Melisa: propiedades, beneficios y usos para la ansiedad y el sueño

La melisa, también conocida como toronjil o hierba limón, es una planta medicinal utilizada desde hace más de 2.000 años.

Ya en la antigua Grecia se empleaba por sus efectos calmantes y, con el paso del tiempo, se ha consolidado como una de las plantas más completas para el sistema nervioso, el descanso y la digestión.


Propiedades de la melisa

En la Edad Media se utilizaba para calmar la tensión, favorecer la cicatrización de heridas, aliviar el dolor de muelas, tratar problemas cutáneos e incluso como apoyo en distintas afecciones.

Pertenece a la familia de la menta y destaca por su efecto calmante, por lo que se ha utilizado durante siglos para reducir la ansiedad, mejorar el sueño y aliviar problemas digestivos.

Sus aceites volátiles contienen compuestos que ayudan a relajar la musculatura, especialmente en el estómago, la vejiga y el útero, lo que explica su utilidad en calambres, gases y náuseas.


Beneficios de la melisa

Protección cerebral

Además de calmar la mente, la melisa protege las células cerebrales frente al daño oxidativo.

El eugenol ayuda a neutralizar los radicales libres, mientras que el ácido rosmarínico ha mostrado potencial en la protección del cerebro tras accidentes cerebrovasculares, reduciendo el daño en determinadas áreas.


Alta capacidad antioxidante

Es rica en ácido cafeico y ácido rosmarínico, potentes antioxidantes que protegen frente al estrés oxidativo.

También contiene eugenol, con efecto antiinflamatorio y acción antibacteriana y antiviral.

En estudios realizados, se observó que el consumo regular de infusión de melisa ayudaba a mejorar los sistemas antioxidantes del organismo y a reducir el daño celular.


Regulación tiroidea (Enfermedad de Graves)

La melisa puede bloquear parcialmente la actividad de la hormona tiroidea, por lo que se ha utilizado tradicionalmente en casos de hipertiroidismo como la enfermedad de Graves.


Claridad mental, concentración y relajación

Su uso tradicional en Europa para ansiedad e insomnio ha sido respaldado por estudios que muestran que no solo relaja, sino que también mejora la concentración y el rendimiento mental.

Ayuda a reducir el estrés sin afectar negativamente a la capacidad cognitiva.


Mejora del sueño

Se ha observado que su consumo regular favorece un sueño más profundo y reparador.

En estudios con mujeres menopáusicas, se constató una mejora significativa en la calidad del descanso al incluir melisa en la rutina nocturna.


Efecto calmante del aceite esencial

El aceite esencial de melisa, utilizado en difusor, ayuda a relajar la mente tras el estrés diario y facilita el descanso.


Apoyo hepático

La melisa estimula la producción de antioxidantes clave del organismo como el glutatión y la superóxido dismutasa, lo que contribuye a proteger el hígado frente al daño acumulado.


Regulación del azúcar en sangre

El consumo habitual puede ayudar a estabilizar los niveles de glucosa y reducir la resistencia a la insulina, especialmente gracias a su contenido en antioxidantes.


Acción antiviral (especialmente herpes)

Sus polifenoles han demostrado ser eficaces frente al virus del herpes simple y herpes zóster.

Aplicada de forma tópica, ayuda a reducir la duración, la gravedad y la recurrencia de las lesiones, además de aliviar el picor y la inflamación.


Tiroides y síndrome de fatiga crónica

En Europa se ha utilizado como apoyo en trastornos tiroideos y, gracias a su combinación de efectos antivirales y reguladores, también se ha empleado en el síndrome de fatiga crónica.


Cuidado de la piel

Aplicada de forma tópica, tiene un efecto calmante sobre la piel y ayuda a reducir las líneas de expresión y mejorar su aspecto general.


Usos de la melisa

Problemas digestivos crónicos
Insomnio
Ansiedad
Mejora del sistema inmune
Faringitis estreptocócica
Paperas
Herpes
Agitación nerviosa
Trastornos gastrointestinales funcionales
Calambres menstruales y síndrome premenstrual
Espasmos urinarios
Inflamación de los bronquios
Dolor de oído
Fiebre
Flatulencia
Dolores de cabeza
Presión arterial alta
Gripe
Trastornos del estado de ánimo
Palpitaciones
Dolor de muelas
Vómitos


Contraindicaciones de la melisa

La melisa puede interactuar con la tiroxina, por lo que las personas con problemas de tiroides deben consultar antes de usarla.

No se recomienda su uso en niños ni en lactantes.

Tampoco debe utilizarse durante el embarazo ni la lactancia.


Dónde encontrar plantas para el sistema nervioso

En Herbolario de Confianza puedes encontrar plantas seleccionadas específicamente para apoyar el sistema nervioso, el descanso y el equilibrio emocional, con el mismo criterio con el que trabajo en consulta.

Puedes ver aquí opciones relacionadas:

Plantas para el sistema nervioso y el sueño
Suplementos para el sistema nervioso

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2 comentarios

Por Inaudito 10/03/2023 22:07:01

las personas com hipotiroidismo la podemos tomar

Por Hector 18/11/2022 12:06:09

La Melisa es recomendable si sufres de hipotiroidismo? Gracias