
La limpieza de la lengua es una práctica muy sencilla que forma parte de la higiene diaria en la India desde hace siglos y que en Ayurveda recibe una importancia especial.
Durante mucho tiempo en Occidente nos hemos acostumbrado a limpiar los dientes y olvidarnos casi por completo de la lengua.
Y, sin embargo, basta observarla por la mañana para darse cuenta de que allí se acumula una buena cantidad de material:
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Bacterias.
-
Restos de alimentos.
-
Células muertas.
-
Moco procedente del goteo posnasal.
-
Componentes de la saliva.
-
Biofilm.
Todo esto puede formar esa capa blanquecina, amarillenta o más espesa que vemos especialmente al levantarnos.
Utilizar un limpiador o raspador de lengua permite retirar mecánicamente buena parte de ese recubrimiento.
Y un gesto que apenas tarda unos segundos puede ayudarnos a mejorar:
-
El mal aliento.
-
La higiene oral.
-
La sensación de boca limpia.
-
El sentido del gusto.
Dentro del Ayurveda, además, la observación y limpieza de la lengua forma parte de la rutina diaria y está estrechamente relacionada con la digestión.
¿Qué es un limpiador de lengua?
Un limpiador de lengua es un instrumento diseñado específicamente para deslizarse sobre la superficie de la lengua y retirar el recubrimiento que se acumula sobre ella.
Puede fabricarse en:
-
Acero inoxidable.
-
Cobre.
-
Plástico.
-
Otros materiales.
Los modelos tradicionales ayurvédicos suelen tener forma de U y se sujetan con ambas manos.
Su diseño permite abarcar bastante superficie de la lengua y arrastrar suavemente la capa hacia delante.
Esto es diferente de cepillar la lengua de forma enérgica.
La idea no es frotarla hasta dejarla roja, sino retirar suavemente lo que se ha depositado sobre ella.
¿Por qué se forma una capa sobre la lengua?
La lengua no es una superficie completamente lisa.
Está cubierta por diferentes tipos de papilas y presenta numerosos pequeños espacios donde pueden quedarse atrapados:
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Restos celulares.
-
Proteínas.
-
Bacterias.
-
Partículas alimentarias.
-
Secreciones.
La parte posterior de la lengua es especialmente interesante.
Es una zona relativamente protegida del roce habitual de la boca y allí pueden acumularse bacterias anaerobias.
Estas bacterias utilizan proteínas y otros restos presentes en la lengua y producen diferentes sustancias.
Entre ellas destacan los compuestos volátiles de azufre, que participan de forma muy importante en el olor característico de la halitosis.
Por eso muchas veces podemos cepillarnos perfectamente los dientes y continuar teniendo mal aliento.
El problema puede estar unos centímetros más atrás.
Limpiador de lengua y mal aliento
La halitosis puede tener un impacto enorme sobre la vida de una persona.
Puede afectar:
-
Relaciones personales.
-
Trabajo.
-
Seguridad al hablar.
-
Autoestima.
En algunos casos existe un problema periodontal, una caries, una infección, sequedad de boca u otra causa.
Pero una gran parte del mal aliento se origina dentro de la propia boca y la zona posterior de la lengua constituye uno de los principales depósitos de bacterias productoras de olor.
Cuando estas bacterias degradan proteínas pueden producir compuestos como:
-
Sulfuro de hidrógeno.
-
Metilmercaptano.
-
Otros compuestos sulfurados volátiles.
El raspado de lengua reduce la capa donde se encuentran estos restos y puede disminuir la producción de estos compuestos.
Los ensayos clínicos han encontrado reducciones del mal olor y de los compuestos sulfurados después de la limpieza mecánica de la lengua.
¿Es mejor un raspador que un cepillo de dientes?
Podemos cepillar la lengua y también vamos a retirar parte de su recubrimiento.
Pero un cepillo de dientes está diseñado principalmente para limpiar una superficie dura:
el diente.
La lengua es completamente diferente.
Es:
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Blanda.
-
Flexible.
-
Húmeda.
-
Irregular.
Un raspador está diseñado específicamente para deslizarse sobre ella y recoger el material superficial.
En un pequeño ensayo comparativo, el raspador consiguió una reducción mayor de los compuestos sulfurados relacionados con el mal aliento que el cepillado de la lengua.
No necesitamos raspar fuerte.
De hecho, hacerlo con demasiada intensidad es contraproducente.
Lo importante es la constancia.
El raspador no necesita eliminar todas las bacterias
Hay aquí una cuestión que me parece especialmente interesante.
La lengua está llena de microorganismos y no queremos esterilizarla.
La boca posee su propia microbiota oral.
Un estudio que comparó raspado y cepillado observó que ambos disminuían claramente el recubrimiento de la lengua, pero la disminución total de bacterias era relativamente pequeña.
Sin embargo, mejoraba el sentido del gusto.
Esto nos enseña algo importante.
El beneficio del raspado no consiste necesariamente en exterminar microorganismos.
Consiste en retirar:
-
Exceso de biofilm.
-
Restos.
-
Células descamadas.
-
Material que puede ser fermentado o degradado por las bacterias.
Es decir, limpiamos el terreno.
Limpiar la lengua puede mejorar el sentido del gusto
Las papilas gustativas necesitan entrar en contacto con las sustancias de los alimentos.
Cuando existe una capa importante sobre la lengua, ese contacto puede verse dificultado.
Al retirar el recubrimiento podemos notar los sabores con mayor claridad.
Diferentes estudios han observado una mejoría de la sensibilidad gustativa después de realizar limpieza mecánica de la lengua de forma habitual.
Y esto tiene otra consecuencia interesante.
Cuanto mejor percibimos:
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Dulce.
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Salado.
-
Ácido.
-
Amargo.
menos necesitamos enmascarar los alimentos con cantidades exageradas de:
-
Sal.
-
Azúcar.
-
Salsas.
Una lengua limpia también puede hacernos recuperar sabores que prácticamente habíamos dejado de notar.
La lengua como parte de la digestión
A menudo pensamos en la lengua únicamente como un músculo necesario para hablar.
Pero participa de lleno en nuestra digestión.
Nos permite:
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Masticar correctamente.
-
Mezclar el alimento con la saliva.
-
Formar el bolo alimenticio.
-
Percibir sabores.
-
Iniciar respuestas digestivas.
El sabor de un alimento no es un detalle sin importancia.
Cuando saboreamos comida, nuestro cerebro recibe información y comienza a preparar el aparato digestivo.
Se activan procesos relacionados con:
-
Salivación.
-
Secreciones gástricas.
-
Motilidad digestiva.
Por eso boca y digestión no son sistemas separados.
La digestión comienza antes de que el alimento llegue al estómago.
Limpieza de lengua en Ayurveda
Dentro del Ayurveda la limpieza de lengua forma parte de la dinacharya, la rutina diaria destinada a mantener el equilibrio del organismo.
Tradicionalmente se realiza por la mañana, después de levantarse y antes de desayunar.
En Ayurveda la capa que encontramos sobre la lengua se relaciona con ama.
Ama es un concepto mucho más amplio que nuestra palabra moderna “toxina”.
Se utiliza para describir residuos o productos de una digestión y metabolismo incompletos que pueden acumularse cuando el organismo no procesa o elimina adecuadamente aquello que recibe.
Por eso la lengua se observa diariamente.
No solamente importa si está limpia.
También se tiene en cuenta:
-
Color.
-
Humedad.
-
Grosor de la capa.
-
Zona donde aparece.
-
Cambios de un día para otro.
La lengua funciona así como una pequeña ventana que permite observar cómo estamos.
¿Qué es ama?
En Ayurveda una buena digestión depende de un correcto funcionamiento de agni, nuestro fuego digestivo y metabólico.
Cuando agni funciona correctamente:
-
Digestionamos.
-
Transformamos.
-
Absorbemos.
-
Eliminamos adecuadamente.
Cuando este proceso se debilita puede aparecer ama.
Ama se describe tradicionalmente como una sustancia:
-
Pesada.
-
Pegajosa.
-
Difícil de eliminar.
Y se relaciona con signos como:
-
Capa sobre la lengua.
-
Digestiones pesadas.
-
Hinchazón.
-
Falta de apetito.
-
Cansancio.
-
Sensación de pesadez.
-
Mal aliento.
-
Alteraciones del tránsito.
Por eso para un practicante de Ayurveda observar la lengua por la mañana puede aportar información interesante sobre la digestión del día anterior.
La capa de la lengua no siempre significa lo mismo
Esto también es importante.
No todas las capas linguales tienen exactamente el mismo origen.
El aspecto de la lengua puede cambiar con:
-
Deshidratación.
-
Respiración por la boca.
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Fiebre.
-
Tabaco.
-
Alcohol.
-
Algunos medicamentos.
-
Goteo posnasal.
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Higiene oral.
-
Dieta.
-
Alteraciones digestivas.
-
Cambios en la microbiota oral.
También existen problemas específicos de la lengua que pueden necesitar una valoración diferente.
Por eso observar nuestra lengua es útil sobre todo para conocer nuestro propio patrón habitual.
Si todos los días es rosada y de repente aparece completamente cubierta por una capa muy espesa, nuestro cuerpo nos está mostrando que algo ha cambiado.
Lengua y órganos internos en Ayurveda
La observación de la lengua también tiene una larga tradición diagnóstica dentro de diferentes medicinas orientales.
En Ayurveda se relacionan distintas zonas de la lengua con diferentes áreas y funciones del organismo.
De forma tradicional se observan regiones relacionadas con:
-
Aparato digestivo.
-
Hígado.
-
Riñones.
-
Pulmones.
-
Corazón.
La presencia repetida de cambios en determinadas zonas se interpreta siempre dentro del conjunto de la persona:
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Digestión.
-
Pulso.
-
Síntomas.
-
Constitución.
-
Alimentación.
-
Estilo de vida.
No se trata simplemente de mirar una mancha y asignarle automáticamente una enfermedad.
La lengua es una pieza más de la observación.
¿Raspar la lengua estimula los órganos?
Dentro de la práctica ayurvédica se considera que la lengua refleja diferentes partes del organismo y que su raspado produce una estimulación suave de esta superficie.
Podemos entender además esta práctica desde otro punto de vista muy sencillo.
La lengua posee una gran cantidad de:
-
Terminaciones nerviosas.
-
Receptores del gusto.
-
Receptores táctiles.
La estimulación de la boca forma parte de las señales que recibe nuestro sistema nervioso para preparar la digestión.
Por eso una rutina que incluye:
levantarse → observar la lengua → limpiarla → hidratar la boca → comenzar el día
encaja perfectamente dentro de una medicina que concede tanta importancia a las rutinas y a la digestión.
Limpieza de lengua y microbiota oral
Nuestra boca posee un ecosistema complejo.
Hay cientos de especies de microorganismos viviendo en:
-
Dientes.
-
Encías.
-
Saliva.
-
Mucosas.
-
Lengua.
La parte dorsal de la lengua constituye además un reservorio especialmente importante.
Algunas de estas bacterias pueden volver a colonizar otras superficies de la boca.
Por eso la higiene oral no debería limitarse únicamente al cepillado dental.
La limpieza de lengua puede formar parte de una rutina completa junto con:
-
Cepillado.
-
Limpieza interdental.
-
Higiene de encías.
-
Buena hidratación.
La limpieza mecánica de la lengua ha demostrado reducir el recubrimiento lingual y puede contribuir al control de la halitosis.
Lengua y salud de las encías
La lengua puede funcionar como reservorio de microorganismos que posteriormente vuelven a distribuirse por la boca.
Por eso su limpieza puede complementar la higiene periodontal.
Esto no significa que pasar un raspador vaya a sustituir:
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Cepillado.
-
Hilo dental.
-
Cepillos interdentales.
-
Limpieza periodontal cuando sea necesaria.
Pero olvidarnos completamente de la lengua tampoco tiene mucho sentido.
Los dientes no viven aislados.
Todo forma parte del mismo ecosistema oral.
Lengua y salud general
Actualmente sabemos también que la salud oral y la salud general están relacionadas.
La boca constituye una de las principales puertas de entrada del organismo y mantiene una comunicación continua con:
-
Sistema inmunitario.
-
Aparato digestivo.
-
Vías respiratorias.
Cuando existe una enfermedad periodontal importante aumenta además la carga inflamatoria local.
Por eso cuidar la boca no debería considerarse simplemente una cuestión estética o destinada a tener buen aliento.
Forma parte del cuidado general.
¿Cómo usar correctamente un limpiador de lengua?
Es realmente sencillo.
Dentro de la rutina ayurvédica se utiliza normalmente por la mañana al levantarnos.
1. Sacamos la lengua
Sin forzarla.
2. Sujetamos el limpiador
Si utilizamos el modelo tradicional en forma de U, sujetamos cada extremo con una mano.
3. Lo colocamos sobre la lengua
Tan atrás como podamos sin provocar náuseas.
No hace falta llegar hasta un punto incómodo.
4. Deslizamos hacia delante
Con una presión suave y continua.
Desde la parte posterior hacia la punta.
5. Enjuagamos el raspador
Podremos observar fácilmente la capa que hemos retirado.
6. Repetimos
Podemos realizar varios pases hasta que apenas aparezca residuo.
Tradicionalmente se habla muchas veces de 7 a 14 pases, aunque no existe ninguna necesidad de obsesionarse con un número concreto.
La lengua nos lo va diciendo.
Cuando está limpia, hemos terminado.
¿Cuánta presión debemos hacer?
Muy poca.
Un limpiador de lengua no es una lija.
No queremos arrancar las papilas ni provocar una irritación.
La presión correcta es aquella que permite retirar el recubrimiento sin producir:
-
Dolor.
-
Sangrado.
-
Ardor.
-
Lesiones.
Con el uso diario normalmente hacen falta solamente unos pocos movimientos suaves.
¿Por qué utilizarlo por la mañana?
Durante la noche disminuye la producción de saliva.
Además, pasamos muchas horas sin:
-
Comer.
-
Beber.
-
Masticar.
La boca se mueve muchísimo menos y puede acumularse una mayor cantidad de recubrimiento.
Por eso por la mañana es tan evidente esa sensación de:
-
Boca pastosa.
-
Lengua cubierta.
-
Mal aliento.
Dentro del Ayurveda, además, este momento permite observar la lengua antes de comer o beber, cuando podemos verla tal como ha quedado después de la noche.
Es precisamente uno de los motivos por los que me gusta recomendar hacerlo nada más levantarnos.
¿Cuántas veces al día debemos limpiar la lengua?
Una limpieza suave diaria suele ser suficiente.
Podemos repetirla cuando exista una necesidad concreta, pero raspar continuamente la lengua no significa limpiarla mejor.
Como ocurre con muchas cosas:
más no siempre es mejor.
Si tenemos que rasparla continuamente porque vuelve a aparecer una capa muy gruesa a las pocas horas, sería más interesante estudiar por qué está ocurriendo.
¿Qué limpiador de lengua es mejor?
Podemos encontrar diferentes materiales.
Acero inoxidable
Es:
-
Resistente.
-
Fácil de lavar.
-
Duradero.
Puede durar muchos años.
Cobre
Es el material tradicional más conocido dentro del Ayurveda.
Necesita algo más de mantenimiento porque se oxida y debemos limpiarlo correctamente.
Plástico
Puede funcionar perfectamente.
Es ligero y económico, aunque suele tener una vida útil menor.
Lo más importante es que tenga:
-
Bordes suaves.
-
Una anchura cómoda.
-
Una forma que permita adaptarse a la lengua.
¿Y si me dan arcadas?
Es bastante habitual al principio.
Especialmente cuando intentamos llegar demasiado atrás.
Podemos evitarlo:
-
Empezando algo más adelante.
-
Relajando la lengua.
-
Respirando lentamente.
-
Exhalando mientras deslizamos el raspador.
Con la práctica suele desaparecer gran parte del reflejo nauseoso.
No necesitamos conquistar la garganta el primer día.
Contraindicaciones y precauciones
El raspado de lengua es una práctica sencilla, pero no debemos hacerlo de forma agresiva.
Una presión excesiva puede provocar:
-
Irritación.
-
Dolor.
-
Pequeñas heridas.
-
Sangrado.
-
Alteraciones temporales de las papilas gustativas.
Tampoco debemos raspar directamente sobre:
-
Úlceras.
-
Heridas.
-
Lesiones dolorosas.
-
Zonas sangrantes.
Si observamos una lesión, una placa, un cambio de color o una alteración de la lengua que permanece durante semanas, eso ya no es simplemente una cuestión de higiene y conviene averiguar qué ocurre.
Señales que en Ayurveda pueden relacionarse con acumulación de ama
Dentro del enfoque ayurvédico podemos prestar atención a un conjunto de signos:
-
Capa persistente sobre la lengua.
-
Mal aliento.
-
Olor corporal más intenso.
-
Digestiones pesadas.
-
Sensación de estancamiento.
-
Hinchazón.
-
Pérdida de apetito.
-
Estreñimiento.
-
Diarrea.
-
Fatiga.
-
Letargo.
-
Sensación mental de pesadez o niebla.
No observamos uno de estos síntomas de manera aislada.
Buscamos el patrón.
Si además encontramos:
lengua muy cubierta + digestión pesada + hinchazón + cansancio
el estado digestivo merece bastante más atención que simplemente comprar otro raspador.
El limpiador de lengua es solamente el comienzo
Esto también me parece importante.
Si cada mañana quitamos una capa enorme de la lengua y al día siguiente vuelve exactamente igual, podemos limpiarla perfectamente, pero quizá debamos preguntarnos por qué se está formando.
Dentro del Ayurveda trabajaríamos sobre:
-
Agni.
-
Alimentación.
-
Horarios.
-
Digestión.
-
Eliminación.
-
Rutinas.
-
Descanso.
Dependiendo de la persona también puede ser necesario revisar otros aspectos del aparato digestivo.
El raspador elimina la capa.
Pero la lengua puede estar contándonos algo más.
Una rutina de diez segundos que merece la pena
Hay prácticas tradicionales que requieren tiempo, preparación y bastante constancia.
Esta no.
Un raspador de lengua cuesta muy poco, dura años y se utiliza en unos segundos.
Y tenemos una coincidencia especialmente interesante.
Ayurveda lleva siglos concediendo importancia a retirar la capa lingual.
Hoy sabemos que esa capa constituye un reservorio de:
-
Biofilm.
-
Células descamadas.
-
Restos orgánicos.
-
Bacterias relacionadas con el mal aliento.
La limpieza mecánica puede disminuir ese recubrimiento, reducir el mal olor y mejorar incluso nuestra percepción del gusto.
Así que quizá no sea necesario complicarlo demasiado.
Por la mañana:
miramos la lengua, observamos cómo está, la limpiamos suavemente y empezamos el día.
Una de las rutinas más sencillas del Ayurveda continúa teniendo muchísimo sentido miles de años después.


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