Cartílago de Tiburón: Beneficios y Contraindicaciones

El cartílago de tiburón se ha utilizado durante años como complemento nutricional, especialmente por su contenido en proteínas, colágeno, sulfato de condroitina, calcio, fósforo y diferentes mucopolisacáridos.

Las aletas de tiburón, por su parte, se han consumido tradicionalmente en Oriente desde hace siglos, principalmente para elaborar sopas. Sin embargo, posteriormente el interés se desplazó hacia el cartílago y sus posibles aplicaciones sobre las articulaciones, los procesos inflamatorios y, especialmente, hacia determinados compuestos capaces de intervenir en la formación de nuevos vasos sanguíneos.

Propiedades del Cartílago de Tiburón

El cartílago de tiburón contiene principalmente colágeno y sulfato de condroitina, además de proteínas, minerales y una serie de carbohidratos complejos llamados mucopolisacáridos.

Precisamente por esta composición comenzó a utilizarse como complemento destinado al mantenimiento y recuperación de las articulaciones.

La condroitina forma parte de la matriz extracelular del cartílago y contribuye a sus características de resistencia y elasticidad, mientras que el colágeno constituye una parte importante de la estructura de los tejidos conjuntivos.

Pero el cartílago de tiburón adquirió especial notoriedad cuando comenzaron a estudiarse determinados componentes con posible actividad antiangiogénica.

La angiogénesis es el proceso mediante el cual el organismo forma nuevos vasos sanguíneos. Es un mecanismo completamente normal y necesario, por ejemplo, durante la cicatrización. Sin embargo, también interviene en determinados procesos patológicos y en el crecimiento de algunos tumores.

Este fue el origen de buena parte de las investigaciones realizadas durante décadas sobre el cartílago de tiburón y sus extractos.

Beneficios del Cartílago de Tiburón

Articulaciones y cartílago

Probablemente sea actualmente su aplicación nutricional más lógica.

Por su contenido en condroitina, colágeno y otros componentes de la matriz cartilaginosa, se ha utilizado tradicionalmente como complemento para ayudar al mantenimiento de las articulaciones.

También se ha empleado en personas con artritis, artrosis, molestias articulares y desgaste producido por una actividad física intensa.

Los deportistas lo han utilizado especialmente para proteger las articulaciones sometidas a esfuerzos repetitivos y favorecer el mantenimiento de los tejidos articulares.

Inflamación

Algunos de los componentes presentes en el cartílago de tiburón han despertado interés por su posible participación en diferentes mecanismos relacionados con la inflamación.

Por esta razón también se ha utilizado tradicionalmente como complemento en procesos inflamatorios y articulares.

Piel y psoriasis

Otra de sus aplicaciones tradicionales ha sido la psoriasis.

Determinados extractos de cartílago de tiburón fueron estudiados precisamente por su capacidad para modificar la angiogénesis y algunos mecanismos inflamatorios relacionados con las lesiones psoriásicas.

También se ha utilizado en cicatrización y recuperación de tejidos.

Sistema inmunitario

Algunos componentes del cartílago de tiburón han sido estudiados por su posible capacidad para modular determinadas respuestas del sistema inmunitario.

Esta fue otra de las razones por las que durante años despertó un considerable interés dentro de la medicina complementaria.

Cartílago de Tiburón y Cáncer

Esta es probablemente la parte más conocida y también la que más confusión ha generado alrededor del cartílago de tiburón.

Durante años se popularizó la idea de que los tiburones prácticamente no desarrollaban cáncer y que su cartílago contenía sustancias capaces de impedir el crecimiento de los tumores.

La realidad es bastante más interesante que esa simplificación.

Los tiburones sí pueden desarrollar tumores, pero el cartílago contiene diferentes sustancias que despertaron el interés de los investigadores por su posible capacidad para inhibir la angiogénesis.

Un tumor que crece necesita desarrollar su propia red de vasos sanguíneos para recibir oxígeno y nutrientes. Por eso la inhibición de la angiogénesis se convirtió en una importante línea de investigación oncológica.

A partir de aquí comenzaron a estudiarse extractos purificados de cartílago de tiburón, entre ellos el conocido AE-941 o Neovastat.

Esto es muy diferente de afirmar que consumir cartílago de tiburón prevenga o cure el cáncer.

De hecho, los extractos investigados en oncología estaban estandarizados y concentrados y no equivalen necesariamente a los complementos de cartílago de tiburón disponibles comercialmente.

El AE-941 o Neovastat

Uno de los derivados de cartílago de tiburón que más interés despertó fue el AE-941, conocido como Neovastat.

Se trataba de un extracto líquido estandarizado que contenía diferentes componentes con actividad antiangiogénica y que fue investigado en distintos tipos de cáncer.

Los primeros ensayos y estudios preliminares generaron bastante interés, especialmente en cáncer renal y posteriormente en cáncer de pulmón.

Sin embargo, los ensayos clínicos posteriores no consiguieron confirmar el beneficio esperado sobre la supervivencia y su desarrollo como tratamiento oncológico terminó abandonándose.

Esto no elimina el interés bioquímico que despertaron sus componentes ni la importancia que tuvo esta línea de investigación, pero sí diferencia claramente aquellos experimentos del uso de un suplemento convencional de cartílago de tiburón.

¿Merece la pena tomar Cartílago de Tiburón?

Particularmente, yo elegiría otras alternativas.

Si lo que buscamos es glucosamina, condroitina, colágeno u otros nutrientes destinados a las articulaciones, actualmente existen numerosas fuentes y complementos que permiten obtenerlos sin recurrir al cartílago de tiburón.

Y aquí existe además una cuestión que para mí es importante: el coste animal de este producto puede ser excesivo.

La práctica conocida como finning consiste en cortar las aletas a los tiburones y devolver posteriormente el animal al mar. Aunque no todo el cartílago comercial procede necesariamente de esta práctica, la explotación de determinadas especies de tiburón plantea importantes problemas de sostenibilidad y bienestar animal.

Por eso, teniendo disponibles glucosamina procedente de crustáceos o de fermentación, condroitina de otras procedencias y diferentes tipos de colágeno, personalmente no veo necesario recurrir al tiburón para cuidar nuestras articulaciones.

Que algo tenga propiedades interesantes no significa que sea nuestra única opción.

Usos del Cartílago de Tiburón

Tradicionalmente se ha utilizado como complemento en:

  • Artrosis.

  • Artritis.

  • Desgaste articular.

  • Molestias articulares.

  • Recuperación después del ejercicio.

  • Mantenimiento del cartílago.

  • Psoriasis.

  • Procesos inflamatorios.

  • Cicatrización y recuperación de tejidos.

Además, sus componentes antiangiogénicos fueron objeto de investigación en oncología, aunque esto no debe confundirse con los efectos de los suplementos comerciales de cartílago de tiburón.

Contraindicaciones del Cartílago de Tiburón

El cartílago de tiburón puede provocar en algunas personas:

  • Náuseas.

  • Malestar digestivo.

  • Estreñimiento.

  • Vómitos.

  • Alteraciones del gusto.

  • Mareos.

  • Fatiga.

Debido a su contenido mineral, algunos preparados pueden aportar cantidades importantes de calcio, por lo que debe tenerse especial precaución en personas con hipercalcemia.

No resulta aconsejable combinarlo indiscriminadamente con suplementos que aporten grandes cantidades de calcio.

Durante el embarazo y la lactancia es preferible evitar los complementos de cartílago de tiburón.

También conviene prestar atención a la procedencia y calidad del producto, ya que al tratarse de tejidos procedentes de animales marinos su composición y pureza dependerán considerablemente de la materia prima y del proceso de fabricación.

En cualquier caso, si lo que buscamos son nutrientes destinados al mantenimiento de las articulaciones, hoy disponemos de suficientes alternativas como para poder elegir sin necesidad de recurrir al cartílago de tiburón.

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