecer la circulación y como complemento en personas con alteraciones relacionadas con colesterol LDL elevado y deterioro vascular.
Bromelina y cáncer
La bromelina también ha despertado interés en investigación experimental relacionada con diferentes procesos tumorales.
Se han estudiado mecanismos relacionados con la inflamación, la señalización celular, la apoptosis, la proliferación celular y la respuesta inmunitaria.
Estas investigaciones pertenecen al ámbito experimental y son diferentes del uso habitual de la bromelina como complemento digestivo, enzimático o antiinflamatorio.
Bromelina, celulitis y retención de líquidos
Debido a su actividad sobre la inflamación, el edema y la circulación, la bromelina aparece también en preparados destinados a la retención de líquidos y la celulitis.
No actúa simplemente "quemando grasa". Su interés en este terreno está relacionado sobre todo con la circulación, la acumulación de líquidos y el estado de los tejidos.
Principales usos de la bromelina
La bromelina se utiliza especialmente como apoyo en:
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Digestión de las proteínas.
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Digestiones lentas.
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Flatulencias y gases.
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Problemas de asimilación.
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Inflamación.
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Artritis y artrosis.
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Artritis reumatoide.
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Tendinitis.
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Dolores musculares.
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Edemas.
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Retención de líquidos.
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Celulitis.
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Rinitis alérgica.
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Congestión de los senos paranasales.
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Alergias.
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Procesos inflamatorios digestivos.
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Circulación sanguínea.
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Recuperación de lesiones y traumatismos.
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Inflamación prostática.
¿Bromelina con comida o en ayunas?
Esta es probablemente una de las cuestiones más interesantes a la hora de utilizar bromelina.
Con las comidas, se emplea fundamentalmente como enzima digestiva para ayudar a descomponer las proteínas.
Fuera de las comidas, se utiliza cuando buscamos principalmente sus propiedades sistémicas relacionadas con la inflamación, los edemas y la circulación.
Por eso no basta con saber qué cantidad contiene un complemento. También es importante saber para qué queremos utilizarlo y en qué momento lo tomamos.
Contraindicaciones de la bromelina
La bromelina suele ser bien tolerada, pero en algunas personas puede provocar:
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Diarrea.
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Náuseas.
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Molestias digestivas.
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Hinchazón.
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Reacciones cutáneas.
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Reacciones alérgicas.
No debe utilizarse si existe alergia a la piña.
También pueden producirse reacciones cruzadas en personas sensibles a determinadas sustancias como el látex, la papaína y algunos pólenes o plantas.
Debido a su influencia sobre la agregación plaquetaria y la coagulación, debe utilizarse con especial precaución si se toman anticoagulantes o antiagregantes.
Por la misma razón, debe suspenderse con suficiente antelación antes de una intervención quirúrgica siguiendo las indicaciones del profesional sanitario.
La bromelina puede además modificar la absorción de determinados medicamentos. Se ha estudiado especialmente su interacción con algunos antibióticos, cuya concentración puede aumentar.
Durante el embarazo y la lactancia y en niños pequeños es preferible no utilizar complementos concentrados de bromelina sin una valoración profesional.
Mucho más que una enzima de la piña
La bromelina empezó siendo conocida principalmente como una enzima capaz de ayudarnos a digerir las proteínas, pero sus aplicaciones son bastante más amplias.
Su relación con la inflamación, los edemas, la fibrina, la circulación, las mucosas respiratorias y diferentes mecanismos inmunitarios explica que actualmente podamos encontrarla tanto en preparados digestivos como en fórmulas destinadas a articulaciones, recuperación muscular, alergias y circulación.
Y en su caso hay un detalle especialmente importante: el momento en el que se toma puede cambiar completamente el objetivo de su utilización.



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