Beneficios y contraindicaciones del selenio: propiedades

El selenio es un oligoelemento esencial que nuestro organismo necesita en cantidades muy pequeñas, pero que participa en funciones tan importantes como la protección antioxidante de las células, el funcionamiento de la tiroides, la respuesta inmunitaria y la reproducción.

Una de sus funciones más conocidas es formar parte de diferentes selenoproteínas, entre ellas las glutatión peroxidasas, enzimas implicadas en los mecanismos antioxidantes que ayudan a proteger las células frente al daño producido por el estrés oxidativo y los radicales libres.

Y aquí encontramos una de las peculiaridades del selenio: necesitamos muy poca cantidad, pero tanto su carencia como su exceso pueden tener consecuencias importantes.

Propiedades del selenio

Los radicales libres se producen continuamente como consecuencia del propio metabolismo y también pueden aumentar por factores externos como el humo del tabaco, la contaminación, determinadas sustancias tóxicas, la radiación o diferentes situaciones de estrés fisiológico.

Cuando existe un exceso de radicales libres aparece el denominado estrés oxidativo, capaz de alterar lípidos, proteínas y ADN celular y relacionado con los procesos de envejecimiento.

El selenio participa en algunos de los principales sistemas que utiliza nuestro organismo para defenderse de esta oxidación.

Pero sus funciones van mucho más allá.

También interviene en el metabolismo de las hormonas tiroideas, en el funcionamiento del sistema inmunitario y en la reproducción masculina.

Curiosamente, el aparato reproductor masculino contiene importantes cantidades de selenio. Este oligoelemento participa en la formación y funcionamiento normal de los espermatozoides y parte del selenio corporal se elimina a través del semen, por lo que tradicionalmente se ha considerado especialmente importante para el hombre.

Principales funciones del selenio

Entre las funciones y propiedades más importantes del selenio encontramos:

  • Ayuda a proteger las células frente al daño oxidativo.

  • Forma parte de diferentes selenoproteínas antioxidantes.

  • Participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

  • Interviene en el metabolismo de las hormonas tiroideas.

  • Contribuye al mantenimiento normal del cabello y las uñas.

  • Participa en la espermatogénesis y en el mantenimiento de la fertilidad masculina.

  • Ayuda a proteger las membranas celulares frente a la oxidación.

  • Participa en los mecanismos naturales de protección frente a sustancias tóxicas.

  • Se ha estudiado especialmente por su interacción con determinados metales pesados, como el mercurio y el cadmio.

  • Participa en diferentes mecanismos relacionados con la salud cardiovascular.

  • Ayuda a conservar la estructura y el estado normal de la piel.

  • Interviene indirectamente en diferentes procesos relacionados con el metabolismo energético y de las grasas.

  • Su actividad antioxidante resulta especialmente interesante frente a los procesos relacionados con el envejecimiento.

Selenio y glutatión peroxidasa

Una de las funciones más interesantes del selenio es su participación en las glutatión peroxidasas.

Estas enzimas forman parte del sistema antioxidante del organismo y ayudan a neutralizar determinados peróxidos antes de que puedan dañar las estructuras celulares.

Por esta razón, cuando hablamos de selenio no estamos hablando simplemente de un mineral antioxidante que circula por nuestro organismo neutralizando directamente radicales libres.

Su importancia está en que forma parte de la propia maquinaria antioxidante de nuestras células.

Esto explica también su estrecha relación con otros antioxidantes nutricionales.

Selenio y vitamina E

Una de las asociaciones clásicas del selenio es la vitamina E.

Ambos nutrientes trabajan de manera complementaria en la protección frente al estrés oxidativo. La vitamina E actúa especialmente protegiendo los componentes lipídicos de las membranas celulares, mientras que las selenoproteínas participan en otros mecanismos antioxidantes.

Por eso tradicionalmente encontramos asociados:

  • Selenio y vitamina E.

  • Selenio y vitamina C.

  • Selenio y vitamina A y carotenoides.

Más que antioxidantes aislados, forman parte de una compleja red de protección celular.

Selenio y tiroides

La relación entre el selenio y la tiroides merece una mención especial.

La glándula tiroides presenta una elevada concentración de selenio y utiliza diferentes selenoproteínas para realizar sus funciones.

Entre ellas se encuentran las yodotironina desyodasas, enzimas necesarias para la transformación de las hormonas tiroideas.

Además, durante la síntesis de hormonas tiroideas se generan procesos oxidativos que deben mantenerse bajo control, y determinadas selenoproteínas participan también en esta protección.

Por esta razón, el equilibrio entre yodo y selenio tiene especial importancia para el funcionamiento tiroideo.

Selenio y sistema inmunitario

El selenio también participa en el funcionamiento del sistema inmunitario.

Una disponibilidad adecuada de este oligoelemento permite que diferentes células inmunitarias desarrollen correctamente sus funciones y ayuda a mantener el equilibrio entre la respuesta inmunitaria y el estrés oxidativo que se produce durante los procesos defensivos.

La carencia de selenio se ha relacionado tradicionalmente con un debilitamiento de las defensas del organismo.

Selenio y metales pesados

Una de las propiedades más curiosas del selenio es su relación con determinados metales pesados, especialmente el mercurio.

Selenio y mercurio pueden interactuar formando complejos y modificando su disponibilidad biológica. Además, el selenio participa en sistemas antioxidantes que ayudan al organismo a afrontar parte del estrés oxidativo producido por determinados tóxicos.

Tradicionalmente, por esta razón, se ha considerado al selenio un oligoelemento especialmente interesante en personas sometidas a una elevada carga ambiental, contaminación o exposición al humo del tabaco.

Sin embargo, esta función no significa que tomar grandes cantidades de selenio permita neutralizar una intoxicación por metales pesados. El selenio tiene un margen de seguridad relativamente estrecho, por lo que más cantidad no significa mayor protección.

Selenio y fertilidad masculina

Los hombres presentan una relación especialmente interesante con este mineral.

El selenio participa en la formación y maduración de los espermatozoides, interviene en su estructura y contribuye a protegerlos frente al estrés oxidativo.

Una concentración adecuada resulta importante para mantener su movilidad y funcionamiento normal.

Parte del selenio se elimina además a través del semen, una peculiaridad que explica por qué este oligoelemento ha estado tradicionalmente relacionado con la fertilidad y la función sexual masculina.

Síntomas de la falta de selenio

Una carencia importante de selenio no es habitual cuando existe una alimentación variada, aunque puede aparecer cuando la dieta es pobre en este mineral, existen problemas de absorción o concurren determinadas circunstancias que aumentan las necesidades.

Entre los signos y alteraciones relacionados con una ingesta insuficiente o un estado deficiente de selenio encontramos:

  • Debilitamiento de las defensas.

  • Mayor susceptibilidad al estrés oxidativo.

  • Alteraciones del cabello y las uñas.

  • Debilidad muscular.

  • Alteraciones relacionadas con la función tiroidea.

  • Problemas relacionados con la fertilidad masculina.

  • Envejecimiento prematuro.

  • Mayor vulnerabilidad celular frente a los procesos oxidativos.

Las deficiencias graves y prolongadas se han relacionado además con determinadas alteraciones cardíacas y osteoarticulares en poblaciones que viven en regiones cuyos suelos son extremadamente pobres en selenio.

¿Cuánto selenio necesitamos?

Las necesidades de selenio son pequeñas.

Como referencia general para un adulto, la ingesta diaria se sitúa alrededor de 55 microgramos (µg) al día, equivalentes a 0,055 mg.

Precisamente porque hablamos de microgramos y no de grandes cantidades, no conviene pensar que aumentar indiscriminadamente la dosis proporcionará mayores beneficios.

Con el selenio es especialmente importante mantener el equilibrio.

Fuentes naturales de selenio

La cantidad de selenio presente en los alimentos vegetales depende en gran medida de la concentración de este mineral en el suelo donde se hayan cultivado.

Podemos encontrar selenio en:

  • Huevos.

  • Atún.

  • Sardinas y otros pescados.

  • Mariscos.

  • Hígado.

  • Carne.

  • Ajo.

  • Levadura de cerveza.

  • Germen de trigo.

  • Cereales integrales.

  • Granos germinados.

  • Semillas.

  • Frutos secos.

Las nueces de Brasil destacan especialmente por su elevado contenido en selenio, aunque precisamente por ello tampoco es necesario consumir grandes cantidades.

¿Cuándo puede resultar interesante el selenio?

Además de cubrir las necesidades nutricionales normales, el selenio resulta especialmente interesante cuando buscamos apoyar:

  • La protección antioxidante.

  • El funcionamiento normal de la tiroides.

  • Las defensas.

  • La salud del cabello y las uñas.

  • La fertilidad masculina.

  • La protección celular frente al estrés oxidativo.

  • Situaciones de mayor exposición a contaminantes ambientales.

También puede formar parte de fórmulas antioxidantes junto con vitaminas C y E, zinc, carotenoides y otros nutrientes.

Contraindicaciones y exceso de selenio

El selenio es esencial, pero un exceso puede resultar tóxico.

La intoxicación por un consumo excesivo y mantenido recibe el nombre de selenosis.

Entre sus síntomas pueden aparecer:

  • Olor a ajo en el aliento.

  • Sabor metálico.

  • Náuseas y molestias digestivas.

  • Diarrea.

  • Fatiga.

  • Irritabilidad.

  • Caída del cabello.

  • Uñas débiles, quebradizas o alteradas.

  • Alteraciones cutáneas.

  • Problemas neurológicos cuando la toxicidad es importante.

Resulta curioso que algunos signos de exceso puedan parecerse a los producidos por una carencia. Con el selenio, por tanto, tan importante es evitar el déficit como no excederse.

También se ha observado que un exceso mantenido puede producir alteraciones en uñas y cabello y afectar diferentes tejidos.

Por este motivo, si ya se toman varios complementos alimenticios conviene comprobar su composición, ya que el selenio puede encontrarse simultáneamente en multivitamínicos, complejos antioxidantes, preparados para la tiroides, fórmulas para cabello y uñas y otros complementos.

Selenio: un oligoelemento pequeño con grandes funciones

Necesitamos cantidades diminutas de selenio, pero su presencia resulta fundamental para algunos de nuestros mecanismos de protección más importantes.

Forma parte de enzimas antioxidantes, interviene en la función tiroidea, las defensas, la reproducción masculina y la protección celular, y mantiene una curiosa relación con determinados metales pesados.

Es un buen ejemplo de que, cuando hablamos de micronutrientes, la importancia de una sustancia no depende de la cantidad que necesitemos de ella.

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