
El aceite esencial de albahaca se obtiene principalmente de las hojas y partes aéreas de Ocimum basilicum, una planta que conocemos perfectamente por su uso en cocina pero cuyas aplicaciones van mucho más allá de aportar sabor a una receta.
La albahaca lleva utilizándose desde hace siglos en diferentes tradiciones medicinales, especialmente en India. Su aceite esencial se ha empleado por sus propiedades antimicrobianas, antiinflamatorias, antiespasmódicas y estimulantes, y resulta especialmente interesante cuando buscamos trabajar sobre sistema nervioso, musculatura, digestión, fatiga o determinadas alteraciones de la piel.
También es un aceite muy útil para tener en casa, porque podemos utilizarlo en difusión, masaje, higiene doméstica e incluso en alimentación cuando se trata específicamente de un aceite esencial autorizado para uso alimentario.
Propiedades del aceite esencial de albahaca
El aceite esencial de albahaca contiene numerosos compuestos volátiles y su composición puede variar enormemente dependiendo de la variedad de albahaca, el lugar donde se haya cultivado, la época de recolección y, sobre todo, su quimiotipo.
Podemos encontrar aceites ricos en linalol, otros con mayor presencia de metil chavicol o estragol y otros en los que destacan eugenol, 1,8-cineol, metil eugenol, metil cinamato o diferentes terpenos.
Esto es importante porque dos aceites esenciales que en la etiqueta aparecen simplemente como “albahaca” no tienen necesariamente exactamente las mismas propiedades ni las mismas precauciones.
Entre sus principales acciones encontramos:
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actividad antibacteriana;
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actividad antifúngica;
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propiedades antioxidantes;
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acción antiinflamatoria;
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efecto antiespasmódico;
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acción estimulante sobre el sistema nervioso;
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capacidad para favorecer la concentración y disminuir la sensación de fatiga;
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acción digestiva;
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y propiedades repelentes frente a determinados insectos.
Numerosos estudios han observado actividad antimicrobiana del aceite esencial de albahaca frente a diferentes microorganismos, entre ellos Staphylococcus aureus, Escherichia coli, Listeria monocytogenes, Salmonella y diferentes hongos y levaduras.
Precisamente por eso la albahaca también se ha investigado en conservación de alimentos y como fuente de sustancias antimicrobianas naturales.
Usos del aceite esencial de albahaca
Antibacteriano y antimicótico
Probablemente sea una de sus propiedades mejor conocidas.
El aceite esencial de albahaca ha mostrado actividad frente a numerosas bacterias y hongos, aunque la intensidad depende mucho del quimiotipo y de la concentración utilizada.
Por eso puede resultar interesante tanto en aromaterapia como en la limpieza del hogar. Podemos añadir unas gotas a preparados de limpieza o utilizarlo en difusión para aromatizar y refrescar el ambiente.
Cuando se utiliza sobre superficies conviene recordar que un aceite esencial no se mezcla directamente con agua de manera homogénea, por lo que para preparar un producto de limpieza es mejor utilizar una base adecuada que permita dispersarlo.
Resfriados, congestión y sensación de agotamiento
Tradicionalmente se ha utilizado durante resfriados y procesos respiratorios por su aroma penetrante, sus compuestos volátiles y su efecto estimulante.
En difusión puede combinarse con otros aceites como eucalipto cuando existe congestión y sensación de pesadez.
También podemos utilizarlo diluido en un aceite vegetal para realizar un masaje sobre pecho y espalda.
En estas situaciones me interesa especialmente por una combinación de efectos: ayuda a despejar, estimula y al mismo tiempo puede aliviar parte de la tensión muscular que suele acompañar a los procesos gripales.
Molestias de oído
Tradicionalmente se ha utilizado externamente alrededor de la zona del oído combinado con otros aceites esenciales.
Podemos emplearlo siempre diluido y únicamente alrededor de la oreja, detrás de ella o sobre cuello y zona mandibular.
Nunca introduciría aceite esencial de albahaca, ni ningún otro aceite esencial, directamente dentro del conducto auditivo.
Salud bucal
Por su actividad antimicrobiana, la albahaca también ha formado parte tradicionalmente de preparados destinados a la higiene bucal.
Una posibilidad es utilizar productos bucales formulados específicamente con aceite esencial de albahaca o añadir una cantidad muy pequeña a una preparación adecuada destinada a enjuague.
Puede resultar interesante cuando buscamos trabajar sobre mal olor, acumulación bacteriana y cuidado general de dientes y encías.
No utilizaría el aceite esencial puro directamente sobre las mucosas porque puede resultar irritante.
Tracto urinario
La albahaca se ha utilizado tradicionalmente como planta diurética y antimicrobiana y de ahí procede también su empleo en molestias urinarias.
Desde el punto de vista de la aromaterapia, el aceite esencial puede formar parte de masajes diluidos sobre abdomen bajo y zona lumbar.
Aquí resulta especialmente interesante la combinación de su acción antiespasmódica y sus compuestos antimicrobianos.
Acné y piel grasa
El acné no depende únicamente de las bacterias. Influyen producción de sebo, queratinización, inflamación, hormonas y microbiota cutánea.
Pero precisamente por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias el aceite esencial de albahaca puede resultar útil dentro del cuidado de una piel grasa o con tendencia a imperfecciones.
Puede añadirse muy diluido a aceite de jojoba u otra base cosmética adecuada y aplicarse puntualmente.
No utilizaría una o dos gotas puras directamente sobre la cara. Con los aceites esenciales, aumentar la concentración no significa aumentar necesariamente el beneficio y sí aumenta mucho el riesgo de irritación.
Fatiga y agotamiento mental
Este es uno de los usos de la albahaca que más me gustan.
Su aroma es estimulante y tradicionalmente se ha utilizado cuando existe cansancio, dificultad para concentrarse, sensación de tener la cabeza espesa o agotamiento tras periodos prolongados de estrés.
Puede utilizarse en un difusor mientras trabajamos o estudiamos, o simplemente inhalar durante unos segundos el aroma desde un pañuelo aromático o soporte apropiado.
También puede incorporarse muy diluido a un aceite de masaje y aplicarlo en muñecas, nuca o espalda.
Tradicionalmente se ha relacionado la albahaca con el agotamiento asociado a periodos prolongados de estrés y con lo que durante años hemos denominado fatiga suprarrenal. Independientemente del nombre que utilicemos, me interesa especialmente en esa persona que lleva demasiado tiempo funcionando bajo presión y termina con cansancio físico y mental, dificultad para concentrarse y sensación de no recuperar energía.
Efecto diurético y digestivo
La albahaca tiene tradición de uso digestivo y diurético.
También posee una interesante acción antiespasmódica, por lo que se ha empleado en molestias digestivas, gases, sensación de abdomen tenso y determinados calambres asociados a la menstruación.
En masaje abdominal puede combinarse una pequeña cantidad de aceite esencial con un aceite vegetal y aplicarse mediante movimientos suaves.
También se ha utilizado tradicionalmente frente a náuseas y mareos, principalmente mediante inhalación.
Relajante muscular
Aunque hablamos de un aceite estimulante a nivel mental, sobre la musculatura puede resultar muy agradable.
Se utiliza tradicionalmente para músculos cansados, contracturados o doloridos y para zonas con mucha tensión.
Podemos añadir unas gotas correctamente diluidas a un aceite vegetal y masajear musculatura de cuello, hombros, espalda o piernas.
Otra posibilidad es utilizarlo en el baño, pero nunca añadir las gotas directamente al agua porque los aceites esenciales no se disuelven. Hay que dispersarlas previamente en una base adecuada antes de incorporarlas al baño.
La combinación con lavanda puede resultar especialmente agradable cuando se juntan tensión muscular y agotamiento nervioso.
Estrés, ansiedad y sistema nervioso
La aromaterapia ha utilizado la albahaca durante mucho tiempo para situaciones en las que la mente no para.
No es uno de esos aromas exclusivamente sedantes. Su particularidad es que puede ayudar a ordenar cuando existe cansancio mental, saturación y dificultad para concentrarse.
Por eso me parece especialmente interesante en personas que están simultáneamente cansadas y aceleradas.
Puede utilizarse solo o combinado con lavanda, bergamota, incienso u otros aceites según el efecto que queramos conseguir.
También resulta útil en determinados dolores de cabeza asociados a tensión y agotamiento.
Cabello y cuero cabelludo
Podemos añadir una pequeña cantidad de aceite esencial de albahaca a un champú o a un aceite destinado al cuero cabelludo.
Tradicionalmente se utiliza especialmente en cabello graso y cuero cabelludo con tendencia a acumulación de grasa.
También puede combinarse con otros ingredientes dentro de preparados capilares de limpieza.
Aquí nuevamente la concentración debe ser baja. El cuero cabelludo puede irritarse con facilidad cuando utilizamos demasiada cantidad de aceite esencial.
Limpieza del hogar
La actividad antimicrobiana y el aroma fresco de la albahaca hacen que sea un aceite muy interesante también para limpieza.
Puede utilizarse en productos destinados a cocina, baño, cubos de basura y zonas donde se concentran malos olores.
Además combina muy bien con limón, árbol del té, tomillo, romero o eucalipto.
Esto nos permite elaborar mezclas aromáticas que además de perfumar pueden resultar útiles para el mantenimiento de determinadas superficies.
Uso en alimentación
La albahaca es una planta culinaria y su aceite esencial también puede utilizarse para aromatizar alimentos siempre que el producto esté expresamente indicado para uso alimentario.
Aquí hablamos de cantidades minúsculas porque una sola gota representa una concentración enorme de planta.
Puede utilizarse para aromatizar salsas, aderezos, aceites, determinadas bebidas o preparaciones culinarias.
No utilizaría cualquier aceite esencial de aromaterapia para consumo interno simplemente porque ponga Ocimum basilicum en la etiqueta. Tiene que estar autorizado y etiquetado específicamente para uso alimentario y utilizarse según las indicaciones del fabricante.
Repelente de insectos
Los compuestos volátiles de la albahaca también presentan actividad repelente frente a determinados insectos.
Puede utilizarse en difusores ambientales o formando parte de mezclas para aplicar sobre la piel junto con otros aceites como citronela, geranio, lavanda o tomillo.
Sobre la piel siempre debe utilizarse correctamente diluido.
Cómo utilizar el aceite esencial de albahaca
Aromaterapia
Puede utilizarse en un difusor o vaporizador siguiendo la capacidad del aparato y la cantidad indicada por el fabricante.
También puede emplearse mediante inhalación puntual, utilizando un pañuelo aromático o simplemente acercando el frasco durante unos segundos sin mantenerlo pegado continuamente a la nariz.
No necesitamos llenar toda la casa de aceite esencial para obtener su aroma.
Vía tópica
Para la aplicación sobre la piel siempre prefiero diluirlo en un aceite vegetal como jojoba, almendra, coco fraccionado u otro portador adecuado.
En un uso corporal habitual se utilizan concentraciones bajas. Dependiendo de la zona, finalidad y sensibilidad de la persona podemos trabajar aproximadamente alrededor del 1-3 %, aumentando únicamente cuando exista una razón concreta para hacerlo.
La antigua proporción 1:1 que aparecía en este artículo equivaldría a un 50 % de aceite esencial y resulta innecesariamente elevada para el uso doméstico.
Antes de utilizarlo en una zona extensa conviene probar una cantidad pequeña sobre la piel.
Vía interna
Si queremos utilizar aceite esencial de albahaca en alimentación debe tratarse específicamente de un producto apto para uso alimentario.
En estos casos se utiliza en cantidades muy pequeñas y siguiendo exactamente la indicación del producto.
Los aceites esenciales son sustancias extraordinariamente concentradas y no debemos trasladar directamente la seguridad de comer hojas de albahaca a la ingestión del aceite esencial.
Precauciones del aceite esencial de albahaca
No todos los aceites esenciales de albahaca tienen exactamente la misma composición. Esta es probablemente la precaución más importante.
Algunos quimiotipos contienen cantidades importantes de estragol o metil chavicol, mientras que otros son principalmente ricos en linalol. Por eso me interesa saber siempre qué aceite estamos utilizando y cuál es su composición.
Durante el embarazo prefiero evitar su utilización interna y limitar mucho su empleo, especialmente si desconocemos el quimiotipo.
También se ha recomendado tradicionalmente precaución en personas con epilepsia y en niños pequeños.
En piel debe utilizarse diluido y tenemos que vigilar posibles reacciones de irritación o sensibilización. Las pieles inflamadas, lesionadas o muy sensibles reaccionan con mayor facilidad a concentraciones altas de aceites esenciales.
No debe entrar en contacto directo con ojos, interior de nariz, conducto auditivo ni otras mucosas.
Y si lo vamos a utilizar en alimentación, comprobaremos siempre que el producto esté expresamente autorizado para este uso.
La albahaca es un buen ejemplo de por qué me gustan tanto los aceites esenciales. Tenemos una planta aparentemente sencilla, que utilizamos todos los días en la cocina, y al concentrar sus componentes volátiles aparece un aceite con una personalidad completamente diferente: estimulante para la mente, interesante para la musculatura, aromático, digestivo y con una potente actividad frente a numerosos microorganismos.


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