
El efecto beneficioso de las plantas sobre la salud de los animales y de los seres humanos se conoce desde tiempos inmemoriales. Mucho antes de que existiera la medicina tal y como la conocemos hoy, las plantas ya se utilizaban para aliviar problemas cotidianos como fiebre, dolor de cabeza, molestias digestivas o náuseas.
De ese conocimiento acumulado durante siglos nació buena parte de la fitoterapia actual, que estudia las propiedades de las plantas medicinales, sus principios activos y las diferentes formas de utilizarlas.
Por eso sigue teniendo sentido contar con un herbolario de plantas medicinales donde no solamente podamos comprar un producto, sino también encontrar diferentes opciones naturales según lo que necesitemos.
¿Qué podemos encontrar en un herbolario de plantas medicinales?
La variedad es enorme. Una misma planta puede presentarse en forma de infusión, extracto, cápsulas, aceite, tintura o preparado compuesto, y la elección dependerá tanto de la planta como de la finalidad con la que queramos utilizarla.
Entre los muchos productos que podemos encontrar en un herbolario están, por ejemplo:
-
Açaí: destaca por su contenido en polifenoles y otros compuestos antioxidantes, que ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo.
-
Ajo: su utilización se remonta a civilizaciones como la egipcia y la griega, donde era apreciado como alimento y como fuente de fortaleza física. Sus característicos compuestos azufrados son responsables de buena parte de sus propiedades. Tradicionalmente se ha utilizado para cuidar la circulación y la salud cardiovascular, ayudar a mantener los niveles de colesterol, favorecer las defensas y apoyar la digestión.
-
Aceite de semillas de calabaza: especialmente conocido por su utilización para el cuidado de la próstata y el tracto urinario, además de aportar ácidos grasos y otros nutrientes presentes de forma natural en las semillas de calabaza.
-
Extracto de semilla de uva: rico en polifenoles, especialmente proantocianidinas, se utiliza por su actividad antioxidante y por su relación con la protección de los vasos sanguíneos y los capilares.
Son solamente algunos ejemplos. En un herbolario podemos encontrar plantas y complementos destinados al aparato digestivo, circulación, articulaciones, sistema nervioso, sueño, menopausia, defensas, hígado, vías urinarias o cuidado de la piel, entre muchas otras posibilidades.
No todas las plantas sirven para todo
Que un producto sea natural no significa que tengamos que elegirlo únicamente porque hemos leído que una determinada planta «es buena para» un problema.
La fitoterapia es mucho más amplia que eso.
Importa conocer qué parte de la planta se utiliza, qué principios activos contiene, cómo ha sido preparada, en qué concentración se encuentra y para qué queremos utilizarla. También hay que tener en cuenta a la persona, los medicamentos que toma y las posibles contraindicaciones o interacciones.
Ésta es precisamente una de las diferencias entre limitarse a comprar un complemento y acudir a un herbolario especializado en plantas medicinales donde podamos recibir orientación.
En Herbolario de Confianza trabajamos con plantas medicinales, complementos nutricionales y diferentes productos naturales, pero también con algo que para mí es fundamental: saber por qué elegimos un producto y qué esperamos conseguir con él.
Después de más de veinte años trabajando en naturopatía y fitoterapia, sigo pensando que ésa es una de las partes más importantes de un buen herbolario.
Elena González, Naturópata – Fitoterapeuta clínica (+15 años)
La información de este artículo tiene carácter educativo e informativo y no sustituye una valoración individual cuando existe una enfermedad o se está siguiendo un tratamiento.


Batido para reforzar nuestro cerebro: memoria, concentración y cerebro
Zumo alcalino para combatir el estrés: receta natural y beneficios
Trucos para aliviar el estreñimiento en los bebés