
Se ha hablado mucho del aceite de coco y de sus incontables usos debido a las propiedades de sus componentes y, especialmente, a su riqueza en ácidos grasos como el ácido láurico.
Pero hoy no voy a hablar de utilizarlo en la cocina. Os traigo 7 usos del aceite de coco bastante menos conocidos, pequeños trucos para el día a día que resultan realmente útiles y que probablemente más de uno no habíais imaginado.
1. Para los talones agrietados
El aceite de coco es un excelente emoliente y puede ayudar a suavizar y reparar la piel seca y agrietada de los talones.
El truco es muy sencillo: aplica una capa fina de aceite de coco sobre los talones antes de acostarte, ponte unos calcetines de algodón y déjalo actuar durante toda la noche.
Puedes repetirlo durante varios días hasta que notes la piel mucho más suave.
También es una buena forma de mantener los pies hidratados cuando tenemos tendencia a que los talones vuelvan a resecarse.
2. Para proteger el cabello
Este es uno de los usos del aceite de coco que más me gustan.
El aceite de coco puede ayudar a mantener el cabello en buen estado y reducir la pérdida de proteínas de la fibra capilar cuando se utiliza antes o después del lavado. Y esto se ha observado tanto en cabellos dañados como en cabellos sanos.
Una de las razones está en su composición.
El ácido láurico, principal ácido graso del aceite de coco, tiene una estructura y un peso molecular que favorecen su penetración en el tallo del cabello, algo que no sucede de la misma manera con todos los aceites.
Podemos utilizar una pequeña cantidad como tratamiento antes del lavado, especialmente en medios y puntas, y dejarlo actuar antes de lavar el cabello normalmente.
Eso sí, si tienes el pelo muy fino, utiliza muy poca cantidad porque puedes terminar pareciendo recién salida de una freidora.
3. Como repelente natural de insectos
El coco se ha utilizado tradicionalmente en distintas zonas tropicales para mantener alejados a los insectos.
Los pueblos del Pacífico, por ejemplo, quemaban la cáscara del coco y utilizaban el humo para espantarlos.
Pero hay otra utilización bastante interesante.
Muchos aceites esenciales con propiedades repelentes no deberían aplicarse directamente sobre la piel y necesitan diluirse previamente en un aceite portador. El aceite de coco puede servir perfectamente como base.
Se han estudiado combinaciones de aceite de coco con determinados aceites esenciales y extractos vegetales frente a diferentes especies de mosquitos, con resultados interesantes.
Podemos utilizar como base el aceite de coco y añadir, correctamente diluidos, aceites esenciales tradicionalmente empleados como repelentes, por ejemplo:
-
Citronela.
-
Albahaca.
-
Árbol del té.
Además de facilitar su aplicación, el aceite de coco permanece sobre la piel durante bastante tiempo.
4. Como quitamanchas casero
Este probablemente no te lo esperabas.
El aceite de coco también puede utilizarse para ayudar a eliminar determinadas manchas y restos adheridos en algunas superficies, alfombras o muebles.
Mezcla:
1 parte de aceite de coco + 1 parte de bicarbonato de sodio.
Remueve hasta conseguir una pasta, aplícala sobre la mancha y déjala actuar aproximadamente cinco minutos antes de retirarla.
Como ocurre con cualquier quitamanchas casero, es preferible probar primero en una zona pequeña y poco visible, especialmente cuando se trate de tejidos delicados, madera tratada o superficies porosas.
5. Para limpiar y nutrir muebles de madera
El aceite de coco puede utilizarse también para limpiar, nutrir y devolver el brillo a determinados muebles de madera.
Aplicado en una cantidad muy pequeña y posteriormente bien pulido con un paño, ayuda a resaltar el aspecto natural de la madera y deja un acabado agradable.
Además, evita las fragancias intensas de muchos productos comerciales para muebles.
Aquí vuelve a ser importante hacer primero una prueba en una zona poco visible, porque no todas las maderas ni todos los barnices reaccionan igual ante los aceites.
6. Como desmaquillante de ojos
El aceite de coco funciona muy bien como desmaquillante, especialmente para retirar productos grasos o resistentes al agua.
Aplica una pequeña cantidad sobre un disco de algodón o sobre los dedos limpios, masajea suavemente y retira el maquillaje sin frotar excesivamente la zona.
Después puedes continuar con tu limpieza facial habitual.
Además, al ser un producto oleoso, ayuda a retirar el maquillaje sin dejar la sensación de tirantez que producen algunos limpiadores.
Eso sí: evita introducirlo directamente en los ojos y, si tienes una piel especialmente reactiva o con tendencia al acné, observa cómo responde tu piel porque el aceite de coco no resulta igual de adecuado para todos los tipos de cutis.
7. Como reparador labial
Y terminamos con uno de los usos más sencillos.
El aceite de coco puede utilizarse como bálsamo para labios secos o agrietados.
Su contenido en ácidos grasos ayuda a disminuir la pérdida de agua y deja sobre los labios una película emoliente que los mantiene suaves y protegidos.
Puedes aplicarlo tantas veces como necesites a lo largo del día, especialmente cuando los labios estén resecos por el frío, el viento o los ambientes muy secos.
Y si vas a exponerte al sol, recuerda que el aceite de coco no sustituye a un protector labial con factor de protección solar.
Como veis, un bote de aceite de coco puede dar bastante más juego del que parece. No solo podemos utilizarlo en alimentación: también puede convertirse en un pequeño comodín para el cabello, los pies, los labios e incluso algunas tareas de casa.


Batido para reforzar nuestro cerebro: memoria, concentración y cerebro
Zumo alcalino para combatir el estrés: receta natural y beneficios
Trucos para aliviar el estreñimiento en los bebés