Análisis de la lengua: lo que puede contar sobre tu salud

La lengua es mucho más que un órgano relacionado con el gusto, el habla y la deglución. Tanto en la Medicina Tradicional China como en Ayurveda, su observación forma parte desde hace siglos de la valoración global de una persona.

Color, forma, humedad, saburra, grietas, marcas dentales o cambios en determinadas zonas pueden aportar información sobre el terreno de la persona y complementar otros métodos tradicionales de observación, como el pulso, las uñas, la piel o el rostro.

Y precisamente aquí está lo interesante: no observamos únicamente cómo es la lengua, sino cómo cambia.

La lengua puede variar dependiendo de nuestra alimentación, digestión, hidratación, descanso, emociones y estado general. Por eso, cuando se utiliza como herramienta de observación, interesa conocer cómo es habitualmente nuestra lengua y prestar atención a los cambios que aparecen y permanecen en el tiempo.

¿Qué podemos observar en la lengua?

Antes de analizarla conviene hacerlo con luz natural y, preferiblemente, por la mañana antes de cepillarnos los dientes, utilizar un raspador lingual, comer o beber.

No tiene demasiado sentido intentar interpretar una lengua después de haber tomado café, cúrcuma, regaliz, frutos rojos o cualquier alimento capaz de modificar temporalmente su color.

En la observación tradicional se tienen en cuenta fundamentalmente:

  • El color.

  • El tamaño y la forma.

  • La humedad.

  • La presencia y características de la saburra.

  • Las grietas.

  • Las marcas de los dientes.

  • El estado de las papilas.

  • Las diferencias entre unas zonas y otras.

Además, las distintas áreas de la lengua se relacionan tradicionalmente con diferentes órganos y sistemas.

En Medicina Tradicional China, por ejemplo, la punta se relaciona especialmente con el Corazón; la zona inmediatamente posterior, con el Pulmón; el centro con Bazo y Estómago; los laterales con Hígado y Vesícula Biliar y la raíz con Riñón, Intestinos y Vejiga.

Ayurveda utiliza también su propio mapa lingual, relacionando diferentes zonas con órganos, doshas y funcionamiento digestivo.

Por eso el análisis de la lengua nunca debería hacerse observando un único detalle aislado. Importa el conjunto.

Anomalías de la lengua y qué pueden significar

1. Saburra en la lengua

La saburra es el recubrimiento que aparece sobre la superficie de la lengua.

Dentro de Ayurveda, una saburra excesiva se relaciona tradicionalmente con la presencia de ama, término utilizado para describir residuos derivados de una digestión o metabolismo inadecuados.

Su localización, grosor, humedad y color también se tienen en cuenta.

La parte posterior de la lengua es precisamente una de las zonas donde con mayor frecuencia aparece este recubrimiento. Desde la interpretación tradicional, una saburra especialmente marcada en esta zona puede relacionarse con el área intestinal.

Una lengua completamente cubierta requiere observar además cómo es esa capa: fina o gruesa, blanca, amarillenta, grisácea, seca, húmeda o pegajosa.

No nos dice lo mismo una lengua con una fina película blanquecina que otra cubierta por una capa gruesa y oscura.

2. Saburra gris, negra o marrón

Una saburra oscura merece siempre atención.

Dentro del análisis tradicional, si aparece acompañada de una lengua fina, seca, agrietada o temblorosa, se valora junto a otros signos relacionados con sequedad, agotamiento, estreñimiento, gases, distensión abdominal, sueño alterado, ansiedad o preocupación.

Pero una lengua negra o marrón también puede tener explicaciones mucho más sencillas: tabaco, café, determinados alimentos o medicamentos e incluso la denominada lengua vellosa negra, producida por el alargamiento de las papilas filiformes.

Por eso nunca debemos interpretar un color aisladamente.

La Lengua

3. Saburra amarilla, anaranjada, rojiza o verdosa

Todo sobre la Lengua

Una capa amarillenta, especialmente cuando aparece sobre una lengua roja o acompañada de papilas muy marcadas, se interpreta tradicionalmente como un patrón de Calor.

Dependiendo de dónde se localice, se relacionará con diferentes áreas.

Cuando aparecen además bordes rojos o numerosos puntos rojos pueden valorarse otros signos como:

  • Sensación de calor.

  • Inflamación.

  • Hiperacidez.

  • Alteraciones digestivas.

  • Heces blandas.

  • Problemas cutáneos.

  • Cefaleas.

  • Irritabilidad.

Los colores anaranjados o verdosos, sin embargo, también pueden proceder de alimentos, bebidas, microorganismos o determinados productos, algo que debemos descartar antes de buscar interpretaciones más complejas.

4. Capa gruesa y blanquecina

La lengua y que dice de tu salud

Una lengua grande, húmeda, pálida y cubierta por una saburra blanca y espesa presenta una imagen completamente diferente.

Dentro de la MTC puede formar parte de patrones relacionados con Frío, Humedad o Flema, dependiendo del resto de signos presentes.

Puede aparecer acompañada de sensación de pesadez, digestiones lentas, congestión, cansancio, somnolencia, retención de líquidos o tendencia a aumentar de peso.

En Ayurveda, una capa blanca y espesa también puede relacionarse con acumulación de ama y determinados desequilibrios Kapha.

De nuevo, lo importante no es únicamente que la lengua sea blanca, sino cómo es la lengua completa y qué ocurre en el resto de la persona.

5. Marcas de dientes alrededor de la lengua

Cuando observamos los bordes de la lengua podemos encontrar pequeñas ondulaciones que reproducen la forma de los dientes.

Es lo que habitualmente llamamos lengua festoneada.

En la observación tradicional se relaciona frecuentemente con debilidad digestiva, retención de líquidos y dificultad para transformar correctamente los alimentos y obtener de ellos los nutrientes.

También puede aparecer sencillamente porque la lengua está aumentada de tamaño y presiona contra los dientes.

Por eso conviene observar si existen además digestiones pesadas, distensión, heces blandas, cansancio, inflamación o signos de malabsorción.

Tu lengua y tu salud

6. Línea vertical en el centro de la lengua

Señales de tu salud en tu lengua

La línea longitudinal central es otro de los signos que tradicionalmente se observa.

En algunos mapas utilizados en naturopatía y Ayurveda se relaciona con el eje vertebral, de manera que se presta atención a irregularidades, desviaciones o grietas que aparecen a lo largo de este recorrido.

La parte anterior se relacionaría con las zonas superiores y cervicales y la posterior con las zonas inferiores y lumbares.

En consulta, este tipo de observación puede resultar especialmente curioso cuando coincide con zonas en las que la persona refiere tensión o molestias, aunque no sustituye una valoración musculoesquelética.

7. Lengua con muchas grietas

No todas las grietas de la lengua significan lo mismo.

Hay personas que tienen una lengua fisurada de forma constitucional y completamente benigna. Lo que nos interesa especialmente desde la observación naturopática es detectar cambios respecto al aspecto habitual de esa persona.

Una lengua seca con múltiples pequeñas grietas puede relacionarse tradicionalmente con sequedad, agotamiento de líquidos o determinados patrones de deficiencia.

Si además existe inquietud, insomnio, nerviosismo o agotamiento, esos datos se interpretan conjuntamente.

Cuando una grieta aparece únicamente en una zona concreta también podemos observar el área de la lengua en la que se encuentra y comprobar si existen otros signos relacionados.

8. Lengua inflamada

Una lengua aumentada de tamaño puede aparecer dentro de diferentes patrones tradicionales relacionados con Humedad, retención de líquidos o debilidad digestiva.

Pero aquí hay que prestar especial atención porque una lengua realmente inflamada también puede aparecer por causas completamente diferentes: alergias, déficits nutricionales, alteraciones tiroideas, infecciones, traumatismos o reacciones a medicamentos.

Y hay una excepción importante: si la lengua aumenta de tamaño rápidamente y dificulta respirar o tragar, estamos ante una urgencia médica.

9. Hendidura en el centro de la lengua

Las hendiduras centrales se interpretan de forma diferente dependiendo de su profundidad, longitud y localización.

Dentro de algunos sistemas tradicionales, cuando una depresión alcanza especialmente la zona correspondiente al Corazón se observa también el estado emocional de la persona, incluyendo tristeza, duelo o emociones mantenidas durante mucho tiempo.

Esto nunca se interpreta de manera aislada.

Una lengua puede presentar simultáneamente una hendidura, saburra, bordes rojos, sequedad o papilas prominentes. Precisamente la combinación de todos esos signos es lo que permite construir una imagen mucho más completa.

10. Papilas rojas y elevadas

Los pequeños puntos rojos visibles sobre la lengua son papilas y forman parte de su anatomía normal.

Lo que llama la atención en el análisis tradicional es que aparezcan especialmente rojas, prominentes o mucho más marcadas de lo habitual.

Cuando esto ocurre sobre una lengua también excesivamente roja, se interpreta generalmente como un patrón de Calor.

Dependiendo del resto de síntomas puede acompañarse de:

  • Inflamación.

  • Sensación de calor.

  • Hiperacidez.

  • Cefaleas.

  • Irritabilidad.

  • Alteraciones digestivas.

  • Problemas cutáneos.

La zona en la que aparecen también forma parte de la interpretación.

11. Lengua pálida

Una lengua excesivamente pálida merece atención, especialmente cuando representa un cambio respecto al color habitual.

Desde la naturopatía y los sistemas tradicionales puede orientarnos hacia un estado de deficiencia, pero también existe una razón muy práctica para observarla: la palidez de la lengua y otras mucosas puede aparecer en algunos tipos de anemia.

Si además existen cansancio, debilidad, mareos, falta de aire, palidez general o menstruaciones abundantes, puede ser conveniente comprobar mediante una analítica parámetros como hemoglobina, hierro, ferritina, vitamina B12 o folato, según el caso.

Desde el punto de vista tradicional, además, tendremos en cuenta el tamaño de la lengua, si está seca o húmeda, la presencia de marcas dentales y el resto de signos.

 

La lengua cambia: ahí está parte de su interés

Una fotografía aislada de la lengua puede resultar curiosa, pero observar cómo evoluciona con el tiempo aporta mucha más información.

Puede cambiar después de una época de estrés, durante un problema digestivo, cuando modificamos nuestra alimentación, tras una enfermedad o sencillamente dependiendo de nuestro grado de hidratación.

Por eso, si quieres aprender a observar tu propia lengua, una buena idea es mirarla siempre en condiciones parecidas y a la misma hora, preferiblemente al levantarte y antes de comer, beber o cepillarte los dientes.

Y no intentes convertir cada pequeña grieta o cambio de color en una enfermedad.

La observación de la lengua, tal y como se utiliza tradicionalmente en Ayurveda, Medicina Tradicional China y Naturopatía, no consiste en mirar una fotografía y diagnosticar un órgano. Consiste en reunir signos, relacionarlos con el resto de la persona y observar patrones.

A veces una lengua simplemente nos está contando lo que ya sospechábamos.

Y otras veces es precisamente ella la que nos hace mirar un poco más.

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