Mitos comunes sobre los suplementos Deportivos

Seguro que la primera vez que decidió tomar suplementos deportivos se hizo millones de preguntas, buscó por internet, se lo consultó a su entrenador y probablemente terminó encontrando opiniones completamente contradictorias.

Unos dicen que son imprescindibles para entrenar. Otros que son malísimos. Otros los meten directamente en el mismo saco que los esteroides.

Y no es lo mismo.

Los suplementos deportivos están destinados a complementar la alimentación cuando las necesidades, el tipo de entrenamiento o los objetivos del deportista hacen interesante aumentar o facilitar el aporte de determinados nutrientes.

Pero tampoco existe «el suplemento deportivo» como si todos fueran iguales. Una proteína, la creatina, unos aminoácidos, un preparado de hidratos de carbono o un preentreno con estimulantes son productos completamente diferentes.

Vamos a repasar seis de los mitos más habituales sobre los suplementos deportivos.

Mito 1: Los suplementos deportivos no son seguros

Los suplementos utilizados para nutrición y rendimiento deportivo están destinados a complementar la ingesta de nutrientes de personas que realizan ejercicio físico.

Aquí la palabra importante es suplementar.

No sustituyen una alimentación adecuada ni convierten una mala dieta en una buena dieta.

Y tampoco podemos decir que cualquier suplemento sea inocuo simplemente porque sea un suplemento. La seguridad depende del ingrediente, la cantidad utilizada, la persona que lo toma y la calidad del producto.

Por eso siempre he considerado importante comprar marcas conocidas, fabricantes serios, productos correctamente etiquetados y establecimientos que nos permitan saber qué estamos comprando.

Especialmente si se practica deporte de competición y existen controles antidopaje, conviene además prestar atención a productos con controles y certificaciones específicas frente a sustancias prohibidas.

Una proteína de calidad, una creatina correctamente formulada o un suplemento de electrolitos utilizado adecuadamente no tienen nada que ver con comprar por internet un producto de procedencia dudosa que promete aumentar espectacularmente la masa muscular en unas semanas.

Mito 2: Los suplementos deportivos tienen esteroides

Éste probablemente sea uno de los mitos más extendidos.

Los consumidores de nutrición deportiva van desde una persona que entrena varias veces por semana hasta culturistas, corredores, ciclistas y deportistas profesionales.

Un suplemento deportivo y un esteroide anabolizante no son lo mismo.

Una proteína en polvo aporta proteínas.

La creatina aporta creatina.

Un preparado de hidratos de carbono aporta hidratos.

Un suplemento de aminoácidos aporta determinados aminoácidos.

Los esteroides anabolizantes son otra cosa completamente diferente.

En España y en la Unión Europea existen normas sobre composición, seguridad, etiquetado y comercialización de complementos alimenticios. Esto no significa que debamos comprar cualquier cosa sin mirar la etiqueta, especialmente a través de canales poco fiables, pero tampoco tiene sentido identificar automáticamente suplementación deportiva con dopaje.

Mito 3: Los médicos aconsejan no tomar suplementos

Aquí se mezclan muchas cosas.

Un médico puede desaconsejar un suplemento por una enfermedad, una medicación, una analítica o cualquier circunstancia individual, y naturalmente eso debe tenerse en cuenta.

Pero la nutrición deportiva es además un campo específico y no todos los profesionales sanitarios tienen la misma formación en suplementación, de la misma manera que no todos tenemos la misma especialización en cualquier otra materia.

Los suplementos forman parte desde hace muchísimo tiempo de la nutrición de numerosos deportistas.

Proteínas, creatina, hidratos de carbono, electrolitos, determinados aminoácidos, vitaminas o minerales pueden utilizarse dependiendo del deporte, alimentación, intensidad de entrenamiento y necesidades de la persona.

Otra cosa completamente diferente son los esteroides, hormonas y otras sustancias farmacológicas utilizadas para modificar artificialmente el rendimiento o la composición corporal.

No deberíamos meter ambos mundos en el mismo saco.

Mito 4: Lo normal es desarrollar músculo sólo con ejercicio y comida sana

Por supuesto que podemos desarrollar músculo con ejercicio y alimentación.

De hecho, sin un entrenamiento adecuado ningún suplemento va a construir el músculo por nosotros.

Tampoco un quemagrasas va a modelar el cuerpo mientras permanecemos sentados esperando que haga el trabajo.

La función de la suplementación deportiva es otra: facilitar que podamos cubrir las necesidades nutricionales que genera nuestro entrenamiento.

Pensemos simplemente en la proteína.

Podemos obtener toda nuestra proteína de huevos, pescado, carne, lácteos, legumbres y otros alimentos. No existe ninguna obligación fisiológica de tomarla en polvo.

Pero para una persona con necesidades elevadas puede resultar muchísimo más sencillo añadir una determinada cantidad de proteína mediante un batido que organizar otra comida completa.

Lo mismo ocurre con los hidratos de carbono durante determinados entrenamientos prolongados, los electrolitos cuando existen pérdidas importantes por sudoración o la creatina cuando queremos alcanzar mediante suplementación unas cantidades que sería bastante menos práctico obtener diariamente a través de la alimentación.

Por eso los suplementos pueden facilitar la recuperación, el aporte de nutrientes y el desarrollo muscular cuando acompañan al entrenamiento y la dieta adecuados.

No sustituyen el trabajo.

Ayudan a proporcionar al cuerpo los materiales que necesita para hacerlo.

Mito 5: Si dejo de utilizar suplementos deportivos voy a engordar

Dejar de tomar proteína, creatina o cualquier otro suplemento no hace que nuestro organismo empiece repentinamente a fabricar grasa.

Si dejamos de consumir un suplemento, simplemente dejamos de recibir aquello que nos estaba aportando.

El problema es que muchas veces ocurren varias cosas a la vez.

Una persona entrena intensamente, cuida muchísimo su alimentación y utiliza suplementación. Después deja de entrenar, abandona los suplementos y al mismo tiempo deja de seguir la alimentación que mantenía cuando hacía deporte.

Meses después ha ganado peso y recuerda que todo empezó cuando «dejó los suplementos».

Pero correlación no significa causalidad.

Si disminuye el gasto energético mientras mantenemos o aumentamos la ingesta, podemos ganar grasa corporal independientemente de que antes tomáramos suplementos.

También puede haber cambios que se confundan con engordar. Por ejemplo, al dejar la creatina puede modificarse parte del agua almacenada dentro del músculo y cambiar ligeramente el peso corporal.

Eso tampoco significa ganar grasa.

Mito 6: Los suplementos deportivos crean adicción

Una proteína, creatina, aminoácidos, electrolitos o hidratos de carbono no generan una adicción simplemente por presentarse en forma de suplemento deportivo.

Podemos dejar de tomarlos.

Pero aquí existe una excepción que conviene conocer: los suplementos deportivos que contienen estimulantes.

Muchos preentrenos y productos destinados a aumentar energía y concentración contienen cafeína, y la cafeína sí puede generar tolerancia y dependencia física. Una persona acostumbrada a consumir cantidades elevadas puede notar dolor de cabeza, cansancio, irritabilidad o somnolencia cuando la retira bruscamente.

Así que antes de afirmar que un suplemento crea o no adicción tenemos que volver a hacer lo que deberíamos haber hecho desde el principio:

mirar qué contiene.

Ésa es probablemente la idea más importante de todo este artículo.

Hablar de «los suplementos deportivos» como si fueran una única sustancia conduce a muchos de estos mitos.

No es lo mismo una proteína que un preentreno.

No es lo mismo creatina que cafeína.

Y, desde luego, no es lo mismo un suplemento nutricional que un esteroide anabolizante.

La suplementación deportiva tiene sentido cuando existe un objetivo, sabemos qué queremos aportar y elegimos el producto en función del entrenamiento y de la alimentación que ya estamos realizando.

Porque el suplemento puede ayudar.

Pero primero siguen estando la alimentación, el entrenamiento y el descanso.

En Herbolario de Confianza puede encontrar nuestra selección de suplementos de nutrición deportiva, escogidos atendiendo a su composición, calidad y utilidad para las diferentes necesidades del deportista.

Este artículo tiene carácter educativo e informativo. La utilización de suplementos debe adaptarse a las características individuales, alimentación, actividad física y posibles tratamientos de cada persona.

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