Escucha las señales de tu cuerpo: 6 síntomas comunes

La llegada de Internet ha abierto enormes posibilidades para todos.

Tenemos información sobre prácticamente cualquier cosa a golpe de clic y eso, en principio, es maravilloso.

El problema aparece cuando nos duele algo, escribimos el síntoma en Internet y cinco minutos después hemos decidido que nos estamos muriendo.

Y yo cada día veo una tasa más alarmante de hipocondría digital.

Porque, además, no nos autodiagnosticamos precisamente con lo más sencillo.

Tenemos dolor de cabeza y no pensamos:

—A lo mejor llevo ocho horas mirando el móvil con el cuello doblado.

No.

Buscamos hasta encontrar algo terrorífico.

Vaya por delante la cantidad de llamadas que he recibido de conocidos y amigos que han buscado en Internet un simple síntoma y que, según ellos, se estaban muriendo.

Así que antes de empezar:

si algo te preocupa, aparece de repente con mucha intensidad, se acompaña de otros síntomas importantes o persiste en el tiempo, averigua qué ocurre antes de autodiagnosticarte.

Y, sobre todo:

Nunca, nunca te creas que vas a morir de algo horrible porque has metido tres síntomas en Internet.

Tus suprarrenales y tu sistema nervioso te lo agradecerán.

Dicho esto, vamos con algunas señales cotidianas del cuerpo y las cosas sencillas que pueden estar intentando contarnos.

Dolor de cabeza excesivo

Posibles causas

Una de las causas más habituales del dolor de cabeza es la tensión muscular.

Y aquí nuestros teléfonos móviles no nos están haciendo ningún favor.

Pasamos horas mirando hacia abajo, obligando al cuello a mantener una postura completamente artificial.

También pueden intervenir:

  • Estrés.

  • Falta de sueño.

  • Deshidratación.

  • Haber pasado demasiadas horas sin comer.

  • Tensión cervical.

  • Fatiga visual.

  • Migraña.

  • Sedentarismo.

Incluso pasar todo el día sentados, respirando superficialmente y sin movernos puede contribuir a esa sensación de cabeza cargada que tantas personas conocen.

¿Qué podemos hacer?

Una de las soluciones más sencillas es salir a caminar.

No hace falta convertirlo en un entrenamiento olímpico.

Prueba durante unos diez minutos:

  • 3 minutos caminando rápido.

  • 1 minuto caminando despacio.

  • Repite.

El movimiento mejora la circulación, cambia nuestra respiración, moviliza cuello y hombros y, además, nos obliga a salir durante unos minutos de aquello que nos estaba generando tensión.

Y tengo otro truco.

No utilices el reloj para contar los intervalos.

Cuenta tú.

Así obligas al cerebro a concentrarse en otra cosa y durante unos minutos dejas de darle vueltas al trabajo, al problema o al motivo por el que estabas enfadado.

Si el dolor persiste, se repite continuamente o es diferente de tus dolores habituales, habrá que averiguar la causa.

Tos seca sin resfriado

Posibles causas

Una tos seca que aparece sin estar acatarrados puede tener muchas explicaciones.

Una de las más interesantes es el reflujo gastroesofágico o laringofaríngeo.

El contenido del estómago puede ascender e irritar esófago, garganta y laringe.

Y no siempre tenemos el típico ardor.

Algunas personas presentan:

  • Tos seca.

  • Carraspeo.

  • Sensación de algo en la garganta.

  • Ronquera.

  • Afonías aparentemente misteriosas.

  • Tos al acostarse.

Pero una tos persistente también puede aparecer por alergias, asma, determinados medicamentos, goteo postnasal y otras causas.

¿Qué podemos hacer?

Un truco sencillo es masticar chicle sin azúcar.

Al masticar producimos más saliva y aumentamos la frecuencia con la que tragamos, algo que puede resultar útil cuando existe reflujo.

Mejor todavía si utilizamos un chicle con xilitol, porque de paso cuidamos la salud bucal.

Pero la verdadera solución consiste en averiguar por qué tenemos reflujo y trabajar sobre la causa.

Si una tos dura semanas, no la demos automáticamente por «tos de estómago».

Mal aliento

Posibles causas

Aquí tenemos varias posibilidades.

La primera y más evidente es la propia boca:

  • Placa.

  • Gingivitis.

  • Periodontitis.

  • Caries.

  • Lengua saburral.

  • Sequedad bucal.

También podemos encontrar problemas digestivos.

Y otra causa menos conocida es el goteo postnasal.

Cuando existe rinitis o alergia, las secreciones pueden caer continuamente hacia la parte posterior de la garganta y contribuir al mal sabor y al mal aliento.

No significa necesariamente que exista una infección.

¿Qué podemos hacer?

Un remedio tradicional muy sencillo consiste en chupar suavemente un clavo de olor.

El clavo contiene eugenol y posee un aroma intenso que ayuda a refrescar la boca.

También es fundamental:

  • Cepillar correctamente los dientes.

  • Limpiar entre ellos.

  • Cepillar o raspar suavemente la lengua.

  • Mantener una buena hidratación.

Y si sospechamos alergia o goteo postnasal, habrá que trabajar también sobre ese problema.

Porque echarse colutorio encima de un mal aliento cuyo origen está en otro sitio solamente consigue perfumarlo durante un rato.

Uñas frágiles

Ésta es una de las cosas por las que más me preguntáis.

Una uña frágil puede tener muchísimas causas.

Pero cuando aparece el famoso trío:

uñas frágiles + manos y pies fríos + fatiga

una de las cosas que me interesa revisar es el hierro.

No significa automáticamente que exista anemia.

Podemos encontrar reservas de hierro bajas antes de llegar a una anemia manifiesta.

También pueden intervenir:

  • Tiroides.

  • Alimentación insuficiente.

  • Déficits nutricionales.

  • Exposición constante al agua y detergentes.

  • Alteraciones de la propia uña.

¿Qué podemos hacer?

Podemos aumentar alimentos que aporten hierro y acompañar las fuentes vegetales de vitamina C, que favorece la absorción del hierro no hemo.

Por ejemplo:

  • Legumbres con pimiento.

  • Verduras de hoja verde con alimentos ricos en vitamina C.

  • Remolacha dentro de una alimentación variada.

  • Alimentos ricos en hierro acompañados de acerola, kiwi, cítricos o pimiento.

La espirulina puede utilizarse como alimento complementario, pero si sospechamos falta de hierro lo sensato es comprobarlo mediante una analítica, especialmente ferritina y parámetros relacionados con el metabolismo del hierro.

Calambres en el pie mientras dormimos

La famosa bola que se te monta y duele horrores.

Posibles causas

Los calambres nocturnos pueden aparecer por diferentes motivos:

  • Fatiga muscular.

  • Ejercicio intenso.

  • Determinadas posturas.

  • Deshidratación.

  • Alteraciones de electrolitos.

  • Algunos medicamentos.

  • Problemas circulatorios o neurológicos.

A veces simplemente hemos sudado muchísimo, hemos bebido poco y hemos perdido agua y electrolitos.

¿Qué podemos hacer?

En lugar de obsesionarnos con la famosa norma de los ocho vasos diarios, podemos observar algo mucho más práctico:

el color de nuestra orina.

Una orina amarillo claro suele indicar una hidratación razonable.

Y recuerda que también obtenemos agua mediante:

  • Sopas.

  • Infusiones.

  • Frutas.

  • Verduras.

  • Batidos.

Agua de coco

El agua de coco aporta diferentes electrolitos y puede resultar especialmente agradable después de haber sudado.

También podemos recurrir a alimentos ricos en minerales como:

  • Pepino.

  • Plátano.

  • Dátiles.

  • Sandía.

  • Calabacín.

Suero casero

Podemos preparar una bebida sencilla con:

  • Agua.

  • Limón.

  • Una pequeña cantidad de miel.

  • Una pizca de sal.

  • Una pequeña cantidad de bicarbonato.

No necesitamos convertir nuestra bebida diaria en un suero: es simplemente un recurso casero para situaciones puntuales.

Sales de Epsom

También podemos utilizar sales de Epsom en un baño o baño de pies durante unos minutos como recurso tradicional para relajar la musculatura.

¿Y si ya se ha montado el gemelo?

Estira suavemente la pierna y lleva los dedos del pie hacia ti.

Muchas veces el músculo comienza a relajarse rápidamente.

Caspa

Posibles causas

La caspa suele estar relacionada con una combinación de:

  • Producción de sebo.

  • Renovación de la piel.

  • Sensibilidad individual.

  • Proliferación de levaduras del género Malassezia.

Por eso aparece frecuentemente dentro de la dermatitis seborreica.

Las hormonas pueden influir indirectamente a través de la producción de sebo, lo que explica en parte que sea tan habitual a partir de la pubertad.

Y aunque determinadas alteraciones generales pueden modificar piel y cabello, tener caspa de repente no significa automáticamente que tengamos un problema de tiroides.

Aceite esencial de árbol de té

El árbol de té es uno de los remedios naturales más conocidos para problemas del cuero cabelludo relacionados con microorganismos.

Podemos utilizar un champú que ya lo contenga o añadir una cantidad muy pequeña a la porción de champú que vayamos a utilizar en ese lavado.

No necesitamos echar medio frasco.

Los aceites esenciales son extremadamente concentrados y una concentración excesiva puede conseguir justo lo contrario de lo que buscamos: irritar todavía más el cuero cabelludo.

Escuchar el cuerpo no significa tenerle miedo

Nuestro cuerpo está hablando continuamente.

Nos avisa cuando hemos dormido poco.

Cuando llevamos demasiado tiempo sentados.

Cuando estamos tensos.

Cuando no estamos comiendo bien.

Cuando necesitamos agua.

Cuando algo nos irrita.

Y también puede avisarnos cuando existe un problema que merece ser investigado.

La clave está en aprender a distinguir entre escuchar una señal y obsesionarnos con ella.

Internet puede ayudarnos a aprender muchísimo.

Pero utilizar un buscador como máquina de diagnóstico suele tener un efecto bastante curioso:

empiezas buscando por qué te duele la cabeza y diez minutos después estás organizando tu funeral.

Así que escucha tu cuerpo.

Obsérvalo.

Conócelo.

Y cuando algo no cuadre, averigua qué está pasando.

Pero no permitas que Google decida cuánto te queda de vida.

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