Las mejores plantas medicinales para el otoño

Antes de que las farmacéuticas modernas —y la televisión— nos inundasen con múltiples jarabes y pastillas para prevenir o aliviar los síntomas del resfriado, utilizábamos plantas medicinales para hacer frente a muchas de las molestias propias de los meses fríos.

Y esas plantas siguen siendo igual de interesantes hoy para ayudarnos con la congestión, la tos, el dolor de garganta, el cansancio o el malestar general.

El otoño es además una época de transición. Bajan las temperaturas, empezamos a pasar más tiempo en lugares cerrados y aparecen los primeros catarros de la temporada.

Por eso he querido reunir algunas de las plantas medicinales más comunes y fáciles de conseguir que podemos tener a mano durante estos meses.

Nota: algunas de las plantas mencionadas pueden no ser adecuadas durante el embarazo, la lactancia, en determinadas enfermedades o cuando se toman ciertos medicamentos. También debemos evitar, evidentemente, cualquier planta a la que seamos alérgicos.

Hierba gatera

El catnip o hierba gatera (Nepeta cataria) es mucho más que esa curiosa planta que vuelve locos a algunos gatos.

Tradicionalmente se ha utilizado por sus propiedades relajantes, diaforéticas y digestivas, y puede resultar interesante cuando un resfriado se acompaña de tensión, dificultad para descansar o malestar general.

Manzanilla

La manzanilla es uno de esos remedios sencillos que merece la pena tener siempre en casa.

Tiene una acción relajante suave que puede ayudarnos a conseguir un sueño reparador y, al mismo tiempo, posee propiedades digestivas, calmantes y antiinflamatorias.

Algo especialmente agradable cuando estamos enfermos, cansados y lo único que queremos es meternos en la cama.

Equinácea

La equinácea es probablemente una de las plantas más conocidas cuando hablamos de las defensas.

Se utiliza tradicionalmente para apoyar la respuesta inmunitaria y acompañar al organismo durante los procesos respiratorios propios del otoño y el invierno.

Por eso es habitual encontrarla formando parte de numerosos preparados herbales para esta época del año.

Tulsi o albahaca sagrada

El tulsi o albahaca sagrada (Ocimum tenuiflorum) es una planta importantísima dentro de la tradición ayurvédica.

Se utiliza por sus propiedades antioxidantes, adaptógenas y por su capacidad para acompañar al organismo frente al estrés y los cambios estacionales.

También se ha utilizado tradicionalmente para el bienestar respiratorio y en estados de malestar asociados a los procesos propios de las épocas frías.

Hisopo

El hisopo (Hyssopus officinalis) tiene un aroma intenso y agradable y una larga tradición de utilización para las vías respiratorias.

Sus propiedades aromáticas y expectorantes hacen que resulte especialmente interesante cuando existe tos acompañada de mucosidad.

Melisa

La melisa (Melissa officinalis) nos ayuda sobre todo a relajarnos.

Y esto puede parecer secundario cuando estamos resfriados, pero descansar correctamente es precisamente una de las cosas que más necesita nuestro organismo cuando está intentando recuperarse.

Además, es una planta agradable de tomar y combina estupendamente con otras hierbas.

Menta

La menta es uno de los clásicos para las molestias respiratorias.

El mentol produce esa característica sensación refrescante que puede resultar agradable cuando existe congestión, y tradicionalmente se utiliza también para acompañar la tos y las molestias de garganta.

Su aroma, además, resulta especialmente reconfortante cuando estamos cansados y congestionados.

Orégano

Estamos acostumbrados a encontrar el orégano en la cocina, especialmente en platos mediterráneos e italianos, pero es también una interesante planta medicinal.

Sus aceites esenciales contienen compuestos aromáticos como carvacrol y timol, responsables de buena parte de sus propiedades.

Tradicionalmente se utiliza para las vías respiratorias y puede resultar especialmente interesante cuando tenemos tos y mucosidad.

Romero

El romero es otra de esas plantas que solemos considerar únicamente culinarias y que, sin embargo, tienen una larguísima historia medicinal.

Es rico en diferentes compuestos antioxidantes y aromáticos y se ha utilizado tradicionalmente como planta tónica y estimulante, especialmente interesante durante épocas de cansancio y cambios estacionales.

También podemos combinarlo con otras plantas respiratorias durante los meses fríos.

Salvia

La salvia es una de mis plantas favoritas cuando aparecen molestias de garganta.

Tradicionalmente se utiliza para calmar la garganta y la cavidad bucal, y podemos tomarla en infusión o utilizar la preparación para realizar gargarismos.

También combina perfectamente con tomillo.

Ajedrea

La ajedrea (Satureja) es otra planta aromática que no deberíamos olvidar.

Se utiliza tradicionalmente para diferentes molestias respiratorias y resulta especialmente interesante cuando el frío nos deja esa desagradable sensación de garganta irritada.

Tomillo

Si hay una planta que merece estar en nuestro botiquín herbal durante el otoño, probablemente sea el tomillo.

Sus compuestos aromáticos, entre ellos el timol, le proporcionan propiedades especialmente interesantes para el aparato respiratorio.

Se utiliza tradicionalmente para ayudar a fluidificar y movilizar las secreciones, calmar la tos y cuidar la garganta.

Y encima es una planta que podemos encontrar prácticamente en cualquier sitio.

Violeta

Las flores de violeta no solamente son preciosas y comestibles.

La violeta tiene una larga tradición como planta suavizante y calmante de las mucosas y se ha utilizado especialmente cuando existe garganta irritada o tos.

Es una de esas pequeñas plantas medicinales que hemos ido olvidando y que merece la pena recuperar.

Cómo tratar los síntomas del resfriado con plantas

No todas las plantas nos interesan para lo mismo. Podemos escogerlas y combinarlas dependiendo de cuál sea la molestia predominante.

Para calmar el dolor o irritación de garganta:

  • menta;
  • salvia;
  • ajedrea;
  • tomillo;
  • violeta.

Para ayudar con la congestión:

  • menta;
  • romero;
  • tomillo.

Para calmar la tos:

  • hisopo;
  • orégano;
  • salvia;
  • menta;
  • tomillo.

Para descansar y recuperarnos:

  • hierba gatera;
  • manzanilla;
  • melisa.

Para acompañarnos durante el malestar y los cambios de estación:

  • equinácea;
  • tulsi;
  • melisa.

No hace falta utilizarlas todas a la vez. Podemos elegir dos o tres según nuestras necesidades y preparar nuestra propia combinación.

Cómo hacer una infusión en 5 sencillos pasos

La manera más fácil de aprovechar muchas de las plantas anteriores es preparar una infusión, especialmente cuando trabajamos con sus hojas y flores.

  1. Calienta el agua hasta que alcance el punto de ebullición.
  2. Viértela sobre las hojas y/o flores de las plantas que hayas elegido.
  3. Tapa la taza y deja reposar la mezcla durante 10-15 minutos.
  4. Cuela la infusión y bébela tranquilamente en tu taza favorita.
  5. Mientras todavía esté caliente, puedes disfrutar también de los vapores aromáticos que desprenden las plantas.

Y ya está.

No siempre necesitamos complicarnos la vida. Muchas veces, cuando empieza el frío, unas cuantas plantas bien escogidas, una taza caliente y descansar un poco siguen siendo algunos de los remedios más sencillos que tenemos a nuestro alcance.

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