Dormir mejor durante la menopausia: 7 consejos para lograrlo

Los sofocos y los sudores nocturnos son bastante comunes cuando las mujeres se acercan a la menopausia. Estos síntomas pueden resultar muy molestos y, cuando aparecen repetidamente durante la noche, terminar interfiriendo seriamente con el descanso.

No solamente nos despertamos acaloradas o empapadas en sudor. Después hay que volver a dormirse y, si esto ocurre varias veces durante la noche, podemos levantarnos agotadas, irritables y con la sensación de no haber descansado absolutamente nada.

Además, la propia preocupación por no poder dormir puede terminar generando ansiedad y hacer todavía más difícil conciliar el sueño.

Para intentar evitarlo, os traigo 7 sencillos consejos basados principalmente en la Medicina Ayurveda que podemos incorporar durante la menopausia.

1. Tomar polen por la mañana

Podemos tomar una cucharadita de polen por las mañanas.

El polen es un alimento muy completo que aporta proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y diferentes compuestos antioxidantes.

Durante la menopausia puede ser una incorporación interesante a nuestra alimentación, especialmente cuando además del mal descanso existe cansancio o falta de energía durante el día.

2. Tomar una infusión relajante antes de dormir

Antes de acostarnos podemos preparar una infusión de manzanilla con salvia.

La manzanilla ayuda a relajarnos y resulta especialmente agradable cuando además tenemos digestiones nerviosas o pesadas.

La salvia es una de las plantas que tradicionalmente más se ha utilizado durante la menopausia, especialmente cuando aparecen sofocos y sudoración.

Otra posibilidad es tomar leche de ashwagandha o leche de luna antes de acostarnos.

La ashwagandha es una de las plantas más importantes de la Medicina Ayurveda y se utiliza tradicionalmente para ayudar al organismo a adaptarse al estrés y favorecer el equilibrio y el descanso.

3. Tomar baños calientes con sal

Dos o tres veces por semana podemos preparar un baño caliente añadiendo sal de roca o sal del Himalaya.

No hace falta convertirlo en ningún ritual complicado.

El propio baño caliente antes de acostarnos ayuda a relajar la musculatura y a crear ese momento de transición entre todo lo que hemos hecho durante el día y la hora de dormir.

4. Reducir la cafeína y el alcohol

Durante la menopausia podemos volvernos más sensibles a cosas que antes tolerábamos perfectamente.

La cafeína puede dificultar el sueño, especialmente si la consumimos durante la tarde.

El alcohol, aunque inicialmente puede producir somnolencia, puede favorecer un sueño más fragmentado y hacer que nos despertemos durante la noche.

Además, tanto el alcohol como las bebidas muy calientes o estimulantes pueden favorecer los sofocos en algunas mujeres.

5. Cenar ligero y con suficiente antelación

La cena no debe ser demasiado pesada.

Intentaremos cenar al menos dos horas antes de acostarnos y elegir alimentos fáciles de digerir.

Irnos a la cama mientras nuestro aparato digestivo está intentando enfrentarse a una cena enorme no es precisamente la mejor manera de conseguir un sueño tranquilo.

Y durante la menopausia, cuando ya tenemos suficientes motivos para despertarnos durante la noche, no necesitamos añadir una digestión pesada a la lista.

6. Meditar antes de acostarnos

Podemos dedicar entre 30 y 45 minutos a meditar, relajarnos o simplemente permanecer tranquilas antes de dormir.

La paz mental y física es especialmente importante.

No hace falta intentar dejar literalmente la mente en blanco. Se trata más bien de bajar revoluciones, dejar fuera de la cama los problemas del día y preparar al sistema nervioso para el descanso.

Respiración tranquila, meditación, música relajante o unos minutos de silencio pueden convertirse en nuestro ritual nocturno.

7. Masajear el cuero cabelludo con aceite de coco

Los masajes en la cabeza forman parte de los cuidados tradicionales del Ayurveda y son una forma estupenda de relajarnos.

Podemos calentar ligeramente media taza de aceite de coco y aplicarlo suavemente sobre el cuero cabelludo mediante un masaje lento.

No debe estar caliente, simplemente templado y agradable.

Podemos hacerlo una vez por semana, dejándolo actuar antes de lavar posteriormente el cabello.

Además del cuidado del cuero cabelludo y del cabello, lo realmente interesante es el propio masaje: parar, cerrar los ojos y dedicar unos minutos a relajarnos.

Menopausia y sueño: crear nuestra propia rutina nocturna

No todas las mujeres viven la menopausia de la misma manera.

Algunas apenas tienen sofocos mientras que otras se despiertan varias veces cada noche. En otras, el problema principal no es el calor sino la ansiedad, los cambios de humor o esa extraña sensación de estar agotada y, sin embargo, llegar a la cama y no conseguir dormir.

Por eso podemos combinar estos pequeños consejos hasta encontrar nuestra propia rutina.

Una infusión de manzanilla y salvia, una cena ligera, menos cafeína, unos minutos de meditación o un masaje ayurvédico pueden parecer cosas muy sencillas por separado.

Pero precisamente la repetición de pequeños hábitos es lo que puede ayudar a que nuestro cuerpo vuelva a reconocer que ha llegado el momento de parar y descansar.

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